jueves, 30 de junio de 2011

Acto de Darío Rivas con las víctimas del franquismo

El hombre que interpuso la demanda contra los crímenes de la dictadura franquista ante la justicia argentina se reúne en Madrid con familiares de las víctimas.
Darío Rivas con Nora Cortiñas, cofundadora de la asociación Madres de Plaza de Mayo, en el acto público de presentación de la demanda en Buenos Aires.


nuevatribuna.es | Actualizado 29 Junio 2011

Darío Rivas, el nonagenario que interpuso en Buenos Aires una demanda contra la dictadura franquista, se encuentra de viaje en España. Huérfano de un alcalde socialista asesinado durante la Segunda República, este gallego que reside en Argentina desde lo años treinta del pasado siglo, se ha empeñado en acabar con la impunidad del franquismo.
El pasado 14 de abril de 2010, Darío presentó ante la justicia argentina una demanda contra los crímenes de la dictadura franquista, exigiendo la aplicación del mismo principio de justicia universal que permitió al juez Baltasar Garzón retener a Pinochet en Londres en octubre de 1998.
Darío, de 91 años, ha denunciado el asesinato de su padre, Severino Rivas, un alcalde socialista de la localidad lucense de Castro de Rei, asesinado en 1936. Los restos de su padre fueron exhumados en el año 2005 por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que se personó con él en la causa argentina junto a numerosos colectivos y activistas de los derechos humanos: las madres y las Abuelas de Plaza de Mayo; y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, entre otros.
Darío participará este jueves en la ronda de familiares de desaparecidos por la represión franquista que se concentran semanalmente en la madrileña Puerta del Sol, desde hace más de un año. Allí, a las 21 horas, intervendrá para explicar su caso y cómo se encuentra el proceso después de que la justicia argentina reclamara al Gobierno español evidencias de estar juzgando los crímenes del franquismo en el Estado español.
http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/2011-06-29/acto-
dario-rivas-victimas-franquismo/2011062915182100426.html

El asturiano que se hizo viejo con la República

Una muestra recupera a Maldonado, que mantuvo la legalidad democrática de 1931 hasta los comicios de 1977

José Maldonado, último presidente de la República


29/06/2011  / Javier G. Caso Oviedo

Dar a conocer la figura de José Maldonado (Tineo, 1900-Oviedo, 1985), el último presidente de la República Española, además de contribuir a superar el “gran desconocimiento” que existe acerca de la defensa de la legalidad republicana en el exilio tras la guerra civil y la llegada de la dictadura de Franco.
Esos son los dos grandes objetivos que se ha marcado la Asociación José Maldonado, que el próximo lunes inaugurará en el Arhivo Histórico de Asturias una exposición dedicada al político tinetense. La elección del escenario no es casual. En la antigua cárcel modelo de Oviedo, convertida hace un año en centro documental, se custodia el archivo personal del político tinetense tras ser depositado por la Universidad de Oviedo.
Memoria histórica “El hilo conductor de la exposición es un recorrido por su vida”, explica Miguel Bernardo, secretario de la Asociación José Maldonado. Asegura que además de recuperar la memoria de quien en 1931 se convirtió en el primer alcalde republicano de Tineo, “también queremos rescatar del olvido a aquellos que, en el exilio, mantuvieron la legalidad republicana hasta el final”.
Y a esa labor se dedicó con esmero el político asturiano, que había sido diputado a Cortes en 1936 y consejero de Obras Públicas en el Consejo Soberano de Asturias y León.Desde que tuviera que huir de España al acabar la guerra, Maldonado fue uno de aquellos políticos sin más afán que mantener en pie y defender la legalidad republicana. El tinetense tuvo distintas responsabilides en varios de los gobiernos del exilio hasta que alcanzó el sillón presidencial en 1970. “Maldonado fue una persona que envejeció con la República, cogió la antorcha y al final le tocó disolver la legalidad republicana”. Eso sí, no lo hizo hastael 21 de junio de 1977, dos días después de que en España se celebrasen las elecciones a Cortes Constituyentes. Ni siquiera dio ese paso cuando México, el primer estado que reconoció al Gobierno republicano del exilio en 1945, cesó en su reconocimiento a la República.
Para Miguel Bernardo esa decisión tiene mucho que ver con su “integridad”. En su opinión José Maldonado “fue capaz de tomar esa decisión en el momento en el que el pueblo español acudió a votar y aunque los republicanos no pudieran participar en esas elecciones”.
Pero a lo largo de sus casi cuarenta años en el exilio su defensa de la legalidad republicana fue una constante. “Hubo una lucha para que se reconociera al Gobierno en el exilio y para que no se admitiera al de Franco en las instituciones internacionales”, apunta Bernardo.

Un tudelano acudirá al Defensor del Pueblo si no retiran el nombre Elola de las dotaciones deportivas

En un escrito registrado en el Ayuntamiento, solicita que no se imprima material divulgativo con esa nomenclatura

Elola y Franco

Noticias de Navarra, 28-06-2011 

Si en unos días el Ayuntamiento no le da respuesta, un vecino de Tudela que ha presentado una petición formal de retirada de la nomenclatura José Antonio Elola de las instalaciones deportivas de la ciudad, acudirá al Defensor del Pueblo.
TUDELA.  Su solicitud, registrada el pasado 17 de junio en el Consistorio, reivindica el cumplimiento de la Ley Foral de Símbolos que indica que “los ayuntamientos deben proceder a la retirada y sustitución de la simbología propia del régimen franquista”, un extremo que no se está llevando a cabo teniendo en cuenta que Elola fue un destacado dirigente de Falange Española Tradicional, que llegó a ostentar el cargo de ministro de Franco.
Pese a ello, y de no manifestarse en otro sentido el Ayuntamiento, tanto el polideportivo, en el que la próxima temporada se disputarán los partidos de División de Honor de Fútbol Sala, como el estadio de fútbol, donde se ha jugado la fase de ascenso a 2ªB del CD Tudelano, seguirán llamándose José Antonio Elola. La petición ciudadana incide en otros aspectos y solicita que “no se vuelvan a imprimir materiales divulgativos o de información municipal con esa nomenclatura en instalaciones deportivas de la ciudad”. De esta forma, el solicitante considera que la retirada “inmediata” de esta denominación hará posible que “nuestra ciudad pueda llevar el esfuerzo y las victorias deportivas de sus equipos locales sin tener que compartir dichos eventos con nomenclatura fascista que ataca de raíz a la memoria de las víctimas de la represión franquista y a sus familiares", opina.

MOCIONES ANTERIORES La retirada de la nomenclatura Elola no es un asunto nuevo. De hecho, y por ley, debería haberse llevado a cabo en abril de 2004, aunque el Ayuntamiento cumplió sólo en parte la legislación al eliminar, en septiembre de 2008, la laureada del escudo de Navarra que se encuentra en la torre del estadio Elola. Esta decisión llegó después de una reunión del alcalde Luis Casado con su grupo (UPN), forzada por una moción de Nafarroa Bai en un pleno anterior.
Curiosamente, en aquel momento, los regionalistas se mostraron favorables a la retirada de los símbolos franquistas, aunque se negaron abiertamente a cambiar los nombres de las calles del barrio Lourdes que corresponden a muertos del ejército de Franco. Sin embargo, Luis Casado no cerró la puerta al tema del nombre Elola en el polideportivo y apuntó, también en sesión plenaria y a instancias de una pregunta de NaBai, la posibilidad de su retirada. Esta medida sólo pensaba aplicarse al complejo polideportivo y no al campo de fútbol porque, según Casado, el destino del estadio era ser derribado en un plazo “no muy largo de tiempo”. De eso hace casi un año en el que el CD Tudelano ha disputado una nueva fase de ascenso a Segunda B. Precisamente, uno de los partidos se jugó contra el Real Balompédica Linense cuyo campo, hasta hace pocos años, también era conocido como José Antonio Elola, un nombre que se retiró siguiendo la Ley de Símbolos para convertirse en el Municipal de la Línea.
La petición registrada en el Ayuntamiento de Tudela por un vecino va orientada a una solución similar y apuesta por que tanto el polideportivo como el campo de fútbol sean conocidos como Municipal de Tudela. De no recibir respuesta por parte del Ayuntamiento, este vecino acudirá al Defensor del Pueblo y, en virtud de su respuesta, al Tribunal Administrativo de Navarra (TAN).
http://www.noticiasdenavarra.com/2011/06/28/vecinos/tudela-y-ribera/un-tudelano-acudira-al-defensor-del-pueblo-si-no-retiran-el-nombre-elola-de-las-dotaciones-deportivas

El drama toma forma de libro

Un libro reúne los casos más trágicos de robos de niños en el franquismo


Existen unas mil denuncias de familias afectadas en toda España




El Mundo.es, 28/06/2011 

Me dijeron que mi bebé había muerto. Que era mejor que no lo viera. Que ellos se encargarían de todo”. Con estas palabras u otras muy parecidas recuerdan miles de mujeres un momento dramático de su vida, cuando después de parir a un hijo se vieron apartadas de él o ella. Ni siquiera pudieron darle un beso de despedida.
Son las madres de los niños robados del franquismo que hace un lustro se empezaron a movilizar para sacar a la luz esta lacra hasta hace poco oculta. Una red de médicos y religiosas que sustraían los bebés de mujeres solteras o desprotegidas para venderlos a los que ellos consideraban buenas familias ‘como Dios manda’.
En Vidas robadas, los periodistas Jesús Duva y Natalia Junquera dan cuenta con nombres, apellidos y fechas de algunos de estos episodios, los más dramáticos y significativos, que se iniciaron nada más acabar la guerra. Primero fue el robo de niños de las presas políticas que parieron en las cárceles franquistas, y la repatriación de los que se habían trasladado como refugiados a otros países durante la guerra civil.
Tres millones por Lucas
La vil compra venta continuó hasta finales de los ochenta, concretamente, hasta 1987, cuando una nueva Ley de Adopciones privó a los médicos del poder de inscribir a los niños como hijos de esta o aquella madre biológica.
El tráfico de bebés causó estragos emocionales cuyo alcance es imposible de calibrar. Como el que sufrió Manuel Espí, un vecino de Onteniente (Valencia), que fue extorsionado durante años por una red de abogados mafiosos porque había adoptado uno de esos niños. Hasta tres millones de pesetas tuvo que pagar Espí, y lo más terrible, su hijo Lucas, falleció con sólo 18 años junto a su novia en una explosión de gas.
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/06/28/valencia/1309259196.html

miércoles, 29 de junio de 2011

Argentina prohíbe a sus militares homenajear a miembros de la dictadura

En 2003 ya se retiraron las placas de homenaje en todos los edificios militares y en 2004 se quitaron los cuadros con figuras de los exdictadores


Junta Militar

 EFE Buenos Aires 27/06/2011

El Gobierno argentino prohibió a todas las fuerzas de seguridad del país convocar homenajes a acusados por delitos de lesa humanidad o de atentar contra el orden democrático, según una resolución publicada hoy en el Boletín Oficial del Estado. El ministerio de Seguridad, a cargo de Nilda Garré, instruyó a los máximos responsables de la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval (guardacostas) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria para que "adecúen todo acto administrativo, reglamento y práctica" para prohibir tales actos.
La prohibición de los homenajes alcanza tanto a personas vivas como fallecidas que hayan sido formalmente acusadas o condenadas por los mencionados delitos. También se prohíbe celebrar a quienes "hubieren hecho apología" de actos de la dictadura militar (1976-1983) o "los hubieran reivindicado en forma pública". Rechaza, además, cualquier acto de reconocimiento a aquellos que "hubieran ocupado puestos políticos o administrativos de cualquier nivel de la administración y en cualquiera de los poderes del Estado valiéndose de la usurpación ilegítima del poder".
El texto añade que "sería un contrasentido que el propio Estado rinda homenajes u honores a aquellos que han tenido algún nivel de participación en el aparato represivo de ejecución del terrorismo de Estado o hayan ocupado cargos (...) valiéndose de la usurpación ilegítima del poder, incluso cuando lo hubieran hecho obedeciendo órdenes superiores".
Desde 2003, cuando se reactivaron los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura argentina se han retirado de guarniciones, institutos militares y de las fuerzas de seguridad aquellas placas de homenaje a acusados o condenados por delitos de represión. En marzo de 2004, el por entonces presidente argentino, Néstor Kirchner, ordenó quitar del Colegio Militar sendos cuadros con las figuras de los exdictadores Jorge Videla (1976-1980) y Reinaldo Bignone (1982-1983), quienes cumplen prisión perpetua por múltiples secuestros, homicidios y aplicaciones de tormentos a detenidos.

La historia mal contada de los maquis


Escrito por Verónica Viñas / Diario de León
Martes, 28 de Junio de 2011


A los últimos maquis leoneses les hierve la sangre. Su historia está hecha de olvidos y desprecios. Hasta la Ley de la Memoria Histórica les dio la espalda. Ahora, son «bandoleros y terroristas». Así los define el polémico Diccionario Biográfico de la Academia de la Historia.


Los guerrilleros que combatieron durante años a las tropas golpistas de Franco aparecen -˜de pasada-™ en los primeros 25 tomos que se han publicado. Las -˜hazañas bélicas-™ del militar ferrolano Camilo Alonso Vega (1889-1971), que ocupan siete páginas, relatan: «Llevó a cabo una importantísima actividad contra las partidas de bandoleros-terroristas, comúnmente llamados maquis». Los autores, el filólogo Carlos Iniesta y José Martín Brocos, profesor de la Universidad San Pablo-CEU, se han lucido.

Los maquis leoneses Pedro Juan Méndez Jalisco y Francisco Martínez López Quico, combatieron hasta el final de la guerrilla con el legendario Manuel Girón y siguen vivos. Jalisco tiene 83 años y los recuerdos muy frescos. Desde su refugio del Bierzo arremete contra estos -˜presuntos-™ historiadores y pide un «consejo» para esos «tiparracos». «Los bandoleros son ellos». «No tienen derecho a hacer esto. Ni en los archivos franquistas tenemos este título». Jalisco está dispuesto a apoyar a quien denuncie a los dos historiadores. «Estoy retirado de la política, pero estas cosas me molestan. Es mejor que se callen la boca», dice.

Quico, que vive entre Alicante y Francia, donde reside su hija, no pudo ser localizado por este periódico. El Instituto Leonés de Cultura publicó en el 2002 su autobiografía, titulada Guerrillero contra Franco. La guerrilla antifranquista de León (1936-1951) .

«Eran los últimos combatientes de la República», asegura la nieta de uno de tantos huidos a los montes de León. Ni la jerga franquista de la época les consideró nunca terroristas.


Han llovido críticas y algunos colectivos se han movilizado para exigir la retirada del Diccionario. También, el Gobierno. Asimismo, víctimas de la represión, historiadores y representantes de la Asociación de Descendientes del Exilio Español. Algunos están dispuestos a llegar hasta los tribunales si hace falta.

Historia manipulada. El Senado debatirá mañana una moción del político Joan Saura contra el Diccionario, por entender que la obra manipula la historia de personajes como Franco y recopila «ideas que forman parte del pensamiento fascista español». «Ningún historiador de nivel y competencia contrastados habla de bandoleros para aludir a los maquis. Mucho menos de terroristas. Los combatientes que impugnan por las armas a los regímenes dictatoriales o totalitarios no pueden ni deben ser señalados como bandoleros, sino como resistentes y, en el caso español, como guerrilleros o maquis», afirma el historiador leonés Secundino Serrano, uno de los mayores especialistas en los maquis y autor de libros como La guerrilla antifranquista en León y Maquis. Es más, recuerda que, «pocos historiadores los calificaron de terroristas durante el franquismo. Tampoco los mandos políticos o incluso policiales». Aclara Serrano que si el franquismo tildó a los maquis de bandoleros fue «para desautorizarlos como opositores políticos, reduciéndolos al ámbito de la delincuencia, convirtiéndolos en políticamente invisibles». El historiador leonés, que fue el primero en abordar con fidelidad a los hechos la peripecia de un puñado de hombres que pagaron muy cara su oposición al régimen franquista y ha conocido personalmente a medio centenar de maquis, defiende que «la escritura de la historia requiere decencia personal, rigor y competencia profesional. No podemos aceptar que la historia pueda ser diametralmente opuesta según la ideología de quien la cuente», explica. Serrano arremete contra la Academia de la Historia, que «por su inutilidad manifiesta, no representa al grueso de los historiadores de este país». «Un diccionario que llama a Franco autoritario, que habla de bando nacional o de cruzada para referirse a la guerra, que orilla la represión franquista, que infama a Negrín como dictador... o es una chapuza impropia de historiadores profesionales o es una operación político-ideológica planificada y posible aquí por la impunidad que este tipo de episodios produce en España».

“El Estado español tiene que demostrar que yo no fui un niño robado”

En agosto de 1959, José Luis Hurtado Vidal fue sacado de la Inclusa de la Paz, en Madrid, con cinco meses de edad y entregado a una familia acomodada de Chile que lo inscribió en su país como hijo biológico. El caso, revelado por DIAGONAL, de otro bebé, Fernando Lezaeta Hurtado, robado en ese mismo año de la Inclusa de La Paz y entregado a una familia de militares chilenos, ha destapado el tráfico de bebés que en aquellos años fueron enviados a Chile. Entre 1957 y 1959, más de diez niñas y niños fueron a parar a familias de Chile que pagaron fuertes sumas de dinero por ellos.
José Luis Hurtado Gana, con cuatro meses de edad, cuando aún se llamaba José Luis Muñoz Moreno.



MARTES 28 DE JUNIO DE 2011
Al menos diez bebés de la Inclusa de La Paz de Madrid fueron a parar a Chile entre 1957 y 1959, donde residen, según ha podido saber DIAGONAL. Algunos de estos recién nacidos, hoy mujeres y hombres, desconocen que son hijos de otros padres y que su nacionalidad es también la española.
El caso de Luis Fernando Lezaeta Hurtado, publicado en este medio, no es el único. Cuando Lezaeta llegó a Chile, en mayo de 1959, seis bebés nacidos en la inclusa de Madrid ya habían ido a parar allí y otros cuatro estaban en camino con el visto bueno del gobierno franquista.
Uno de ellos fue “un niño llamado José Luis que ingresó en esta institución [la inclusa] el 28 de marzo de 1959”, como firma en una breve nota la monja sor Irene. Al bebé, que contaba ya con 18 días de edad, se le asignó un número: 327-2-18.021, que corresponde al tomo y folio donde se ha guardado durante 50 años casi toda la información sobre sus primeros ocho meses de vida. También le dieron unos apellidos, que no se sabe si corresponden a su familia biológica o fueron inventados.
Primo adoptivo
En noviembre de 1959, José Luis Muñoz Moreno se convirtió en primo adoptivo de Luis Fernando Lezaeta Hurtado. La madre adoptiva de Lezaeta, Inés Hurtado Echenique, recomendó a su primo, José Hurtado Gana, y a su mujer, Ana Vidal Covarrubias, que trajeran un bebé de España. Ese mismo consejo fue trasmitido también por otros dos matrimonios que ya habían conseguido tres niñas en esa institución. “Se sabía que traer niños de España no era un problema”, dice Hurtado, que adquirió los apellidos de sus padres chilenos ‘Hurtado Vidal’ tras ser inscrito un año después en Chile como hijo natural.
El documento fue comprado, asegura Hurtado: “La fecha del supuesto nacimiento en Chile es la misma que la que consta en España y además un médico certifica que atendió a mi madre adoptiva en el parto”. Explica que un día preguntó a sus padres por qué lo adoptaron en el Estado español y no en Chile. “Me dijeron que así nunca me iban a reclamar”.
Los padres de José Luis Hurtado, llevaban 10 años casados y no podían tener hijos. Habían viajado a EE UU para someterse, sin éxito, a un tratamiento de fertilidad. “Mis padres eran agricultores, con bastantes terrenos, y tenían entonces muy buenas relaciones sociales, con políticos de la derecha y altos cargos de la Iglesia, incluso un primo de mi mamá fue embajador en el Vaticano”, dice Hurtado.
Como carta de presentación para conseguir ese niño era imprescindible la recomendación de la Iglesia. Monseñor Francisco Vives, cura de la parroquia de Santa Ana en Santiago de Chile, aseguró en un escrito que los futuros padres tienen un “espíritu religioso” por su educación en los “mejores colegios católicos de Santiago”.
En la misma línea, el alcalde de la municipalidad [ciudad] de Melipilla, Alfonso Suárez, certifica que los Hurtado-Vidal son personas “con amplios medios económicos”. Con esas credenciales, en agosto de 1959, los futuros padres de Hurtado se presentaron en Madrid; antes habían recibido una misiva firmada por Fernando Mellado Romero, director de la Inclusa de la Paz, en la que les anunciaba que ya tenía un bebé dispuesto para ellos. A lo que el futuro padre adoptivo respondió con un telegrama: “muy contento / ruego reservarlo / proceder a las gestiones”.
El Estado chileno a través de su embajada en Madrid colaboró activamente con el Gobierno franquista en la entrega de esos bebés a Chile. Tres embajadores distintos entre 1958 y 1963, y sus respectivos funcionarios, incluidos familiares de éstos, gestionaron las entregas de niños. Hasta julio de 1958, el embajador Luis Arteaga Barros, casado con la sobrina del entonces presidente de la República de Chile, Carlos Ibáñez del Campo, hizo varias gestiones y firmó documentos relativos a esas adopciones irregulares.

El precio de la memoria

El problema de fondo es que la Transición española surge de un pacto, no de una ruptura con la dictadura
Los padres de la Constitución

Gonzalo Boye. Público, 27 jun 2011  Cuando Baltasar Garzón lleva más de un año suspendido por intentar investigar los crímenes del franquismo, resulta conveniente recordar que, si bien su situación es única, lo realmente grave es el motivo de su persecución: la excusa es que ha tocado un tema tabú (la desmemoria sobre el franquismo), y la causa es su investigación de la corrupción. Tanto la excusa como la causa son graves y reflejan el mantenimiento de una situación indignante.
Tal cual decía hace escasas semanas el magistrado José Antonio Martín Pallín, “este proceso constituye una especie de aviso a navegantes en el sentido de ‘no saque usted demasiado la cabeza o el pecho porque puede pasarle como a Garzón”. Pues bien, hay temas en los que conviene no dejarse avasallar y sacar la cabeza, porque es hora de comenzar a revisar no sólo la Historia sino, incluso, el actual marco constitucional.
Represión Policial


La investigación pretendida por Garzón se encuadraba exclusivamente en el ámbito jurídico y, por tanto, tenía y tiene sus límites, que son los establecidos por el ordenamiento en su conjunto; aparte de esos límites, la misma debía ajustarse a determinadas normas procesales, que en todo momento fueron respetadas. Lo incomprensible es el resultado: una investigación judicial cuestionada y cuestionable en contra del investigador.
Por sorprendente que parezca, al mismo tiempo que a Garzón se le somete a proceso, surgen una serie de posicionamientos que pretenden reescribir la Historia, ya sea desde la perspectiva de la justificación de lo sucedido, sobre la base del “y tú más malo aún”, o desde una pretendida equidistancia, lo que en materia de derechos humanos es imposible, porque esa supuesta equidistancia es tanto como la negación de la justicia.
Lo más preocupante es que determinadas instituciones estén generando materiales divulgativos que no sólo adulteran la Historia, sino que parecen servir de plataforma para justificar comportamientos que en cualquier Estado de derecho serían considerados terribles crímenes; surge así un proceso revisionista de la Historia como el que en algún momento, y por sectores marginales, se ha pretendido desarrollar en torno al nazismo, intentando restar culpa a Hitler o presentándolo como una víctima de su propio régimen.


El MI5 siguió la pista de 4.000 posibles brigadistas británicos

Cientos de británicos más que lo generalmente estimado partieron para respaldar a las fuerzas republicanas

Brigadistas Internacionales Britanicos

Terra, 27-06-2011
Cientos de británicos más que lo generalmente estimado partieron para respaldar a las fuerzas republicanas tras el estallido de la Guerra Civil (1936-39), según nuevos documentos de los servicios secretos (MI5) publicados el martes por los Archivos Nacionales del Reino Unido.
Agentes del MI5 registraron los nombres de unos 4.000 hombres y mujeres de Gran Bretaña e Irlanda que supuestamente viajaron a España para unirse a las Brigadas Internacionales a partir de octubre de 1936, muchos de ellos también sospechosos de pertenecer al partido comunista.
“Los registros muestran que el Servicio de Seguridad siguió la pista de unas 4.000 personas que creía que estaban tratando de viajar a España para luchar con las Brigadas Internacionales, muchos más que lo inicialmente previsto”, declaró James Cronan, experto de los Archivos Nacionales.
“No está claro cuántos llegaron a España, aunque sabemos que cientos de nunca volvieron”, agregó a poco más de dos semanas del 75 aniversario del inicio del conflicto.
Los historiadores consideran generalmente que hubo unos 2.500 británicos entre los miles de voluntarios de medio centenar de países que formaron parte de las Brigadas Internacionales, de los cuales alrededor de medio millar murieron.
La lista, que estará disponible gratuitamente durante un mes en la página www.nationalarchives.gov.uk/spanish-civil-war durante un mes, incluye al escritor y periodista George Orwell bajo su verdadero nombre, Eric Blair, cuyo libro “Homenaje a Cataluña” relata su experiencia en el bando republicano durante la Guerra Civil, fuera de las Brigadas Internacionales.
Unos 35.000 brigadistas de 52 países, entre ellos un contingente de más de 10.000 franceses, se trasladaron a España a partir de octubre de 1936 para respaldar a las fuerzas republicanas en su combate contra las tropas de Franco, y participaron en algunas de las grandes batalla de la Guerra Civil antes de abandonar el país dos años después.
Los brigadistas británicos serán homenajeados el próximo 2 de julio en los Jardines del Jubileo de Londres, en presencia de dos de sus supervivientes.
http://noticias.terra.com.pe/internacional/el-mi5-siguio-la-pista-de-4000-posibles-brigadistas-britanicos,13c233e8542d0310VgnVCM20000099f154d0RCRD.html

martes, 28 de junio de 2011

"España ha sido un supermercado de bebés para el resto del mundo"

El presidente de ANADIR dice que hay evidencias de niños nacidos en España que han acabado en el extranjero.


La presidenta de la Plataforma de Afectados de Clínicas de toda España de la Causa de Niños Robados, Mar Soriano, y el presidente de ANADIR, Antonio Barroso.

La presidenta de la Plataforma de Afectados de Clínicas de toda España de la Causa de Niños Robados, Mar Soriano, y el presidente de ANADIR, Antonio Barroso.CHEMA MOYA / EFE

PUBLICO.ES / EUROPA PRESS Madrid 27/06/2011
"España ha sido un supermercado de bebés para todo el mundo".  Tan contundente denuncia fue realizada este lunes por el presidente de la Asociación Nacional de Afectados por las Adopciones Irregulares (ANADIR), Antonio Barroso. Según él, tras una investigación han sido numerosas las evidencias que se han encontrado de niños nacidos en España que han acabado en el extranjero.
Barroso, que participó en el Foro de la Nueva Sociedad junto a la portavoz de la asociación de afectados de Clínicas de España, Mar Soriano, explicó que se han documentado casos de niños nacidos en España y adoptados por familias de Texas (EEUU), Perú, Inglaterra y Alemania.
Para Soriano, a quien un ciudadano alemán dijo que casos de este tipo eran "muchos y algo sabido" en aquel país, desde España "había tráfico internacional de niños y en ciertos sectores, era algo conocido por todos".
La organización se pregunta "cómo sabía un señor de Estados Unidos que aquí se vendían niños" y plantea que podrían existir muchos más casos en el extranjero, más allá de los 300.000 que, según sus estimaciones, se habrían producido en España.
En este sentido, ANADIR calcula que un 15% de los dos millones de adopciones tramitadas en España bajo la legislación previa a 1987 habrían sido irregulares, aunque reconoce que el tráfico de bebés se ha podido prolongar hasta la actualidad ya que, conforme ha señalado Barroso, recientemente se ha documentado un caso de 2007.

Demandas colectivas

En la actualidad, 849 asuntos están en manos de la Fiscalía, mientras que en 169 el juez ha abierto diligencias por encontrar indicios de delito y 38 han sido archivados. ANADIR tiene sobre la mesa un total de 1.800 expedientes y, la mayoría de ellos, corresponden a mujeres que dieron a luz en un hospital en el que le comunicaron que el recién nacido había muerto.
Pero para la organización, lo más importante no son las cifras, sino el hecho de que "muchos de aquellos iluminados siguen campando a sus anchas" e incluso están ejerciendo la misma profesión en la actualidad, sean médicos, matronas, responsables de registros civiles o gestores en centros hospitalarios, conforme ha señalado Barroso.
"El mundo entero se asombra. En Argentina fueron 300 los niños desaparecidos y en España estamos hablando de más de 300.000"
"El mundo entero se asombra. En Argentina fueron 300 los niños desaparecidos y en España estamos hablando de más de 300.000", dijo Barroso. Quiso incidir en que el robo y venta de recién nacidos "comenzó cuando las mujeres empezaron a parir en los hospitales y los responsables vieron que había negocio".
Pese a que en el último año se han sucedido las demandas colectivas por cerca de un millar de casos, ANADIR denuncia que la Audiencia Nacional sigue sin tomar las riendas en este asunto. Además, solicitan una actuación coordinada de la justicia, que se garantice el derecho de los afectados a acceder a la información documental necesaria, voluntariedad en las pruebas de ADN y la apertura de una Comisión de Investigación específica.
En definitiva, exigen "la intervención plena de los poderes democráticos", según explicó Soriano, porque para sorpresa de ANADIR, no todas las fiscalías ni los órganos judiciales están actuando con la misma diligencia. Barroso apuntó que las de Madrid y Barcelona son las que están llevando mejor los casos frente a la de Zaragoza, donde, según dijo, la fiscalía provincial "parece que no quiere investigar o que tiene algo que ocultar".

La AMRH pide a Bono que el Congreso condene el golpe del 18 de julio

La Asociación pide la celebración de un pleno extraordinario el 18 de julio.


Francisco Franco y sus generales en el desfile de la victoria en Madrid, en 1939. - EFE
EUROPA PRESS Madrid 27/06/2011La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha pedido al presidente del Congreso, José Bono, y a los portavoces de todos los grupos parlamentarios, la convocatoria una sesión plenaria el próximo 18 de julio, que tendría carácter extraordinario, para condenar el golpe militar que tuvo lugar ese día de 1936 y que supuso el arranque de la Guerra Civil española, hace 75 años.
Esta entidad, que ha presentado su petición en el Registro del Congreso quiere que se aproveche ese aniversario para que la Cámara Baja rinda homenaje a las víctimas de las dictadura. "¿Qué altura moral tiene un Estado para exigir condenas de violencias si no es capaz de hacerlo con el mayor acto de terrorismo paramilitar y de Estado de nuestra historia?", se preguntan en el escrito.
La asociación que preside Emilio Silva recuerda que el 20 de noviembre de 2002 la Comisión Constitucional del Congreso condenó pro primera vez el alzamiento militar de 1936. En esa ocasión, según recalca, se aprobó una moción que instaba a las instituciones a "que cualquier iniciativa promovida por las familias de los afectados que se lleve a cabo en tal sentido, sobre todo en el ámbito local, reciba el apoyo de las instituciones".
Por eso, ahora consideran que ha llegado el momento de que sea el Pleno del Congreso el que "condene la dictadura, reconozca el tremendo daño que causó a la sociedad española y se solidarice con las familias de los miles de desaparecidos y desaparecidas que todavía se encuentran en fosas comunes".
A ese Pleno debería asistir, según la ARMH, una representación del Gobierno porque, según denuncia, "desde la muerte de Franco" el Ejecutivo no ha protagonizado "un acto institucional" en territorio nacional "con las víctimas de la dictadura". También reclama que se invite a los embajadores de Alemania e Italia, países que "contribuyeron decisivamente a la instauración de la dictadura franquista".

Retirada de las fotos de presidentes franquistas

Además, la asociación solicita que se retiren los retratos de los tres presidentes de las Cortes franquistas que pueden verse en la Galería de Presidentes del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Tanto el PNV como IU-ICV llevan años pidiendo sin éxito que se quiten esos cuadros de Esteban Bilbao, Antonio Iturmendi y Alejandro Rodríguez Valcárcel.
Por último, demandan que se cree un espacio dentro del Congreso de los Diputados dedicado a todos los hombres y mujeres que lucharon contra la dictadura y a "los que no pudieron ser elegidos como representantes de la ciudadanía por la restricción de las libertades".

¿Qué hacer con los símbolos franquistas?

Vuelve el debate sobre los monumentos de carácter apologético: mantener, retirar o reinterpretar

Este monumento conmemorativo de la batalla del Ebro en Tortosa es el más grande de los que hay en Catalunya V. Llurba






 Cultura | 27/06/2011 – NÚRIA ESCUR

En 2004 el Parlament de Catalunya decidió por unanimidad retirar los símbolos franquistas | Jordi Guixé: “La simbología franquista se erigió para honrar valores fascistas y autoritarios” | Entre placas de viviendas, símbolos o monumentos quedan todavía más de 3.000 | Ricard Vinyes: “Derribar un monumento no es acabar con el patrimonio”
El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, anunciaba recientemente que las familias que lo soliciten podrán exhumar los restos de parientes fallecidos en las fosas comunes del Valle de los Caídos. Pero seguirá en pie su Gran Cruz. En las dictaduras que ocuparon el siglo XX, especialmente en las de carácter totalitario, la simbología tuvo un papel importante, definitivo, en las políticas de memoria, propaganda y construcción. En las sociedades europeas que sufrieron el fascismo, la simbología de carácter apologético fue luego eliminada de los espacios públicos aunque algunas construcciones emblemáticas han sido preservadas o convertidas en centros de interpretación.
¿Qué hacer con esos monumentos? ¿Retirarlos, mantenerlos, derribarlos o reinterpretarlos? Un debate que vuelve a la palestra con reflexiones como Asalto a la memoria. Impunidades y reconciliaciones, símbolos y éticas (Los Libros del Lince): una crítica razonada, recién publicada, sobre leyes y actitudes que construyen lo que su autor ha querido llamar el “modelo español de impunidad”. Su autor, el historiador Ricard Vinyes, profesor de Historia Contemporánea de la Universitat de Barcelona, se pregunta, por ejemplo, entre otras cosas ¿por qué el Estado mantiene en pie el Valle de los Caídos sin intervención que limite su existencia como parque temático centrado en el triunfo del crimen político? ¿Existe algún modo de mantener la memoria histórica más allá de la simple ocultación de ciertos monumentos?
Los monumentos forman parte del universo simbólico de una sociedad. Es decir, un sistema de comunicación de principios morales. Y –como explica Vinyes– está hecho con expresiones destinadas a articular un relato que actúe de tótem ético para la sociedad: ensalzar valores sintetizados bajo esculturas, lápidas, monumentos, edificios, conmemoraciones, condecoraciones…
“Por este motivo, cuando la sociedad sustituye una dictadura por el Estado de derecho (o al revés) los símbolos que constituyen ese universo del régimen dictatorial pierden su semántica, su contenido, su sentido; quedan como restos muertos que sólo pueden interpretar los iniciados si bien pueden generar, aún, numerosos conflictos”.
En octubre del 2004 el Parlament de Catalunya decidió por unanimidad retirar todas las placas, monumentos y símbolos franquistas. Para la mayor parte de los expertos consultados, retirarlos no es un gesto arbitrario. “Se retira la expresión de unos valores que la sociedad –o una parte– ya no quiere y rechaza”. Estas sustituciones se producen en todo el mundo cuando la sociedad se dota de valores distintos a los que imperan. “Que eso cuase conflicto depende de cuál haya sido el proceso social en el que se ha producido el cambio de régimen”, añade Vinyes.


Arráez estudia la República, Guerra Civil y el Franquismo en la localidad de Sierro (Almería)

En el municipio tuvo un papel destacado la guerrilla durante los años 40




- IDEAL | ALMERÍA. 26 Junio 2011
En el municipio tuvo un papel destacado la guerrilla durante los años 40 debido a la naturaleza montañosa de su orografía
Sierro es, después de Macael, la zona del Andarax y otras comarcas, la población en la que Ediciones Arráez y el Comisariado para la Memoria Histórica se han fijado para analizar la trayectoria vital del municipio desde la República hasta el Franquismo. Hace unas semanas se presentó oficialmente la publicación ‘República, Guerra Civil y represión franquista en Sierro (Almería) 1936-1947′, escrito, como en el caso de las anteriores entregas, por Eusebio Rodríguez Padilla y por Juan Torreblanca Martínez, ambos historiadores y especialistas en los avatares de los tiempos más recientes, aparte de profesores.
En esta ocasión, la presentación oficial dispuso de un escenario singular: nada más y nada menos que el Castillo de la población, que con este acto abrió sus puertas para actividades culturales después del procedimiento de restauración al que se ha sometido a este Bien de Interés Cultural (BIC) que hunde sus raíces en la época árabe y más concretamente de su periodo nazarí. En la intervención se ha tratado de conservar los escasos restos que habían llegado hasta el presente como son los paños murales y el torreón.
En lo que respecta al libro, desde la misma editorial se asegura que se trata de «un trabajo de investigación de enorme interés, con buenas ilustraciones», que presenta, como los anterioress, la vivencia propia de esas tres épocas de la historia reciente, pero además una gran singularidad. Sierro fue «un municipio en el que la Guerra Civil fue llevada por sus habitantes con mucha inteligencia y pocos maltratos, y en el que tuvo enorme importancia la guerrilla una vez acabada la misma», facilitada debido a la naturaleza montañosa de su orografía y con una presencia importante durante los años cuarenta del pasado siglo.
Libertades
Por lo demás en esta pequeña localidad almeriense se produjo el mismo efecto que en el resto del territorio nacional como consecuencia de la sublevación militar contra la República, que había traído libertades que los sublevados querían eliminar, «lo que produjo el enfrentamiento entre el gobierno legítimo de la nación y el bando sublevado que luchaba contra los principios de aquella democracia. Se enzarzaron frente a frente hasta regar la piel de toro de sangre dos conceptos de España, el conservador y el progresista».
Los responsables de la publicación sostienen asimismo que, al término de la confrontación bélica, se produjo «la represión de los leales a la República, su escarnio público y su conversión en ciudadanos de segunda clase… Con ello llegó la cárcel, el abuso laboral, el hambre, la emigración y el exilio, destino final de los que no pudieron soportar las condiciones impuestas por los vencedores».
http://www.ideal.es/almeria/v/20110626/cultura/arraez-estudia-republica-guerra-20110626.html

lunes, 27 de junio de 2011

La dictadura empieza a pagar

Ya hay sentencias para víctimas españolas en los crímenes de Estado en Argentina

Víctimas de la dictadura Argentina


 
El País, - 26 Junio 2011  ALEJANDRO REBOSSIO

Todavía son pocos casos, pero ya hay sentencias para víctimas españolas en los crímenes de Estado en Argentina. Los culpables de tres asesinatos han sido condenados a perpetuidad. Otro de los juicios está a punto de acabar
Un tribunal de Buenos Aires comenzó el pasado martes a escuchar el alegato final de los abogados de los siete militares acusados de la desaparición de un matrimonio español durante la dictadura argentina (1976-1983). Se llamaban Luis Miguel Díaz Salazar y Esther Gersberg. Eran obreros de una fábrica textil, comunistas, y el día de su secuestro, el 21 de julio de 1978, estaban pintando el piso porteño al que se habían mudado porque Esther se encontraba ya embarazada de ocho meses e iban a necesitar espacio.
Luis y Esther fueron a parar a El Vesubio, uno de los centros clandestinos de detención a las afueras de la capital. A ella la torturaron tanto que, según algunos testimonios, sus gritos tronaron por todo el recinto. Le dejaron los músculos tan agarrotados que, al salir de la sala de tormentos, explicó a una compañera de infortunio que sabía que su bebé estaba muerto.
Este matrimonio es de los pocos casos de españoles desaparecidos en Argentina a los que se hace justicia después de décadas de impunidad. En total, 576 españoles fueron víctimas del terrorismo de Estado, según el juez Baltasar Garzón. Hasta ahora, los tribunales solo han condenado a prisión perpetua a los responsables de la muerte de tres de ellos, Celia López Alonso, Salvador Arestín y Gustavo Chavarino. EL PAÍS ha reconstruido la historia de españoles cuyos casos han sido juzgados o están a punto de ser resueltos, y lo ha hecho a partir de la memoria de sus parientes.
Sara Gersberg es la hermana de Esther. Cuando esta desapareció, relata, ya llevaba algún tiempo alejada de la familia. Ella y su compañero, de 23 y 24 años, respectivamente, militaban en Vanguardia Comunista, grupo de raíz maoísta que admitía el uso de las armas. Esther se convirtió en española al casarse con Luis, que era de Ayamonte (Huelva) y que emigró a Argentina con su familia en busca de una vida mejor. “Los dos estaban llenos de ideales y llegaron hasta ahí…”, concluye Sara, que ignora que el responsable principal de El Vesubio, Pedro Durán Sáenz, ha muerto esta misma semana, a los 76 años de edad, antes de conocer su sentencia.
No ha corrido la misma suerte el exsuboficial de la Fuerza Aérea Gabriel Molina, responsable de la tortura y desaparición del vasco Salvador Arestín, que purga su condena desde hace ya un año. Un tribunal de Mar del Plata lo declaró culpable de dos asesinatos, tres violaciones y 36 casos de desapariciones, además de otros por torturas.
Arestín era un abogado de 28 años, casado y con dos hijos. Había nacido en Rentería en 1948, hijo de una familia gallega. Su padre era pescador y en 1950 llevó a toda su familia a la Patagonia. Buscaba un mejor trabajo. Acabó en Mar del Plata, donde Salvador estudió Derecho.


Carta a Madamme Christine Ruiz-Picasso



Pintura de Picaso




Desde una posición ética, desde una altura moral antifascista, sus palabras son inaceptables


Emilio Sales Almazán. Foro por la Memoria de Toledo, - 24 Junio 2011



Estimada Sra:
Acabo de asistir a la polémica suscitada tras su negativa a asistir a la presentación de la exposición “viñetas en el frente” de uno de los mayores genios que ha dado la cultura española y mundial en el siglo XX y cuyo legado permanece en la actualidad, no solamente por su obra multidisciplinar, si no por su defensa de la libertad y la lucha contra el franquismo y las otras variedades de esta enfermedad mortal, el fascismo y el nazismo. Realmente solo me puedo atener a lo leído en diferentes medios de comunicación (que en muchos casos en esta sociedad son de desinformación), pero he intentado desentrañar sus declaraciones que, espero, no sean desmentidas y como costumbre al uso cuando no se provoca cierto conflicto o non “políticamente correctas” se alude a una malinterpretación o a que están sacadas de contexto.
Según aparece en medios de comunicación que ha enviado una carta a la Junta de Andalucía en la que es la primera vez en la historia del Museo Picasso de Málaga se “utiliza una exposición con fines políticos en un polémico periodo electoral” y, además, que se hace constar que no es la obra de su suegro la que está en cuestión (¡faltaría más!) sino el uso de su nombre y de su obra de manera partidista “si he aspirado a esta actitud ética y apolítica es por el respeto a la memoria pacifista de mi suegro, que pintó la paloma de la paz y fue Premio Nobel de la Paz”. Y agrega que “desde el final de la última guerra mundial, y también por el respeto que debemos a las familias españolas que han sufrido con referencia al pasado, si no solamente abierto al futuro”.
Desde una posición ética, desde una altura moral antifascista sus palabras (al menos una parte importante de las mismas) son inaceptables. Puedo comprender una crítica y oposición a que un partido político que ostenta la representación en el gobierno autonómico quiera utilizar la figura de su suegro, la figura de uno de los mayores artistas que ha dado este país para un fin “electoral” (aunque ya haya pasado la convocatoria municipal y en el caso de Andalucía no había convocatoria autonómica), que estime reprochable la utilización partidista si, como es el caso, tenga poco que ver el partido en cuestión con la militancia política de D. Pablo Ruiz Picasso. Pero de ahí a hacer aseveraciones como que su actitud se base en una posición apolítica de su suegro es, simplemente, un insulto a la inteligencia y, peor aún, un ultraje a la memoria de los españoles y las españolas, a los verdaderos patriotas que lucharon contra el fascismo, el franquismo y el nazismo. Pero es más, sus palabras tergiversan la MEMORIA de D. Pablo él era un militante comunista, él (por lo tanto) fue un militante por la libertad, la igualdad, la fraternidad, por los derechos de los más desfavorecidos, por la paz, por la lucha del pueblo español contra la invasión nazi y fascista y contra el golpismo franquista y, por mucho que intente “limpiar su memoria de cuestiones que a Usted le pueden ser molestas”, fue un defensor de la REPÚBLICA.
En la modestia que suponen estas palabras y en la medida que pueden tener escaso eco, le digo que no la permito la manipulación de la MEMORIA de D. PABLO RUIZ PICASSO.

Atte.
Emilio Sales Almazán
Presidente del Foro por la Memoria de Toledo y del Foro de Castilla-La Mancha
Federación Estatal de Foros por la Memoria

Cuando Abel devino Caín


A lo largo de sus 34 años de actividad, el Estado de derecho no ha expresado nunca el deseo de crear una política pública de reparación y memoria

Ricard Vinyes

Ricard Vinyes. Público, 22-06-2011 

A lo largo de sus 34 años de actividad, el Estado de derecho no ha expresado nunca el deseo de crear una política pública de reparación y memoria. Lo que ha establecido son medidas reparativas para colectivos concretos de afectados, y lo ha hecho con criterios y actitudes semejantes a las que se establecen con las víctimas causadas por algún desastre natural provocado por aguas, vientos, fuegos o simas abiertas de repente, pero no con los criterios y las actitudes que precisan la sociedad y los afectados por un proyecto institucional de persecución y voluntad de liquidación del adversario, e incluso del desafecto. A la ejecución de un proyecto institucional de este tipo se le llama también “terror de Estado”, y no es lo mismo que un vendaval, aunque ambos produzcan destrozos, horrores y muertes.
El núcleo del problema que generó esa actitud es sencillo de entender. Las estructuras administrativas no aceptaban lo evidente: que la naturaleza del daño causado era política. En consecuencia, jamás plantearon un tratamiento político, ni de la realidad represiva que había perturbado al conjunto de la sociedad, ni de la necesidad de duelo y reparación, ni de la democratización de la memoria pública, que el Estado usó y trató como territorio acotado, propio y exclusivo, en el que bien pronto edificó y consolidó una memoria administrativa, cordial, comprensiva y equitativa. Esta memoria se instituyó, con todos los medios a su disposición, como la “buena memoria” del ciudadano decente y correcto.
Para ello usó efectos distintos, por ejemplo, recurrió a las diferentes formas de metáforas públicas –símbolos, conmemoraciones, leyes, monumentos, premios, condecoraciones, imágenes, discursos, museos o espacios habilitados– y estableció una simetría ética entre dictadura y democracia, expulsando la política a las afueras de la historia. El resultado de esta práctica ha sido el establecimiento de la impunidad equitativa. Se trata de una conducta que, aun reconociendo la existencia de responsabilidades, elude deliberada y pragmáticamente asumir las dimensiones éticas y psicológicas de las responsabilidades políticas. No hay que entrar en el conflicto; el conflicto hay que darlo por superado sin más, con duelo o sin él. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero condensó maravillosamente bien ese criterio cuando en 2008 afirmó en el Congreso: “Recordemos a las víctimas, permitamos que recuperen sus derechos, que no han tenido, y arrojemos al olvido a aquellos que promovieron esa tragedia en nuestro país. Esa será la mejor lección. Y hagámoslo unidos”. Aparecen las víctimas, a las que todo se debe dar porque su dolor no ha tenido derechos. Aparecen los responsables de la tragedia, pero con la encomienda de que les olvidemos, evaporándolos así del espacio público, con lo que resulta difícil saber por qué algún día hubo víctimas sin derechos. Quién las hizo, por qué las hizo, dónde las hizo.
Esa ocultación ha situado –y sitúa– en la oscuridad las reales y fuertes resistencias de muchos ciudadanos al establecimiento de la democracia. Se trataba de una ciudadanía afecta a la dictadura, que en los años de cambio percibió la posible democracia como el ocaso y desplome de sus valores y de su identidad, sostenidos en un relato que identificaba cualquier cambio, cualquier conflicto, con una situación de emergencia social y, por consiguiente, reclamaba las actuaciones necesarias para evitar la consolidación de la democracia. Y entre esos conflictos se hallaba, al fin y al cabo, la imagen del pasado, el control de la memoria pública. ¿Qué eran ellos, sus vidas y sus anhelos, si todo aquello por lo que habían luchado y en lo que habían creído, todo aquello que habían hecho, la Victoria que habían obtenido 40 años atrás y que tantos beneficios les trajo, era ahora condenable? ¿Qué sucedía si los honores recibidos en forma de concesiones para gasolineras, estancos de tabaco, condecoraciones o méritos de cualquier tipo, eran ahora percibidos y explicados tan sólo como privilegios que la ética de la nueva sociedad debía rechazar? ¿Cómo podían aceptar que su vida y acción había transcurrido en el lado indecente de la historia? De repente, Abel mutaba en Caín. El mundo al revés es difícil de soportar. La abundante literatura histórica neofranquista (también llamada revisionista de manera inadecuada), que apareció en la segunda mitad de los años noventa, tenía como finalidad devolver dignidad, identidad y argumento a quienes, al fin y al cabo, veían que sus conductas eran cuestionadas y desdeñadas por la consolidación de la democracia.
La fuerte tensión creada por ese núcleo de ciudadanía, y su vinculación con grupos de presión poderosos que habían controlado algunas actuaciones de las fuerzas de seguridad del Estado durante la dictadura, la Transición y los primeros años del Estado de Derecho, contribuyó al establecimiento de la impunidad equitativa que ha guiado a los sucesivos gobiernos democráticos. Estos dejaron sin respuesta cualquier pregunta sobre los valores que han sedimentado las instituciones democráticas y evitaban indicar dónde se hallaba la frontera entre las culturas democráticas y la dictadura. Esta negativa del Estado y sus administradores a marcar la diferencia ha impedido que el pasado acabase de pasar, ha instaurado un vacío ético y ha generado reclamos de todo tipo, creando más conflictos de los que parecerían necesarios o razonables.

Ricard Vinyes es historiador
http://blogs.publico.es/dominiopublico/3571/cuando-abel-devino-cain/

Marina es raíz, viento y gloria

La memoria es condición necesaria para la construcción del futuro, previene las arbitrariedades y suministra criterios morales
Marina Ginestá, la jovencísima miliciana en la azotea del Hotel Colón de Barcelona


Colectivo Puente Madera. La Verdad, 22.06.11 El Colectivo Puente Madera está formado por Elías Rovira y Javier Sánchez
El verano no ha llegado, pero ya está aquí. No ha sido el solsticio pero ya es el calor, la basca, la modorra que reblandece las neuronas y ralentiza el pensamiento y la voluntad. Hasta leer puede ser una tarea titánica. Por eso hemos abierto uno de los tomos de la serie La mirada del tiempo que hace años publicó El País, una cosa muy llevadera para este tiempo: mucho “santo” y poca letra. Ante nuestros ojos desfila, de repente, el gran teatro del mundo, o, mejor dicho, el gran teatro de España, con sus miserias y sus grandezas… bueno, no nos engañemos: sobre todo con sus miserias, porque, asfixiadas las grandezas colectivas por las botas de los militares, sólo quedaron las grandezas imperiales, que como todo el mundo sabe no son más que escoria fascista.
Ah, pero de entre todas las imágenes una nos mira a la cara, clava sus ojos en los nuestros y nos interpela: “Eh, vosotros, ¿qué hacéis? ¡Levantaos del sofá! ¡La República está en peligro!” A esa chica ya la habíamos visto otras veces. Se trata de Marina Ginestá, la jovencísima miliciana que posa en la azotea del Hotel Colón de Barcelona, el pelo mecido por la brisa, el gesto enérgico, la sonrisa confiada y la mirada cómplice. Ya habíamos visto a esta chica, militante de las Juventudes Socialistas Unificadas, pero nunca antes nos había transmitido una sensación tan abrumadora de libertad. Quizá se deba a que las páginas adyacentes se encuentran plagadas de clérigos preconciliares saludando con el brazo en alto y generales machistas y sangrientos. El caso es que, de inmediato, sentimos la necesidad de saber más acerca de ella. ¿Habría sobrevivido a la guerra? ¿La capturaron las tropas rebeldes? ¿Desapareció para siempre? Por internet nos informamos de que Marina trabajó aquellos años como periodista, que se exilió en Francia hasta que llegaron los nazis, lo que le obligó a huir a México, para pasar después a la República Dominicana y Venezuela y acabar viviendo en París, donde reside actualmente.
Marina, por lo tanto, vive. Y evidentemente vivirá para siempre en esa foto adolescente que es como una celebración exultante de la libertad y la dignidad. Este fin de semana pasado cientos de miles de personas se echaron a la calle para reclamar esa misma dignidad. Han pasado 75 años y los Junker alemanes no bombardean el corazón de nuestras ciudades, pero nuestra democracia padece ahora el acoso de sutilísimos mecanismos financieros y espurias prácticas políticas. Los totalitarismos sufren mutaciones, igual que los virus, y ahora no se camuflan tras la voz aflautada de ningún caudillo, ni tras el gesto grandilocuente de ningún fuhrercito, sino tras los formulismos tecnocráticos de los mercados. Cambia el formato, no el objetivo, que siempre es el mismo: defender los privilegios de los poderosos y ahogar la voluntad real del pueblo. Eso es la esencia de todos los fascismos. Por eso, consideramos que el movimiento del 15-M debe construirse a partir de la memoria histórica. No se puede luchar por la democracia real sin recordar a las miles y miles de personas que, como Marina Ginestá, combatieron por un mundo más justo sin pedir nada a cambio. Han sido muchos los que han padecido persecuciones, torturas, vejaciones, desarraigo&hellip defendiendo cosas muy parecidas a las que ahora se reclaman en calles y plazas. A veces, cuando los indignados abuchean a algunos políticos, no son conscientes de que quizá estén insultando a personas que ya exponían su seguridad o su bienestar individual bregando contra la dictadura mucho antes de que a ellos les cambiasen el primer pañal. No, ningún mindundi tiene derecho a zarandear a Cayo Lara.
La memoria es condición necesaria para la construcción del futuro, previene las arbitrariedades y suministra criterios morales. Cometeríamos un grave error si olvidásemos a hombres y mujeres que, como Marina Ginestá, constituyen nuestra raíz, siguen proporcionándonos el viento de la libertad y nos recuerdan que una derrota no impide seguir soñando con la gloria.
http://www.laverdad.es/albacete/v/20110622/opinion/marina-raiz-viento-gloria-20110622.html

domingo, 26 de junio de 2011

Se presenta en Zaragoza el documental “Fuimos mujeres de presos”

Cuenta la historia de las redes de solidaridad en apoyo a los presos políticos del franquismo



Radio Huesca, - 25 Junio 2011
La Fundación María Domínguez presentará en Zaragoza, este viernes 24 de junio, el documental “Fuimos mujeres de presos”, que cuenta la historia de las redes de solidaridad en apoyo a los presos políticos del franquismo. El acto contará con la participación de la directora de cine Gracia Querejeta que presentará el documental junto a las autoras, Eva Abad (cámara de Huesca Tv) e Irene Abad.
Con esta convocatoria, la Fundación María Domínguez quiere apoyar el importante trabajo realizado por las cineastas oscenses y reivindicar que desde julio de 1936 a octubre de 1977, las puertas de las prisiones españolas se convirtieron en espacios donde numerosas mujeres hicieron historia. Eran las “Mujeres de preso”, víctimas de la represión franquista, constructoras de redes de solidaridad y protagonistas de una movilización que reivindicaba la amnistía y se oponía a la dictadura.
FUIMOS MUJERES DE PRESO
Es un documental que nace tras la elaboración de la tesis doctoral de Irene Abad “Las mujeres de los presos políticos: Represión, solidaridad y movilización en los extramuros de las cárceles franquistas, 1936-1977”. Los testimonios que conforman parte de esa tesis estaban llenos de fuerza. Se hacía necesaria la visibilidad de quienes se agruparon en las puertas de prisión en apoyo al preso político del franquismo. Eran ellas quienes mejor podían contar su historia. La realizadora Eva Abad y la historiadora Irene Abad comenzaron este proyecto en septiembre de 2007 y gracias a una subvención del programa Amarga Memoria, de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, han conseguido darle forma.
Carmen Casas, Esperanza Martínez, Lola González, Rosalía Sánchez, Maruja Cazcarra, Vicenta García, Josefina Samper, Carmen Rodríguez, Rosa Morales, Victoria Morales, Carmela Campos, Carmen Cantero y Mª Dolores López son sus protagonistas. Para entrevistar a estas mujeres, el documental ha recorrido parte de la Península y Canarias: Zaragoza, Huesca, Monzón, Tarragona, Barcelona, Burgos, Madrid y Las Palmas de Gran Canaria. Ellas mismas cuentan cómo las mujeres de los presos políticos del franquismo se convirtieron en víctimas de la represión, tejieron importantes redes de solidaridad y fueron protagonistas de la movilización política por la obtención de la amnistía.
Su historia no ha contado hasta ahora con el reconocimiento que se merece. Este documental reivindica la figura de la “mujer de preso” como parte fundamental de la historia del antifranquismo español y contribuye a comprender cómo las mujeres fueron adquiriendo, conforme avanzaba la dictadura franquista, una sólida conciencia política que les llevó a organizarse y movilizarse por la libertad de sus presos. Ellas escribieron su historia en las puertas de las cárceles franquistas, es en este documental donde ellas nos la cuentan.
http://www.radiohuesca.com/Hemeroteca/Noticia.aspx?codigo=507330

Concha Carretero Sanz, una republicana de bandera

“Yo no moriré sentada en un sofá, Moriré de pie, con las botas puestas y el puño levantado para que los venideros lo recojan”

Concha Carretero


María Torres. Tarsis Republicana, - 25 Junio 2011
“Yo no moriré sentada en un sofá, Moriré de pie, con las botas puestas y el puño levantado para que los venideros lo recojan”
(Concha Carretero)
En la guerra civil, la participación de la mujer republicana fue crucial en muchos niveles sociales y políticos del país, no solo en labores de retaguardia, sino tomando parte activa en la lucha y en el combate contra los sublevados. Participaron en el campo de batalla, en la resistencia clandestina, en las guerrillas armadas y desde el interior de las cárceles.
Contribuyeron valiosamente con su lucha y su constancia para recuperar los derechos que las mujeres habían conseguido en la República y que fueron arrebatados por la dictadura franquista. Conquistas que mejoraron la condición de vida de las mujeres en un duro y largo camino hacia la igualdad entre hombres y mujeres.
Estas mujeres se forjaron sobre la marcha de los acontecimientos, y desarrollaron al mismo tiempo una consciencia de pertenencia a una generación, a un pueblo, a una clase social y a su género, consciencia que les condujo al compromiso político y a la lucha por la libertad y la igualdad.
Con casi 93 años, Concha Carretero es la memoria viva de todo aquello que jamás debió ocurrir. Una mujer con ojos de guerra que sufrió la tortura franquista y compartió prisión con las “Trece Rosas”, pero tuvo más suerte que ellas.
Nació en Hospitalet, Barcelona, en 1918 y por pura casualidad. Su padre, anarquista, fue acusado de atentar contra el rey Alfonso XIII en su boda con Victoria de Battenberg, por lo que tuvo que huir de Madrid y en esa huida su madre se puso de parto. Fue la mediana de tres hermanos.
A los dos años, la familia regresa a Madrid. Su infancia fue especialmente dura. Su padre apareció muerto en la calle y en lugar de ser enterrado, se vendió su cuerpo en pedazos a estudiantes de medicina. Su madre, Gregoria Sanz, trabaja en una portería y un día, limpiando el foso del ascensor, se le cayó éste encima causándole el desprendimiento de un riñón y cayendo gravemente enferma. Así que Concha, con apenas diez años se ve obligada a trabajar para ayudar a la familia. Empezó en una camisería como aprendiz, y después en una churrería, un taller de costura, en el Hospital del Niño Jesús y más tarde en la portería que regentaba su madre, que compaginaba con trabajos de asistenta en varias casas de Madrid.
Al mismo tiempo, se integra en el grupo de teatro “Los Matutanes”, dentro de la asociación cultural “Salud y cultura”, fundada por su hermano Pepe y que recaudaba fondos para vecinos necesitados, convirtiéndose en la actriz protagonista de los montajes del grupo. Llegó incluso a recibir una propuesta para hacer una gira con otra compañía de teatro más importante, pero su hermano se negó a que aceptara el empleo y ahí terminó su carrera como actriz.
Con 14 años y a través de un amigo, que luego sería su novio, se afilia a las MAOC (Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas). Su tarea: vender el periódico de la organización y pegar pasquines. Al disolverse las milicias, pasó a formar parte de las Juventudes Comunistas, que en 1936 se unieron a las Socialistas formando las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), en las que acabó militando.
El inicio de la guerra civil la pilló haciendo ojales en una camisería para la que trabajaba. Al producirse la sublevación fascista, las mujeres de las JSU crean espontáneamente comités de ayuda a milicianos y soldados republicanos, y Concha organiza talleres de costura en el convento de las Pastoras, donde se empiezan a fabricar prendas de todo tipo para el ejército republicano. Con 18 años se hace responsable de la sección de jerséis, con cien mujeres a su cargo, que trabajan todas sin cobrar y llegaban a producir 50 piezas diarias. Es compañera y amiga de Julia Conesa y de Joaquina Laffitte, dos de las después tristemente célebres Trece Rosas.
En 1937 Aquilino Calvo la encarga dirigir los “Pioneros de Madrid” un grupo de mil niños que se encontraban en acogida cuyos padres luchaban en el frente. Les daban clases de cultura general y educación física, y entra a trabajar como tornera, haciendo estopines de artillería, en la fábrica de Guerra y Experiencias Industriales.
Permanece en Madrid durante toda la contienda y en Marzo de 1939, tras el golpe de estado de Casado, acude a la sede de las JSU con la intención de destruir los archivos que pudieran comprometer a sus compañeros, pero es detenida y llevada a la prisión de Ventas, de la que sale en libertad el 27 de marzo de 1939, justo antes de que las tropas de Franco entraran en la ciudad.
Concha participaba en la organización de un grupo clandestino y en julio de 1939 es detenida nuevamente, cuando se encontraba en una reunión clandestina, y llevada a la comisaría de la Carrera de San Jerónimo. Allí comenzaron los interrogatorios y las torturas (la golpearon, la aplicaron corriente eléctrica y placas calientes durante 24 horas hasta quedar inconsciente, la obligaban a limpiar la sangre de sus camaradas, que habían sido torturados en las celdas contiguas). Humillaciones y vejaciones indescriptibles que ella nunca llegó a contarle a su madre para que no sufriera, aunque su progenitora las imaginaba, pues recogió sus ropas ensangrentadas que conservó muchos años porque decía que serían la prueba de tanta barbarie.
El 4 de agosto fue trasladada a la cárcel de Ventas. La feroz represión franquista transformó Ventas en un “almacén de reclusas”, amontonadas en celdas individuales. Los datos obtenidos, que no pueden darse por definitivos, arrojan decenas de muertes por enfermedad o suicidio y 78 fusiladas, entre las que destacan las Trece Rosas, siete de ellas menores de edad, ejecutadas el 5 de agosto de 1939, la noche siguiente a la llegada de Concha, en muy mal estado a causa de las torturas sufridas. Pasó dos días casi sin conocimiento, cuidada por sus compañeras.
El denominador común de las presas de Ventas era ser “presas políticas”, aunque en realidad en la mayoría de los casos su delito era estar emparentadas (madre, esposa, hermana, hija) con hombres perseguidos por el nuevo régimen. El franquismo contrapuso el modelo “mujer-madre” al de “mujer degenerada”, asociada a la “miliciana” del tiempo de guerra, para justificar el fuego purificador de la “regeneración moral de la patria”, protagonizado por las “monjas carceleras”, de nuevo reintroducidas en el sistema penitenciario.
A finales de 1940, es puesta en libertad pero ésta le dura poco. La policía presiona e intimida a su madre y Concha se entrega el 17 de enero de 1941. Entonces es golpeada y encerrada desnuda en una celda fría y húmeda donde pasa la noche. Intenta moverse para entrar en calor, pero es regada con agua cuatro veces y golpeada otras tantas. En mitad de la madrugada la hacen pasar por un simulacro de fusilamiento. Es transportada en un coche hasta la tapia del cementerio del Este, la bajan del coche totalmente desnuda, le muestran con linternas las marcas de los disparos en el muro que han dejado los fusilamientos de sus compañeros y le dicen que pronto habría uno más: el suyo. Trasladada posteriormente a la galería de penadas de Ventas, permanecerá incomunicada durante varios días, hasta que la instalan en una celda de castigo sin agua ni retrete, donde contrae una enfermedad ocular que se hará crónica y la acompañará toda la vida.
Un mes después, con 23 años recién cumplidos, sale en libertad y el panorama que se encontró fue desalentador. Su madre enferma está viviendo en los soportales de la plaza de toros de las Ventas y pidiendo limosna para poder comer ya que sus abuelos se niegan a acogerla por miedo a represalias. Tras pasar varios días con su madre en la calle, comienza a trabajar como asistenta y con la ayuda de un contacto de unas de las casas en las que está sirviendo, consigue sacar a sus hermanos de la cárcel, ya que ambos también habían sido detenidos. Pepe estaba dirigiendo las guerrillas de Ponferrada y Luís estaba en el Socorro Rojo ayudando a las familias.
En mayo de 1942 embarazada de su novio, deciden vivir juntos, pero en diciembre éste es detenido y fusilado. Concha se convierte en una madre soltera.
El 6 de marzo de 1944 se presentó ante el Juez de los Juzgados de Masonería y Comunismo para escuchar la resolución final de su condena. Acudió con su hija Diana de apenas un año y allí, mientras sostenía en brazos a su hija, le confirmaron la pena de muerte, de la que posteriormente fue indultada, pero que en absoluto acabó con el sufrimiento de Concha, ya que siguió estando en el punto de mira y los registros en su domicilio eran constantes. Confiesa que el sufrimiento terminó cuando murió el dictador.
Concha vive en Madrid, rodeada de sus cinco hijos, catorce nietos y diez biznietos, y a pesar de su edad sigue siendo una mujer comprometida, defendiendo los mismos ideales de libertad y justicia social que la llevaron a la cárcel.
“En el año 39 empecé una lucha por un mundo sin hambre, sin guerras y en libertad. Esa es mi lucha. Estoy convencida de que no hay algo mejor por lo que luchar. El camino es largo, pero hay que seguirlo”
(Concha Carretero)

María Torres.

Fuentes:
www.publico.es/espana/348956/concha-carretero-la-republica-es-el-bienestar-del-trabajador
www.javilarrauri.com/republica/concha_carretero.html
www.foroporlamemoria.info/documentos/2004/mujeres_encarceladas_27022004.htm
www.foeminas.lugo.es/2007/Enero/trocadoras.htm
- “La lucha es tu vida”, Carlos Fernández Rodríguez (Fundación Domingo Malagón, 2008).
- “Mujeres encarceladas. La prisión de Ventas de la República al franquismo, 1931-1941”, Fernando Hernández Holgado (Marcial Pons, 2003).
http://www.youtube.com/watch?v=0SDcahnodxw&playnext=1&list=PL5FBA172F80D93AC6
http://www.youtube.com/watch?v=Hj71NzX11IA&feature=BF&list=PL5FBA172F80D93AC6&index=3
http://www.youtube.com/watch?v=IiOBu0Uu670&feature=BF&list=PL5FBA172F80D93AC6&index=1
http://www.youtube.com/watch?v=0SDcahnodxw&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=ePQx8UJFvxk

http://ateneotarsisrepublicana.blogspot.com/2011/06/concha-carretero-sanz.html

Anarquía en la Memoria Histórica

Stuart Christie vive jubilado en el apacible Hastings, al sur de Inglaterra. :: IONE SAIZAR
junio 25, 2011

La batalla de Stuart Christie, un escocés que vino a matar a Franco y pasó 3 años en la cárcel. Ahora quiere que España le reconozca como víctima y airear el caso de dos compañeros ejecutados. Pero sus papeles se perdieron, la Administración no contesta…

El de Stuart Christie es un caso que parece sellado por silencio administrativo. O más bien por el silencio tras una larga correspondencia que combina lo burocrático y lo delirante. El caso de este escocés que participó en una conspiración para matar a Franco ilumina vericuetos anárquicos por los que camina la ley de Memoria Histórica.
Nacido en Glasgow, educado por su madre y su abuela, Christie ha escrito -su libro, ‘Franco me hizo terrorista’, lleva en inglés el título ‘Mi abuela me hizo anarquista’- que aprendió los valores del socialismo libertario en un domicilio familiar en el que los vecinos se ayudaban y donde el rigor democrático protestante de su abuela, Agnes, no incluía prejuicios. Se casó con un católico.
Ávido lector, Christie creció como un rebelde político en la ciudad posiblemente más izquierdista de Reino Unido. Se manifestó contra las armas nucleares, participó en debates y se decantó por el anarquismo, por la idea de una comunidad de iguales que no aspiran al poder, porque siempre corrompe.
España era, en la frontera de la década de los cincuenta y sesenta del siglo pasado, el gran drama de la izquierda tras el fin de la guerra mundial, el país europeo en el que se mantenían en el Gobierno quienes apoyaron el fascismo de los años treinta. Christie marchó a Londres y a través de grupos libertarios británicos conoció a anarquistas españoles exiliados en la capital.
Su disposición a participar en la resistencia antifranquista lo convirtió en enviado ideal para una misión planeada por Defensa Interior, un grupo dedicado a la acción directa formado por la Confederación Nacional del Trabajo y la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias. Aunque sus bombas no perseguían causar víctimas, querían matar a Franco.
Un año antes de que Christie viajase de Londres a París para ponerse en contacto con la red que fraguaba la conspiración, el régimen español había ejecutado mediante garrote vil a dos inocentes. Joaquín Delgado, de 29 años, hijo de exiliados españoles en Francia, y Francisco Granado, emigrante económico, pagaron con su vida por dos atentados contra la Dirección General de Seguridad y el sindicato vertical.
Las bombas explotaron antes de lo previsto y causaron veinte heridos leves. Antonio Martín y Sergio Hernández se han inculpado ante los tribunales españoles en su intento, hasta ahora inútil, para que se revise el caso y se anulen las sentencias contra Delgado y Granado. Los procesos judiciales solo han servido hasta ahora para que la viuda de Granado reciba la indemnización -6.000 euros- estipulada en la ley de Memoria Histórica. Se la negaban porque su marido no pasó al menos tres años en la cárcel, como dice la norma, sino que fue ejecutado a los 17 días de su condena.
En agosto de 1964, Stuart Christie entró en España con 18 años recién cumplidos y varios paquetes de explosivos que le habían encomendado para su entrega a una persona con la que tendría cita en Madrid. Iba vestido para el invierno de Glasgow más que para el mes más caluroso del verano español y viajó en autoestop en un camión de cuyo conductor ya sospechó como posible policía.
La misión fue una chapuza. Christie fue detenido nada más llegar a la capital española. La red anarquista estaba infiltrada por la Policía. Fue juzgado, junto a su contacto en Madrid, por un consejo militar sumarísimo y condenado a veinte años de cárcel. Salió a los tres. El Gobierno dijo que le aplicaba la medida de gracia por las peticiones de su madre. Había también una campaña internacional.
Kafka en la oficina
Christie vive ahora en una apacible villa costera del sur de Inglaterra, Hastings. Tras una larga biografía como activista del anarquismo, concluía su autobiografía en 2004, expresando «un profundo sentido de alivio y satisfacción por el hecho de que no tengo la sangre o la vida de nadie en mi conciencia, ni siquiera la de Franco». Es editor y mantiene sus amistades españolas de aquellos tiempos.
Octavio Alberola, que fue el coordinador de Defensa Interior, y Antonio Martín, que colocó las bombas de 1963, forman parte del grupo que busca la revisión del proceso contra Delgado y Granado. Y Christie mantiene desde hace dos años correspondencia con las instituciones españolas para que le reconozcan como víctima del franquismo y sobre todo para airear el caso de los dos compañeros ejecutados.
La correspondencia comenzó el 22 de junio de 2009. El anarquista escocés envió a la directora de la Oficina para las Víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura (OVGCD), Margarita Temprano, la solicitud de Declaración de Reparación y Reconocimiento Personal que la ley de Memoria Histórica de 2007 ofrece a condenados por tribunales que, como el Consejo Militar que sentenció a Christie, la ley considera ilegítimos.
El solicitante envió la documentación que avalaba su reclamación y un mes después la OVGCD le notificó que estaba investigando su caso. Un mes más tarde, la misma oficina de víctimas le escribió para decirle que su expediente ya estaba completo y que, antes del 10 de enero de 2010, cuando concluía el plazo fijado en la ley, se le notificaría la resolución. Stuart Christie no recibió nada. Pero, el 1 de julio de 2010, le llegó una carta del Ministerio de Interior donde se incluía otra del de Defensa, en la que éste comunica a otro departamento de la administración lo siguiente: «En relación con el escrito de referencia, examinados los instrumentos de descripción de los fondos documentales y listados onomásticos de las publicaciones oficiales relacionados con el objeto del escrito, informo a Vd. que no han aparecido datos del personal del asunto».
Cartas a 3 ministros
Defensa no podía encontrar ningún papel de un tribunal militar cuya sentencia dio la vuelta al mundo. Christie escribió al ministro de Justicia, Francisco Caamaño, y a la directora de la OVGCD para recordarles que no le habían enviado la resolución y notificarles de la recepción de la extraña misiva de Interior-Defensa. Ninguno de los dos dignatarios respondió a la carta.
Escribió al vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba en octubre de 2010. No recibió respuesta. En diciembre, el Servicio de Comunicación Ciudadana del Ministerio de Justicia le notificó que estaba «trabajando en buscar todos los antecedentes documentales» para resolver el expediente. En enero de 2011, escribió al ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, y, en febrero, el director adjunto de su Gabinete, Carlos García de Andoin, le confirmó que se estaba «recabando información».
El 22 de febrero, una carta de la Dirección de Instituciones Penitenciarias llegó a Hastings informando a Christie de que se habían encontrado los documentos de su caso, los mismos que él había enviado en 2009 para avalar su solicitud. Hasta hoy. Ha escrito de nuevo al ministro Jáuregui y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidiendo una explicación. Las gestiones de este periódico ante la Administración para interesarse por el caso no han recibido ninguna respuesta.