sábado, 26 de mayo de 2012

Los niños evacuados de 1937 mantienen viva la memoria “personal y colectiva”

Varios centenares de niños evacuados de Euskadi durante la Guerra Civil se han reunido hoy en Santurtzi para mantener viva la memoria “personal y colectiva”


Niños evacuados de Euskadi durante la Guerra Civil



Qué.es, 24-05-2012
Varios centenares de niños evacuados de Euskadi durante la Guerra Civil se han reunido hoy en Santurtzi (Bizkaia) para mantener viva, 75 años después, la memoria “personal y colectiva” de aquellos niños que se vieron obligados a abandonar a sus familias por culpa de la guerra.
El acto ha sido organizado por las asociaciones “Niños evacuados del 37″ y “Jubilados evacuados de la Guerra Civil” que este año pondrán fin a sus actividades públicas porque consideran que ya han cumplidos su objetivo de recuperar y mantener la memoria de aquellos hechos.
El presidente de la asociación Jubilados evacuados de la Guerra Civil, Vicente Cañada, recordó que él abandono Euskadi en mayo de 1937 cuando tenía 7 años para “dejar atrás el miedo a la aviación que nos bombardeaba, la proximidad del enemigo, que resultaba inquietante, así como la escasez de alimentos” y viajó a Inglaterra donde estuvo “bien atendido y protegido”.
Destacó que “el regreso fue penoso” porque “salvo la alegría de encontrar a los tuyos, a la madre especialmente, todo resultó triste” al llegar a un “país arruinado” con “miedo por todas partes y pocas cosas buenas y, además, esto duró mucho tiempo”.
Por su parte, el presidente de la asociación “Niños evacuados del 37″, Enrike Urkijo, declaró a Efe que el 12 de junio de 1937 salió del puerto de Santurtzi rumbo a Bélgica junto a sus hermanos.
La familia que le acogió y con la que estuvo dos años se comportaron “como padres” y a su regreso de Bélgica, donde hizo la primera comunión, se encontró “hambre y persecución porque estábamos con el signo de que éramos rojos”.
Emilia Migoya es otra de aquellas niñas que tuvieron que dejar atrás a sus familias para huir de la guerra. Ella, que entonces vivía en Basauri, lo hizo cuando tenía 12 años, en el “Habana”, un barco que trasladó a miles de niños fuera de Euskadi.
A sus 88 años recuerda los lloros de los niños cuando se despedían de sus familias y el viaje que pasaron, muchos de ellos “vomitando”, hasta llegar a Inglaterra donde, acompañada de su hermano de diez años, pasó dos años que le permitieron aprender inglés.
Cuando se le pregunta por su regreso responde que fue “mal” porque su padre estaba condenado a muerte “y no le pude ver en años” y, además, a su llegada a Bilbao se encontró con una ciudad “llena de bichos, no había más que ratas, cucarachas y chinches”.
El éxodo de los niños vascos hacia el exilio lo plasmó el escritor Luis de Castresana en el libro “El otro Árbol de Guernica”, un alegato contra la Guerra Civil y sobre la necesidad de arraigo y pertenencia a una tierra, visto a través de los ojos de dos niños, los hermanos Santiago y Begoña Celaya.
El historiador Gregorio Arrien cifró en más de 30.000 los niños que abandonaron Euskadi durante la Guerra Civil y recordó “el numeroso personal” que también salió acompañándoles como las maestras, enfermeras o sacerdotes.
Arrien consideró que “la memoria personal, colectiva y familiar de los evacuados” no se podrá perder y que “perdurará en el tiempo” porque es “una historia cargada de mucho futuro”.
Por su parte, la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, destacó la “solidaridad” del pueblo británico y del resto de países que acogieron a los niños vascos y consideró que el testimonio de aquellos niños es la “memoria viva de nuestra historia”.
Se refirió a la moción aprobada ayer en el Senado a propuesta de Amaiur y criticó que “una vez más, como ocurre con temas relacionados con la Guerra Civil o la dictadura, el PP intentó un difícil equilibrio absteniéndose”.
http://www.que.es/ultimas-noticias/espana/201205241705-ninos-evacuados-1937-mantienen-viva-efe.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada