lunes, 9 de abril de 2012

El exilio republicano español (5 parte)


 

7.5 La madre y sus hijas encabezan esta columna de civiles que huyen de la victoria franquista en Cataluña, ¿dónde estarán los varones de la familia? Seguramente movilizados y en parecida o similar tesitura.

7.6 Extraordinario documento gráfico a las puertas de la frontera: la familia Gracia, el padre cargado de mantas y con la bandera republicana (1), y de la mano de su hija que perdió una pierna en un bombardeo franquista, y detrás, el niño Amadeo Gracia, mutilado también en el mismo bombardeo, de la mano de un paisano también cojo. La madre de Amadeo había muerto en el mismo bombardeo que mutiló a sus hijos, reventada por las bombas rebeldes. El padre, física y moralmente destrozado, murió poco después en Francia. Quizá, en algún lugar de España habría que levantar una lápida que dijera: "A la memoria de la Familia de Amadeo Gracia, victima inocente de la guerra. A su coraje."

7.7 Sobre la nevada cuneta, las maletas, los enseres de los refugiados forman pabellón para indicar hasta donde llegaron las fuerzas de los huidos. Un lugar perdido del Pirineo, cerca de Francia, dónde ya no había República, ni fuerzas que la defendieran ni auxilio para nadie. En el final del recorrido, el final de una gesta, donde nada hacía falta ya pues todo estaba perdido, y dónde tampoco había fuerzas para llevar nada que no fuera el orgullo español y la dignidad republicana.

7.8 Soldados republicanos ayudados de cuerdas atraviesan este difícil paso del Pirineo mientras el valle neblinoso se ofrece a sus pies, salvador pero inquietante.

7.9 Otra imagen extraordinaria sin trampa ni cartón, mujeres cuyas figuras se recortan contra la nieve se cruzan en el sinuoso camino hacia la salvación. Arrastran sus bártulos como trineos, encorvadas por el esfuerzo, queriendo salvar lo poco que les queda. Mujeres republicanas, solas, heroicas, decididas. Quizá a la vuelta del collado, arrumbaran sus pertenencias a un lado para poder seguir el doloroso camino. Solas, sin hombres, republicanas...

7.10 Una interminable cola de vehículos detenidos espera para cruzar la frontera, todavía cerrada. A la vera de la carretera algunos han encendido fogatas para preservarse del frío. En el camión en primer plano, los refugiados se abrigan con mantas y miran al fotógrafo.

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