viernes, 13 de agosto de 2010

El crimen contra la humanidad de los “niños perdidos” del franquismo y el silencio irreal del PSOE.


  Análisis de Miguel Ángel Rodriguez Arias
“La apropiación de niños y niñas durante las últimas dictaduras militares en Argentina y Uruguay fue una práctica corriente y sistemática. Las fuerzas armadas y otros represores, amparados en el Estado, secuestraron a cientos de niños y niñas, los separaron de sus familias biológicas y los entregaron a otras “no subversivas” (en algunos casos las de los asesinos de sus propios padres) (…) La tarea de restitución de la identidad de cada uno de estos niños y niñas que fueron ilegítimamente apropiados, hoy jóvenes, cuenta con el apoyo de todas las fuerzas sociales, democráticas comprometidas con la justicia, porque constituye la violación, por parte del Estado, de uno de los derechos humanos fundamentales: el de conocer su origen y tener una identidad que no haya sido falseada(…)”.
Sé que sorprenderá al lector pero en tales contundentes términos se expresaba nada menos que Leire Pajín – actual Secretaria de Organización del PSOE – no hace muchos años, en uno de los libros de las Abuelas de Mayo y otros colectivos de lucha a la impunidad en Argentina.
Qué extraño que teniéndolo tan claro todavía no haya comentado nada del caso español. No, si al final vamos a tener que renacionalizar a todas nuestras víctimas como argentinos como decía el Gran Wyoming.
Será que ella, como el resto del PSOE, no se ha enterado de la Resolución de 17 de marzo de 2006 del Consejo de Europa, con su histórico “Balance de Crímenes de la Dictadura franquista”, declaración de condena internacional cuyo único antecedente comparable serían las distintas resoluciones contra el régimen “fascista” franquista por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas en 1946, cuando se denegó inicialmente la entrada de España en dicha organización antes de la lógica bipolar.   Así, y como expresa con contundencia dicho Balance en sus puntos 72, 73, 74 y 75:
“72. Los “niños perdidos” son también parte de las víctimas del franquismo se trata de hijos de presas cuyos apellidos fueron modificados para permitir su adopción por familias adictas al régimen.
73. Varios miles de hijos de obreros fueron también enviados a instituciones del Estado porque el régimen consideraba su familia republicana como “inadecuada” para su formación.
74. Niños refugiados fueron también secuestrados en Francia por el servicio exterior de “repatriación” del régimen y situados posteriormente en instituciones franquistas del Estado.
75. El Régimen franquista invocaba la “protección de menores”, pero la idea que aplicaba de esta protección no se distinguía de un régimen punitivo. Los niños debían expiar activamente los “pecados de su padre” y se les repetía que ellos también eran irrecuperables. Frecuentemente, eran separados de las demás categorías de niños internados en las instituciones del Estado y sometidos a malos tratos físicos y psicológicos.”
Sin olvidar tampoco, junto a todo lo anterior, otra importante especificidad made in Spain que se ha querido tapar en nuestro país en cuanto al propio trato dispensado a niños y madres en dichos centros y de lo que también se hará eco la resolución europea:
77. “La Iglesia católica de España, estrechamente unida al régimen (…) también jugó un papel muy importante al proveer el personal de numerosos establecimientos penitenciarios, siendo los más tristemente célebres las prisiones de mujeres y los reformatorios para jóvenes cuyos antiguos detenidos han denunciado públicamente los malos tratos físicos y psicológicos que sufrieron por parte del personal religioso”.
            Ya sé que no faltará quien, en seguida, diga que esto es todo puro rencor atávico y “guerracivilista” – mío y de la Asamblea  Parlamentaria del Consejo de Europa al parecer – , pero lo que daría por poderlo leer tan clarito algún día en España también, y en una sentencia mejor que en ninguna resolución …
O será que nuestra Leire tampoco se habrá enterado del intento de apertura del caso de los “niños perdidos” por parte de Garzón, aunque creo recordar que llegó a dirigirle buenos deseos y parabienes solidarios varios hace un par de meses. Aunque, eso sí, estoy convencido de que lo diría muy en serio vistas sus recientes declaraciones de la semana pasada, ya se sabe: a diferencia del PP el PSOE no tiene palabras vacías… como se ve perfectamente respecto del genocidio de Franco y la situación de sus víctimas tres años después de su nueva ley….
Tan clarito que lo tenía Leire para Argentina y Uruguay como se ve, con Naciones Unidas y el derecho internacional bien aprendido… está clarísimo, algo pasa con Leire, y con el propio PSOE – con este PSOE – que tras dicha condena internacional del Consejo de Europa, y tras todo lo sucedido con el juez Garzón y su extraña predilección por el turismo de tulipán, aún no han dicho una sola palabra ante el mayor caso de desaparición forzada infantil de Europa. Muy superior al proyecto nazi de desapariciones infantiles del Lebensborn de Himmler, al que el final de la guerra le paró los pies antes de poder embarcar a varios cientos de niños noruegos en aviones de la Luftwafe (link:http://segurquetomba.wordpress.com/…).

miércoles, 11 de agosto de 2010

Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México 1934-1940 (I parte)

Lázaro Cárdenas del Río (21 de mayo de 189519 de octubre de 1970) fue un militar, político y estadista mexicano, Presidente de México del 1 de diciembre de 1934 al 30 de noviembre de 1940. Destacó, entre otras acciones de gobierno, por la reforma agraria y la creación de los “ejidos” en el agro mexicano; por la nacionalización de los recursos del subsuelo, en especial, del petróleo y por haber brindado asilo político a los exiliados españoles durante la guerra civil.
Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México 1934-1940

Resaltan el ejemplo de dignidad de Lázaro Cárdenas por la ayuda a exiliados españoles
“Hasta la fecha el mundo occidental no ha reconocido la deuda moral que tiene con México”
Armando G. Tejeda, corresponsal
En el momento del estallido de la Guerra Civil española, el entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas, asumió desde el principio el liderazgo de la actuación de las cancillerías y representaciones diplomáticas de nuestro país, tras seguir con la máxima tensión todos los detalles y noticias que iba recibiendo sobre el alzamiento militar de Francisco Franco contra la Segunda República de Manuel Azaña.
Con los primeros informes diplomáticos sobre la mesa, nutridos de notas periodísticas y de algunas conversaciones con otros gobiernos, Cárdenas decidió calificar de “ilegal” la sublevación de los militares españoles a las órdenes de Franco, al tiempo que ordenó al aparato diplomático mantener la máxima alerta. La vehemente llamada de “auxilio” de Cárdenas a la comunidad internacional, para restituir el orden democrático en España, se convirtió años después en un hito en la historia política mexicana, al asumir por primera vez una postura “activa” ante un conflicto internacional, en la que incluso autorizó diversos envíos de armas y material de guerra para cubrir las necesidades apremiantes del bando republicano.
Antes del estallido de la Guerra Civil (1936-1939), las relaciones bilaterales entre México y España se centraban en el reconocimiento mutuo de sus respectivos sistemas políticos, el republicano por parte de España, y, en México, el del modelo derivado de la Revolución de 1910, que entonces contaba con muy pocos defensores en el escenario internacional. El contexto político de la época facilitó el diálogo y la colaboración entre ambos países, que superaron un largo periodo de distanciamiento con el propósito de coaligarse para defender la legitimidad de sus respectivos gobiernos.
Cárdenas con los niños exiliados españoles 1937
          Cárdena con los niños exiliados españoles 1937
El México del general Cárdenas y la España del republicano Azaña coincidieron, además, en la defensa del modelo socialista como vía para llevar la igualdad, la democracia y la prosperidad a la sociedad. El historiador mexicano Mario Ojeda Revah explica en su libro México y la Guerra Civil española las condiciones políticas que facilitaron el resurgir de las relaciones entre ambos países:
“Para los liberales mexicanos, la República representaba la nueva España, un país moderno y culto gobernado por una generación ilustrada, un desarrollo saludable comparado con la vieja España, idólatra y mojigata.”
La cooperación en el ámbito internacional de ambos países quedó patente en el discurso del entonces embajador español, Félix Gordón Ordás, ante Cárdenas, en el acto de entrega de las credenciales diplomáticas, al afirmar: “una vez más nuestros destinos son hoy paralelos en la historia. Ambos pueblos, el mexicano y el español, tienen planteados con similar dramatismo problemas iguales y en los dos se siente la misma presión vivificante de las grandes masas por una mayor justicia social. Por ello la España republicana comprende profundamente los monumentales esfuerzos de México por realizar su destino histórico”.
Estos antecedentes facilitaron la “crucial” y “firme” decisión que asumió Cárdenas tras el estallido de la guerra, de apoyar sin restricciones al bando republicano hasta el punto de que, por primera vez en la historia, el gobierno mexicano se implicó activamente en un conflicto de esa naturaleza. “El 18 de julio de 1936, Cárdenas estaba de gira por Coahuila y una huelga de electricistas había sumido a ciudad de México en la oscuridad. A su regreso a la capital no hizo ninguna declaración sobre la rebelión en España, ni se fijó una postura oficial…”, explica el académico Ojeda Revah.
En el apartado de agosto de 1936 de sus diarios, Cárdenas explicó así el dilema político que le significó el conflicto español:
“El gobierno de México está obligado moral y políticamente a dar un apoyo al gobierno republicano de España, constituido legalmente y presidido por el señor don Manuel Azaña. La responsabilidad interior y exterior está a salvo. México proporciona elementos de guerra a un gobierno institucional con el que mantiene relaciones. Además, el gobierno republicano de España tiene la simpatía del gobierno y de sectores revolucionarios de México. Representa el presidente Azaña las tendencias de emancipación moral y económica del pueblo español. Hoy se debate en una lucha encarnizada, fuerte y sangrienta, oprimido por las castas privilegiadas”.


 

martes, 10 de agosto de 2010

Currito el guerrillero (II parte)

10 ago
  Luis García Bravo
La tarde ha transcurrido charlando, emocionados y riéndonos, pues cuando Francisco ya se arrancó a cantar no habia quien lo parara, no cabe duda que a mi amigo Francisco -Quico o Currito-, los sufrimientos y penalidades pasadas no pudieron borrarle ni la sonrisa ni las ganas de vivir, ni su forma rebelde de ser. Como aquella rebeldía innata, que le llevó 3 veces a las celdas de castigo en el tristemente célebre Penal de Burgos.
En la entrevista, que le hizo el cronista oficial de San Roque Antonio Pérez Girón, en octubre de 1994 para la revista local “Alameda”, decía: “Al romper filas en la formación de presos, o después de pasar lista, gritábamos contra el régimen, “¡Abajo Franco!” ó “¡Abajo la Dictadura!”, “Viva la democracia”…y nos volvían a meter en celdas de aislamiento. En esta misma entrevista Quico le contaba a Antonio que “Estábamos condenados a muerte, y los funcionarios metían la llave en la puerta para asustarnos, como si fuese una saca de presos para fusilamiento. Era terrible, pero manteníamos la esperanza, hasta los compañeros que murieron fusilados mantuvieron la esperanza hasta el ultimo momento.”

En las cárceles franquistas los presos solteros tenían prohibido hacerse fotografías, solo los casados con hijos., y los días de visita se les proporcionaban ropas limpias y de aspecto nuevo. Francisco López Herrera (Con la niña en brazos), junto al “Comandante Ríos” (último por la dcha.), en el Penal de Burgos. Con esta hábil técnica de comunicación, el régimen franquista mostraba el gran “trato humano” dado a sus presos políticos y el “buen ambiente” que se respiraba en las cárceles franquistas. Muchos años después, “Currito” y José Murillo, el “Comandante Ríos”, abrazándose después de tantos años, en el reencuentro de Guerrilleros, durante las Jornadas de Algeciras, en Abril de 2002
Quico mantiene que aunque a él no lo maltrataron físicamente, en Burgos sabia que a algunos sí los maltrataron. “Te voy a contar un caso” -dice Quico,- de uno de los funcionarios, que, cuando estaban los presos fregando el suelo, lo hacíamos de rodillas, a puño y con un trozo de saco, -el frío en Burgos para qué te voy a contar…era polar- el funcionario pasaba, y le pisaba las manos a alguno de los presos, y automáticamente decía “perdón”, …pero al rato, el mismo guardia pasaba otra vez, y volvía a pisarle las manos al mismo desgraciado, o incluso a otro preso. Así, una y otra vez, hasta que el guardián se cansaba del jueguecito, así lo redimían a uno en las cárceles de Franco”…Esto lo presencié con mis propios ojos, pero sigo diciendo que nada de esto me ocurrió a mí personalmente -repite Quico- quizás por suerte”.

 
“En Burgos estábamos los presos muy unidos y allí fue donde conocí al guerrillero José Murillo Murillo Comandante Ríos.” Se levanta Quico y nos trae un álbum de fotografías muy bien cuidado.
Conforme pasa las páginas de su abultado album fotográfico, llegamos a las fotografías que se hizo en el Penal de Burgos, le pregunto por qué siempre aparecen fotografiados con niños y niñas pequeños. Quico no recuerda por qué, pero después lo he preguntado a otros veteranos y la respuesta que me dieron es que estaba terminantemente prohibido hacerse fotografías en el penal, salvo el día de las visitas, tenías que estar vestido con la ropa limpia y planchada que te daban sólo para las visitas, y sólo podian hacerlo aquellos que tenían hijos, lo que aprovechaban todos para hacerse fotografías con los niños, fueran suyos o no.
En la cárcel de Burgos el “Comandante Ríos” puso de sobrenombre a Quico “Currito”, por su baja estatura, y así fue, como después de muchos años, se encontraron los dos compañeros en las Jornadas de Algeciras en Abril de 2002.
Recuerdo que el encuentro entre estos dos viejos camaradas en las Jornadas de Algeciras fue una de las cosas mas emotivas que ocurrieron en dichas jornadas. “Currito”, cuando pasa las hojas del álbum y me va diciendo quién era cada cual, los ojos se le llenan de lágrimas, su álbum es de hojas adhesivas con anillas, con las fotografías de sus familiares, y solamente con las de la Cárcel de Burgos quizás no terminen de rellenar un sólo álbum.
Ésa ha sido parte de la vida de mi amigo Francisco, “Currito”, un joven huérfano, hijo de un pacífico trabajador republicano que murió asesinado, fusilado por ese”nuevo orden”, que traían los militares españoles sublevados en África, que tuvo que escapar a la Sierra, donde Currito finalmente fue capturado, interrogado, juzgado y condenado a muerte, siéndole permutada la condena por 30 años de prisión, de la que salió después de 17 larguísimos años, para intentar empezar de nuevo su vida que había quedado truncada.
Pero no hay mal que 100 años dure, y cuando Currito llegó al Campo de Gibraltar, ya liberado, desde el Penal de Burgos, Ana, aquella novia, que siempre le estuvo esperando desde aquel día que se fue a los montes entre Algeciras y Los Barrios, estaba esperándolo.
Si escribiéramos la vida de Ana. seguro que tendríamos para un documental, pues imaginar lo que tuvo que ser para esta valiente y leal dama, vivir en un pueblo tan pequeño, y ser la novia de un comunista, un apestado que estaba en el monte con los guerrilleros, y que luego fue condenado a muerte, pero ella le esperó durante 17 años, donde ambos perdieron lo mejor de su juventud. Ana está delicada de salud y lo mejor es dejarla tranquila con esa mirada , a la vez dependiente y protectora hacia Currito, esa mirada acompañada de una sonrisa cuando mira arrobada a Currito hablar, contar chistes, reír o cantar.
Este es un testimonio de uno de aquellos hombres, que en el Campo de Gibraltar se les llamaba los “rojos”, “los del monte”,“bandoleros”, etc, etc, ….y que fueron perseguidos encarnizadamente, aplicándoles la terrible Ley de Fugas, sufriendo ellos y sus familiares innumerables abusos, vejaciones y persecuciones, con la más abosoluta impunidad. En el Campo de Gibraltar, los perros guardianes del régimen franquista se encargaron muy bien de confundir a los verdaderos hombres y mujeres guerrilleros con el desertor, el cuatrero, el salteador de caminos, el asesino en serie, el terrorista, el delincuente, el contrabandista, etc., etc. hasta tal punto, que aún hoy en algunos lugares siguen confundidos con unos y otros, los que hablan de oídas, teniendo ideas equivocadas o preconcebidas de “los de la Sierra” como les llaman por aquí, o los ” rojos”.
La propaganda y literatura oficial de los vencedores de 1939 después de mas de 60 años todavia hoy sigue surtiendo efecto entre los locales, muchas veces por miedo, otras por intoxicación informativa o simple ignorancia. Hijos y nietos que prefieren no saber quiénes fueron sus ancestros y qué hicieron.. Gracias a la labor de investigadores e historiadores y a testigos orales de la época que van perdiendo el miedo a hablar de aquellos terribles años, poco a poco se va rescatando la verdadera memoria historica del pueblo, de un pueblo que en el fondo quiere saber la verdad

lunes, 9 de agosto de 2010

Currito el Guerrillero (I Parte)

09 ago
Currito y Ana
Cuando llamé a Francisco López Herrera, “Currito” o “Quico” como le gusta que le llamen los amigos, para averiguar donde estaba su casa exactamente, al otro lado del teléfono solo escuché “¡Voy pá arriba!!”, a mí y a mí hijo David solo nos dio tiempo a empezar a andar, cuando de repente vimos cómo Quico subía la endemoniada cuesta ágilmente, como si tuviera veinte años. Salimos apresurados a su encuentro y en mitad de la calle nos dimos un fuerte abrazo, como es normal entre hombres que se aprecian y que además son amigos de verdad.
Currito abrió la puerta de su casa, y allí estaba su fiel compañera Ana, le dimos un cariñoso abrazo y después de comentar el sofocante calor que hacía, “Quico” nos enseñó su humilde hogar, una casa de una sola planta, baja, con una salita en la cual preside el clásico mueble-librería, de paredes blancas y en ellas colgados muchos cuadros y fotografías que representan , como suele decir Currito, toda una juventud truncada por los acontecimientos de una guerra que él no empezó, la posguerra, la lucha por la supervivencia y unos ideales de libertad e igualdad de oportunidades por los que a uno le llamaban “rojo”.
Nuestro viejo guerrillero nos invitó a pasar a la cocina, junto a la lavadora, pues dado el calor que hacia, era la habitacion mas fresquita que hay en la casa. Ana dejó lo que estuviera viendo en la televisión y se vino con nosotros,para ver qué trapicheo nos traíamos los hombres, con tanta carpeta, fotos, grabadoras y cámaras fotográficas.
Quizás todavía, y sin que ella se dé cuenta, todavía protege con celo a su compañero Quico, el gran amor de su vida.
Cuando le apetece, ella se vuelve a su sillón y se sienta a seguir entretenida con su programa favorito en el televisor. Aprovecho para preguntarle discretamente a Francisco “Currito” que como está Ana, a lo que me responde “de la azúcar igual, …ahora también tiene colesterol y se esta quedando un poco sorda del oído derecho, -comenta en voz baja- …tengo que estar muy pendiente de ella, porque yo soy quien le inyecta la insulina.”
 A tí, Quico, te veo fenómeno, pues has subido esa cuesta de una forma tan ágil que ya quisiera yo, a lo que él, risueño y con esa mirada traviesa que le caracteriza, asiente con la cabeza como queriendo decir que los años no pasan en balde.
Quico, sin entrar en mas detalles cuando trato de decirle lo que vengo a hacer, me interrumpe diciéndome, “sin problemas, lo que tu quieras, estoy a tu disposición”, le digo que no empecemos a ponernos tiernos, los dos y reímos mientras que mi hijo David, alucinado escucha atentamente la conversación entre estos dos amigos, y tomando varias instantáneas fotográficas, a uno que padeció la guerra y al otro, el que escribe, que nació en 1948, cuando todavía andaban por los montes algunos guerrilleros.
La expresión de “ponernos tiernos“, es porque tanto Francisco como yo tenemos las lágrimas prontas en los ojos, nos emocionamos fácilmente. La charla que mantengo con Quico y con mis amigos de la Sierra y los montes (“Sierra” para los guerrilleros del Sur, “Montes”, para los del Centro y Norte), tanto andaluces como de otras comunidades autónomas, es sólo éso, hablar emocionada y animadamente entre amigos, y es para mí tener el gran honor de que así me consideren ellos, sabios de la vida, así como sus familias, …incluso en algunas que me consideran de su propia familia.

Por eso quiero decir a todos los que lean estas líneas, que los Guerrilleros -los de verdad- eran y son personas normales, que tienen el corazón y los demás órganos en el mismo sitio que los demás, y que también sus sentimientos son iguales como los de los demás, son seres humanos. El hecho de que la vida, la Historia y sus circunstancias los hayan tratado como quiso el dictador y sus palmeros no da lugar a creerse todo lo que ciertos libros, documentos (Causa General, por ejemplo), etc, dijeron , y todavía dicen, de ellos. Ellos también tienen derecho a expresar su versión de lo acontecido.
Quico, que sufrió 17 años y medio en las cárceles franquistas por pertenencia a la guerrilla antifranquista y al PCE desde 1947, es una persona que soportó la gran pena de que su padre fuese fusilado al principio de la Guerra de España, y que incluso nunca llegase a saber dónde le enterraron.
Cuenta que estaba un día trabajando en las labores del campo, cuando alguien le avisó de que le iban a detener, y, sin pensarlo dos veces, Francisco escapó hacia una zona montañosa de Algeciras, entre la Granja y los Barrios, sabía lo que le esperaba si le detenían: torturas, vejaciones …y el paredón, era hijo de un “rojo”. Allí Francisco se unió a los huídos y guerrilleros que operaban y sobrevivían como podían en la zona. Era su única esperanza. Algunos de ellos eran naturales de los Barrios y Jimena de la Frontera. Francisco fue herido en el cuello en una emboscada de la Guardia Civil al poco tiempo de incorporase a la Guerrilla, cerca de Ronda, y estuvo oculto en la Serranía mientras le curaron, en una larga convalecencia entre la vida y la muerte, que duró aproximadamente dos meses.
En su huida a la Sierra dejó una novia en la Estación de San Roque, su amada Ana, quien le esperó pacientemente casi a lo largo de toda una vida, la que hoy sigue con él, su amada e inseparable Ana.
Francisco me cuenta, cómo algunas de las novias y esposas de guerrilleros subían a las montañas a verles, y lo que ellas y ellos se arriesgaban en aquellas visitas. “Había que tener mucho valor -dice Quico, emocionado- pero el amor es el amor.”. Le pregunto, cómo era la vida en el monte, bajo aquella presión de sentirse siempre amenazado, a merced de las inclemencias del tiempo, y el acoso de las contrapartidas de la Guardia Civil. Y, muy tranquilo, me empieza a explicar:
- Nosotros, al contrario de lo que algunos dicen, jamás estábamos en cuevas o casas, dormíamos y acampábamos siempre al raso, en pleno monte, teníamos unas lonas enceradas, una especie de hules, de los que se ponen en las mesas de las cocinas, con el que hacíamos una cabaña con cubierta a dos aguas, como las que se ven de esas tipo camping o canadienses de ahora -explica Francisco con detalle-, luego una vez montada, echábamos ramas encima para camuflarla; estas telas no dejaban pasar el agua, y en algunas ocasiones, hacíamos un surco en la tierra alrededor de la cabaña, para los bichos y que cuando lloviera evitar que no entrara el agua dentro de nuestro refugio, e incluso poder reutilizarla “
Hacemos un dibujo a medias, segun su descripción, del tipo de refugios provisionales que ellos se construían en sus acampadas de la Sierra.
- Cuando tú quieras, te demuestro como con un simple cobertor, hago una caseta como la del dibujo éste que has hecho y verás que el interior no se moja, afirma orgulloso Quico, gesticulando con sus manos.
- ¿Como hacíais fuego para que no os descubrieran.?
- En la sierra era muy dificil comer caliente, porque hacía falta tener tiempo para cocinar, y aún así el humo y el olor de la lumbre o de la comida nos delataban. El cocinero , edamás de ser bueno e ingenioso con los medios que tenía, debía ser un experto en hacer fuego sin humo ni olor. Aún asi siempre llevabamos con nosotros carbón, pero algunas veces, cogíamos leña muy seca para que no hiciera mucho humo, tanto el carbón como los alimentos los conseguíamos a través de nuestros enlaces. Pasabamos mucho tiempo escondidos, y cuando alguien nos veía, o creíamos que nos habían localizado, levantábamos el campamento y nos íbamos hacia otra zona.

- Particularmente -le comento- me ha llamado mucho la atención la cantidad de kilómetros que recorríais en una noche y como lo hacíais, erais capaces de hacer 50 kms a campo través, y de noche de una tacada…
- Siempre íbamos a campo traviesa, -contesta Quico- y cuando cruzábamos algún camino, uno de nosotros siempre borraba las huellas con unas ramas para no dejar rastro. Hice tareas de suministro para el grupo de Bernabé López Calle, el famoso “Comandante Abril” que había sido guardia civil republicano, y su lugarteniente Pablo Pérez Hidalgo “Manolo el Rubio”, pero no llegué a verles en persona. Cuando marchábamos por el campo, en algunas ocasiones la Guardia Civil pasaba muy cerca de nosotros y, aunque alguien diga lo contrario, nunca abrimos fuego contra ellos, nuestra misión no era asesinar guardias como hacen esos cobardes que se hacen llamar “comandos” de ETA, …esto puede parecer un cuento pero es verdad, y os lo puede asegurar cualquier guardia de aquella época.
Le pregunto, si en algunos momentos hombres tan jóvenes no se olvidaban de la situación que vivian y se reían o bromeaban entre ellos, y sin pensarlo, Quico comienza a cantarme algunas de las cancioncillas que ellos cantaban en el monte o en la cárcel: “Luz de su Divina Estrella, con su pqueño rayo, el Guerrillero huye…”. Intenta acordarse de las letras pero se le olvidan algunas, tropieza, empieza de nuevo. Nos reímos los tres y Ana que lo escucha cantar acude y ya nos reímos a carcajadas los cuatro. Me llama la atención que Currito tiene buena voz , con timbre y sentimiento, y lo que más me llama la atención es que él siempre se ríe, continuamente.

domingo, 8 de agosto de 2010

Valle de los caídos: los restos de 30.000 republicanos, robados por las autoridades franquistas


Valle de los Caidos
El Ministerio de Presidencia ha denegado la subvención al proyecto presentado por los familiares de los republicanos trasladados, sin el consentimientos de sus familias, al Valle de los Caídos. El Gobierno se había comprometido el pasado octubre a cumplir con la exigencia del Congreso de los Diputados de “facilitar” a estas familias el traslado de los restos. Fuentes de Presidencia y de Patrimonio Nacional aseguraron a Público que el “mal estado” de la instalación requiere hacer unos “trabajos previos” a la concesión del proyecto.

El principal impulsor de este proyecto es Fausto Canales, quien descubrió en 2003 que su padre había sido trasladado en 1959 desde una fosa común de Aldeaseca (Ávila) al lugar donde 26 años después fue enterrado el líder de sus verdugos, Francisco Franco junto al golpista José Antonio Primo de Rivera. Canales estaba ayer indignado: “¿Por qué no han aprovechado el equipo técnico propuesto en el proyecto para verificar ante nosotros, los únicos y directos interesados, que el estado de los restos no permite su entrega e investigación?”.

Presidencia envió una carta a Canales, y al resto de las nueve familias que exigían la exhumación en Cuelgamuros, explicando las dificultades técnicas que impiden el visto bueno al proyecto. “Las circunstancias con que se procedió al traslado y la acumulación de restos en los osarios de la Basílica de la Santa Cruz determinan, en el estadio en que nos encontramos, la necesidad de acometer unos trabajos previos”, dice la misiva. Presidencia asegura que los trabajos ya están en marcha.

Los restos robados por las autoridades franquistas en toda España desde la inauguración del mausoleo en 1959 fueron acumulados en cajas individuales y colectivas en las que se inscribió el nombre del pueblo de procedencia: hay más de 30.000. Estos féretros improvisados fueron almacenados y aislados en los columbarios laterales de la entrada a la basílica. Fuentes de Presidencia aseguran que el deterioro de los restos es importante y eso dificulta la exhumación y la identificación. Pese a ello, Fausto Canales lamenta que el Gobierno no haya enseñado in situ a los familiares el supuesto deterioro de las cajas.

El diputado de IU, Gaspar Llamazares, manifestó su sorpresa por la negativa del Gobierno. Junto con los diputados Joan Herrera (ICV) y Joan Tardá (ERC) consiguió impulsar en octubre el compromiso del Gobierno a sacar los restos de los republicanos. “El caso del Valle de los Caídos es un gesto simbólico que obedece a la actitud del Gobierno, que incumple otra resolución que le obliga a asumir la plena responsabilidad de las exhumaciones”, denunció

jueves, 5 de agosto de 2010

Benito Sacaluga Rodríguez, Fusilado en Cartagena 1939

Inspector de la Escuadra de la República – Director de la Escuela Naval Popular de Cartagena – Teniente Coronel de Máquinas de la Armada – Comandante y Jefe de Máquinas del Acorazado Jaime I. (1.882 – 1.939

 Acorazado Jaime I
Sigue a continuación la transcripción oral de su hija Paca, recibida de su madre y que mi prima hermana Paquita ,su hija, me ha dado a conocer recientemente.
” Mientras el abuelo estuvo prisionero en el Arsenal de Cartagena, la abuela le mandaba diariamente desayuno, comida y cena, todos los días iba a verlo pasándose toda la tarde con él, hablaban , el abuelo a veces escribía, la abuela se llevaba su punto de media y allí hacía su labor”
 La mañana del 29 de abril de 1939, la abuela le mandó el desayuno con su hijo Juan, cuando llegó a la entrada y dijo que le llevaba el desayuno a su padre,  la respuesta fue: No puedes entrar porque esta misma mañana tu padre ha sido fusilado(su hijo Juan tenía 13 años), salió de allí como alma que lleva el demonio y tardó tres días en reaccionar. Una vez en su casa contó lo sucedido a su familia.
El sacerdote del Arsenal, según sus propias declaraciones, estuvo con el hasta sus últimos momentos, más tarde fue a la casa de la abuela y le comentó que Benito era uno de esos muchos mártires anónimos, le hizo entrega de una carta manuscrita con pluma dirigida a ella, a todos sus hijos  y especialmente a los más pequeños Benito y Juan, a su hija Paca y a su marido Carlos, una carta llena de manchas de lagrimas, con algún que otro borrón, pero perfectamente legible, por ella se supo que el abuelo sabía de la sentencia días antes, pero ni siquiera el día anterior al de su ejecución se lo dijo a su mujer.
El marido de su hija Carmela recogió el cadáver y la familia le dio cristiana sepultura en el Cementerio de Cartagena, en una tumba individual alquilada por un periodo de diez años.
Mucho antes de que cumpliera el plazo del alquiler de la sepultura la abuela mandó a su hijo Juan a Cartagena para hacer los trámites de la prorroga del alquiler, cuando Juan llegó al cementerio comprobó que los restos de su padre habían sido sacados de la tumba, aún estando vigente el alquiler, y trasladados a una dependencia del depósito de cadáveres, amontonados junto a otros muchos restos en una mesa,imposibles de identificar. Los responsables del cementerio le dijeron que todos y cada uno de esos restos serian llevados a una fosa común siguiendo instrucciones del Ministerio de Marina.
“De vuelta a Madrid y comentado lo sucedido con su madre, procurando evitar los detalles, la reacción  fue más que dramática, la abuela no entendía, no comprendía, la desesperación le impedía razonar, no entendía como su hijo no se había hecho cargo de los restos de su padre, su hijo Juan al final le dijo : Mamá entre todo lo que estaba allí, solo he podido reconocer una sandalia de charol de papá.”
Nueve años después de su asesinato los franquistas profanan su sepultura , colocan sus restos encima de una mesa, junto con los de varios más para finalmente  enterrarlos en una fosa común. Esto ocurría en 1948, lejos ya la guerra aún seguían cavándose fosas comunes, quizás intentaban eliminar las pruebas de sus asesinatos, quizás seguían temiendo y odiando a los militares que permanecieron fieles a su juramento de defender España, de acuerdo con la Constitución y a  las ordenes del Gobierno democraticamente elegido.
Fosa Común X.  En la misma se encuentran los restos de 51 Marinos Republicanos y  dirigentes obreros fusilados por el régimen franquista. (Cartagena)

Homenaje a los Marinos Republicanos, organizado por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena 14 de Abril 2009
 
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domingo, 1 de agosto de 2010

La “mala memoria” de Carmen Chacón

Nuestra Ministra de Defensa pasa de las históricas condenas de Nuremberg y de la Asamblea General de Naciones Unidas a ‘museizar’ a la “División Azul”

Fascistas españoles
(división azul)
MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ ARIAS
Se ve que no tiene claro qué era y qué no era legalmente el ejército español igual que se le ha pasado por alto una pequeña condena histórica de nada. La División Azul es la única “unidad militar”, formada por nacionales españoles citada por su nombre y condenada en una resolución internacional.
NUEVATRIBUNA.ES – 30.7.2010
Lo de Carme Chacón es, por partida doble, cosa de “mala memoria”: mala memoria y olvido, de las condenas internacionales a las hazañas criminales de la banda armada “División Azul”, pero también memoria histórica de la mala, de la equidistante y sesgada, de la que no pone a víctimas y a verdugos en su respectivo lugar, que los mezcla indebidamente.
“c) Pruebas incontrovertibles demuestran que Franco fue con Hitler y Mussolini, parte culpable de la conspiración de guerra contra aquellos países que finalmente en el transcurso de la guerra mundial formaron el conjunto de las Naciones Unidas. Fue parte de la conspiración en que se pospondría la completa beligerancia de Franco hasta el momento que se acordara mutuamente”.
En estos contundentes términos se expresaba la famosa resolución de 12 de Diciembre de 1946 de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde se denunciaba la complicidad criminal de un régimen “fascista”, el de Franco, “impuesto al pueblo español por la fuerza con la ayuda de las potencias del Eje y a las cuales dio ayuda material durante la guerra”. Un régimen que, decía Naciones Unidas, “no representa al pueblo español”.
Y dicha resolución internacional se basaría, expresamente, en un par de acciones gravemente contrarias a la legalidad internacional del régimen de Franco, la primera de todas, adivínenla: “de 1941 a 1945, la División de Infantería de la Legión Azul, la Legión Española de Voluntarios y la escuadrilla Aérea Salvador, pelearon en el frente oriental contra la Rusia soviética”.

De tal modo que resulta que la División Azul es la única “unidad militar”, formada por nacionales españoles citada por su nombre y condenada en una resolución internacional.
Y digo unidad formada por nacionales españoles, que no unidad del ejército español, ya que el único ejército español legal era el de la República y, según el derecho vigente, lo de Franco no fue otra cosa que una banda criminal armada con “control efectivo” de amplias parte del territorio desde el mismo momento en el que traicionaron la Constitución española y se sublevaron.

Otro despiste de nuestra Ministra de Defensa que se ve que no tiene claro qué era y qué no era legalmente el ejército español igual que se le ha pasado por alto una pequeña condena histórica de nada. ¿Si alguna unidad se sublevase mañana a la Señora Ministra la seguiría considerando “ejército español” y le parecería bien que se le terminase poniendo en un museo como si tal cosa?. Espero que no.
Es sorprendente que toda una ministra del Gobierno de España no haya tenido más presente nada de esto, ya que la impactante inadmisión inicial de nuestro país en las Naciones Unidas – recomendación incluida a todos sus Estados miembro de retirada de sus embajadores en Madrid – fue precisamente debido a tales correrías de nuestros divisionarios y creo que es como para que la sociedad española tenga el derecho a conocer ese pequeño detalle cuando visiten el Museo de Carme Chacón.
Pero claro, ¿para qué mencionar nada de eso – los mayores actos criminales de nacionales españoles en guerra en la historia contemporánea–, en su Museo?
¿Para qué mencionar tampoco que en el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg tales andanzas en el este de Europa fueron calificadas como constitutivas de crimen de agresión, crimen de de conspiración, así como de distintos crímenes de guerra y contra la humanidad – incluido el Decreto “noche y niebla” por el que se inventarían con ocasión de tal invasión las desapariciones forzadas que llegarían después a Chile, a Argentina…–?
Esa sí que es toda una contribución española que había que llevar cuanto antes a un Museo, sí señor, la pena es que se olvidasen de mencionarla…como se han olvidado de mencionar la condena penal, y castigo, del propio Mariscal Keitel, máxima autoridad militar a cuyas órdenes sirvió la División…
Nada, nada, que pase la gente por ese museo y que se la mantenga consciente y deliberadamente en el desconocimiento informativo de la clase de unidad museizada que tienen delante, como si se hubiese perpetrado actos de guerra “normales” y no actos criminales de la peor calaña contra toda la comunidad internacional.
Porque ese es uno de los mayores problemas de todo este asunto – al margen del posicionamiento poco ético y honesto a este respecto de nuestra Ministra y la desafortunada elección del lugar –, la desinformación, toda esa gente, miles de personas, que pasen por allí sin tener porque haberse especializado en derecho internacional y a la que nuestra Ministra de Defensa pueda despistar con su despiste.
El lugar de la División Azul no es, de ninguna manera, un Museo del Ejército, sino la sección de crímenes internacionales de un Museo de los Crímenes del Franquismo, aún pendiente de ser construido en nuestro país. Aunque mejor que vayan preparando un buen solar para albergarlos. El Alcázar de Toledo hubiera ido de maravilla: ningún otro sitio mejor para ubicarlo y no el del Ejército.
Y que no se olviden, de paso, de incluir el relato de todos esos crímenes de guerra y sus víctimas, en los libros de texto de todos los niveles, empezando por los de formación en las academias de las fuerzas armadas y de orden público, como dice también con normalidad Naciones Unidas (“garantías de no repetición” lo llama, aunque con el caso que se le hace en nuestro país…).
Y ni me detengo a mencionar el proyecto nazi-fascista al que dicha unidad, la División Azul, sirvió y ayudó a sostener en el tiempo… su ineludible conexión con el holocausto y todos los demás crímenes perpetrados en la Alemania nazi cada día de existencia de ese régimen al que la División Azul defendió.
De modo que lo de Carme Chacón es, por partida doble, cosa de “mala memoria”: mala memoria y olvido, de las condenas internacionales a las hazañas criminales de la banda armada “División Azul”, pero también memoria histórica de la mala, de la equidistante y sesgada, de la que no pone a víctimas y a verdugos en su respectivo lugar, que los mezcla indebidamente.
Y si para ello hay que saltarse un poco, o del todo, Nuremberg y a las Naciones Unidas, pues se saltan.
Que a estas alturas, con más de 3000 fosas clandestinas todavía llenas hasta rebosar de cadáveres y con más de 100.000 asesinatos llamados “sentencias” sin anular siquiera, no se crean que eso de pasarse por las narices las resoluciones internacionales que haga falta va a ser mucho problema para nuestra Ministra o para nuestro Gobierno, ay.
Miguel Ángel Rodríguez Arias es militante del PSOE, profesor de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha, autor del libro “El caso de los niños perdidos del franquismo: crimen contra la humanidad” y otros trabajos pioneros sobre desapariciones forzadas del franquismo que dieron lugar a las actuaciones de la Audiencia Nacional