lunes, 15 de agosto de 2016

Aniversario de la matanza de Badajoz.

Reproducimos el artículo redactado por Manuel Cañada (denominado como Militante de los campamentos de la Dignidad) y publicado por nuestros compañeros de la Asociación de la Memoria Histórica de Extremadura.


Badajoz, agosto de 1936, la alondra ensangrentada.
No cesará la alondra
ensangrentada en su furioso canto.
Hoy es el día del jamás y el nunca,
ah país del dolor, Extremadura.
(Antonio Gamoneda)
La matanza de Badajoz en un periódico francés.

Han pasado 80 años desde la matanza de Badajoz, desde el crimen más vil de la historia de Extremadura. Y sin embargo, todavía, hablar de ello en esta tierra sigue siendo un tabú. Todavía mandan el silencio y la prudencia, todavía no se ha ido todo el humo, “todavía está todo todavía”. ¿Cómo es posible que el olvido siga ocultando el asesinato de miles de personas, el genocidio más brutal que ha sufrido nuestro pueblo?
14 de agosto de 1936. Badajoz es una ciudad sitiada, atemorizada, a punto de sucumbir. Desde hace días padece el bombardeo sistemático de la aviación y, tras la caída de Mérida, las columnas del ejército sublevado le han puesto cerco.
Al oeste, el gobierno portugués colabora abiertamente con los golpistas y en el interior de la población la cárcel es un hervidero: en ella están los guardias civiles sediciosos a los que el pueblo trabajador de la provincia de Badajoz derrotó y desarmó en los primeros días, tras el levantamiento militar. En la frontera de Caya aún puede verse una bandera emblemática de la UHP (Uníos Hermanos Proletarios), pero el pánico ya ha prendido. Llegan noticias de las andanzas criminales que prodiga la Columna de la Muerte y el éxodo ya ha comenzado.
Campamento de refugiados de Badajoz próximo a la frontera, publicada el 11 de Agosto (Arquivo do Diário de Noticias) / ARMHEX.

Lo cuenta Mario Neves, el corresponsal de El Diario de Lisboa en su crónica del 11 de agosto: “Un largo hormigueo negro e interminable de mujeres y niños” va llegando al paso fronterizo huyendo de la catástrofe que todos presienten. “Tan sólo las milicias populares defienden la ciudad, sin que lleguen ni la artillería ni la aviación que Madrid promete diariamente. Es natural que la ciudad caiga de un momento a otro en manos de los rebeldes. En cuanto se acerque la columna de Castejón, bien pertrechada y provista de municiones, Badajoz tiene sus horas contadas”.
Badajoz es el primer rompeolas de todas las Españas. Todos los ojos están puestos en sus murallas, en estos campesinos que han osado enfrentarse al feudalismo de los señoritos, que le han dado vida al sueño de la reforma agraria. Pero Badajoz no se rinde, este ejército de yunteros, de lavanderas, de ferroviarios, de costureras, de albañiles, de maestras, de mecánicos, de criadas de servir, de médicos, de trabajadores de toda clase, ha decidido resistir. Hay que defender la República, hay que retrasar el avance de los fascistas hacia Madrid.
El 16 de febrero, con la victoria del Frente Popular en las urnas, se ha roto el dique de la presa de agua, viva y sonora, subyugada durante décadas. Ya no más dilaciones, trabajo, laicismo, democracia, tierra y libertad, grita el pueblo, que ha soportado durante tanto tiempo el desprecio y la altanería de las clases dominantes. “La carne y la sangre viva, el trabajo, el sudor, las lágrimas y el hambre, salían al encuentro de la bisutería, de las barras de carmín, de los polvos, el colorete, los tés danzantes, las rentas artificiales, las trampas y la hipocresía”. Así describe José Herrera Petere una manifestación espontánea en la Gran Vía madrileña celebrando el triunfo del Frente Popular.
Ocupaciones de tierras en Badajoz / ARMHEx
  
Y en Extremadura, el 25 de marzo toma cuerpo la utopía milenaria. Al fin, la tierra para quien la trabaja. A las cinco de la mañana de aquel día, un ejército pacífico de jornaleros, a lomos de burros y pertrechados de subversivas azadas, le quita las legañas a las boicoteadas leyes de reforma agraria y dispara a la tierra con sus arados en 280 pueblos, comenzando a labrar más de 3.000 fincas. Los terratenientes y sus caciques jamás les perdonarán aquella insolencia, el propósito de vivir dignamente, sin servidumbre ni amos.
La gran serpiente de la reacción busca a tientas darle forma a su rencor. Y encuentra la solución donde la encontró a lo largo del último siglo, en el pronunciamiento militar. El 17 de julio se desata el golpe de Estado contra la República, que se lleva preparando desde el mismo día que venció el Frente Popular. Pero para sorpresa de todos, el golpe fracasa parcialmente. Pensaban que sería una asonada victoriosa más que sumar a la tradición montaraz del ejército. Pero las cuentas no les salen; el pueblo, aunque está desarmado, ha plantado cara en Madrid, en Barcelona, en decenas de ciudades, entre ellas Badajoz.
Francisco Espinosa, un historiador valiente y riguroso que ha estudiado en profundidad la República, la guerra civil y la represión franquista, evalúa la encrucijada de esos días. “Tal como quedó la situación, la pieza clave no era otra que el Ejército de África, herencia de la larga y temible guerra colonial”. A pesar de la resistencia popular, los militares africanistas controlan rápidamente Cádiz, Jerez, Sevilla y las capitales andaluzas. “El único escollo que se presenta es la provincia de Badajoz, importante porque”, además de representar el faro de la reforma agraria republicana, “impide el contacto entre las fuerzas de Mola y las de Queipo de Llano y Franco”. Las columnas de Asensio y Castejón se dirigen hacia Badajoz y a su paso van dejando un reguero de muerte.
"Amamantando a su hijo", David Seymour Extremadura. República 1936, en Don Benito.

Fuente de Cantos, Zafra, Llerena, Villafranca, Almendralejo o Mérida conocen de primera mano las prácticas bárbaras de este ejército de ocupación. Para el primer escarmiento, el jefe de la columna pide normalmente un uno por ciento de la población; estas personas son liquidadas en pequeños grupos, dejando sus cadáveres en las salidas de los pueblos y otros lugares de especial tránsito.
BADAJOZ, CAPITAL DEL CORAJE
El 14 de agosto la suerte de Badajoz está echada. El bombardeo aéreo ha sido incesante desde las seis de la mañana y los obuses siembran el terror en todos los barrios. A los republicanos les sobra corazón, pero les faltan municiones. La defensa heroica sucumbe. A las cuatro y media de la tarde, tras un feroz combate, la columna de Castejón entra por Puerta Trinidad. Badajoz cae.
La batalla termina, pero ahora comienza la escabechina, la carnicería más monstruosa que se pueda imaginar.
Detención de civiles.

Para empezar, todos los republicanos detenidos en la Catedral de San Juan, el último reducto de resistencia, son fusilados en los altares. Y los arrestados in situ por toda la ciudad son congregados en la plaza del Ayuntamiento, donde se han colocado ametralladoras que los van eliminando por grupos. E igual suerte corre la mayor parte de los detenidos en algunos de los refugios. Son centenares los asesinados, la sangre corre ya por las calles Obispo y Ramón Albarrán. Pero el genocidio no ha hecho más que empezar. Mutilación y castración de cadáveres, ametrallamientos colectivos y saqueo indiscriminado son algunas de las hazañas del ejército “libertador” en los siguientes días… Bares, relojerías o tiendas de ropa son asaltados. Las violaciones y degüellos forman parte también del repertorio preferido de los invasores.
Pero donde se va a condensar la ignominia y la bajeza va a ser en la plaza de toros. Yagüe ha ordenado allí el encierro de los prisioneros. Al coso taurino van a parar no sólo los innumerables detenidos en Badajoz, sino además todos los refugiados arrestados por la dictadura de Salazar cuando intentaban pasar a Portugal.
Multitud de testimonios nos hablan de la humillación y de la barbarie en aquellas fechas. El poeta pacense Manuel Pacheco recuerda el terror de esas jornadas: “Fueron unos días horribles, yo no podía dormir, oía los disparos en la cercana plaza de toros, miles de fusilados. En los primeros días, solamente alguno de derechas tenía que decir ese, y rápidamente era fusilado”. Julián Zuzagagoitia, que por entonces era ministro de la Gobernación, narra la verbena de sangre y de horror homicida que tiene lugar: “Cientos de prisioneros fueron llevados a la plaza de toros donde, atraillados como perros de caza, eran empujados al ruedo para blanco de las ametralladoras que, bien emplazadas, los destruían con ráfagas implacables”. Y el periodista Jay Allen, del Chicago Tribune, da cuenta también de la vejación y del sistemático asesinato de republicanos. En una de las crónicas revela “un ceremonial y simbólico tiroteo en la Plaza de la Catedral. Siete líderes republicanos del Frente Popular fueron fusilados ante 3.000 personas”. Lo que cuenta Allen no es otra cosa que el asesinato con humillación pública incluida de, entre otros, el alcalde de Badajoz, Sinforiano Madroñero, y del diputado socialista Nicolás de Pablo.
Imagen de archivo de la matanza de Badajoz / Diputación de Badajoz.

La ciénaga mortal, plaza del mundo atravesada por hormigas blancas, es ahora sagrada y miserable y espantosa en la púrpura”.  Antonio Gamoneda, un poeta enigmático, se torna transparente denunciando la matanza, poniéndole fecha y dirección a la barbarie. Mortal 1936, así se llaman los diez poemas que escribe en 1993 acompañando las tauromaquias trágicas del pintor extremeño Juan Barjola. “Este es el día en que los caballos aprendieron a llorar, el día terrible y natural de España. El animal de sombra enloquece en las pértigas del alba”. Nos imaginamos a los prisioneros tratados como  animales, toreados, lanceados, rejoneados al amanecer y la rabia nos estremece. Ochenta años después aún arden las pérdidas, aún duele el sadismo de los vencedores y el dolor de los martirizados.
Bajo un bramido de campanas, crece la ejecución, gime el acero y tú, Marzal, eres horrible hasta en los ojos de tu madre. Así es la iniquidad, así es el llanto”. Al poeta ahora se le entiende todo. Marzal es el apellido del capitán de la guardia civil, uno de los matarifes más sanguinarios. Marzales, que os persiga por siempre nuestra memoria. Sanguijuelas, carniceros, maestros del odio, perros cuya única sabiduría fue el terror.
Pero, como nos enseña Hanna Arendt, para hacer el mal no es necesario tener corazones crueles. En estos actos canallas se trenzan la venganza y la directriz política. Se conciertan las venganzas menudas y las venganzas concluyentes,  la venganza natural de los mercenarios y la venganza enfermiza de algunos jefes de la Guardia Civil, derrotados y perdonados por los republicanos. Y, por último, la decisiva venganza de los terratenientes, de quienes se consideran los dueños a perpetuidad de los latifundios, esas tierras que una morralla de ganapanes amenaza con arrebatarles. Pero la venganza, con ser insaciable, sólo puede llegar a este extremo de podredumbre si tiene los parabienes oficiales, si se inscribe en una directriz gubernativa. Y así era. La campaña de ejecuciones masivas de los primeros meses de la guerra obedecía a una orientación clara que Yagüe expresó con precisión, la necesidad de “purgar el país concienzudamente de todos los elementos rojos”. Y para los militares fascistas, como nos recuerda Francisco Espinosa, los rojos son considerados como seres inferiores carentes de todo derecho.
El equipo de Gobierno del PP tapó en 2009 con un muro las tapias del cementerio viejo de Badajoz, donde se cometieron parte de los crímenes de agosto de 1936 / http://armhex.blogspot.com.es/.




LA FÁBRICA DEL OLVIDO
Volvamos al inicio. ¿Si la matanza de Badajoz es un hecho histórico de tanto relieve, si es un parteaguas en la historia de Extremadura, por qué no forma parte del debate público, por qué funciona todavía el veto o la auto-censura? Quizás pueda ayudarnos a explicarlo revisar cuál ha sido el tratamiento de la matanza de Badajoz en las últimas décadas.
14 de agosto de 1977. Algo que la inmensa mayoría de los extremeños desconocen o no recuerdan es que este silencio pastoso actual sobre la fecha de la matanza de Badajoz no ha sido una constante. En 1977, justamente el 14 de agosto se convoca una manifestación a la que asisten más de 9.000 personas.
En la convocatoria se anudan tres temáticas: la que motiva expresamente la convocatoria, la oposición a la central nuclear de Valdecaballeros; la reivindicación de la autonomía extremeña (la manifestación termina con un chaval de 15 años colgando la bandera verde, blanca y negra, no reconocida todavía oficialmente, en el Ayuntamiento de Badajoz); y, por último, aunque de modo implícito, el homenaje a los represaliados en la matanza de 1936. El pueblo comienza a re-apropiarse del 14 de agosto, resignificándolo, incorporando  nuevas demandas. Y, ojo al dato: horas antes de la manifestación mencionada, el Ayuntamiento de Badajoz ha retirado de la fachada la lápida conmemorativa de la “victoria” del 14 de agosto.
Antigua plaza de toros, hoy derrumbada, testigo de la 'matanza de Badajoz' / ARMHex.


El 14 de agosto de 1978, por su parte, se convoca nada menos que ¡el Día de Extremadura! La manifestación será ahora en Cáceres, con asistencia de 2.000 personas. Cinco años después, el gobierno autonómico fija como Día de Extremadura el 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Guadalupe. Son los primeros años de la transición, el régimen atraviesa una crisis de legitimidad y está abierto un proceso constituyente. Los de abajo pugnan por recuperar el recuerdo de las luchas cruciales de las generaciones oprimidas precedentes. Después, el electoralismo y los derroteros amnésicos de la transición contribuirán a abandonar un camino que recuperaba esta fecha tan señalada para el pueblo extremeño.
Desde entonces el poder político, sistemáticamente, ha intentado borrar el rastro del crimen. Mencionemos sólo tres de los hechos más significativos. En 2002 el gobierno autonómico del PSOE derriba la antigua plaza de toros y en su lugar levanta un aséptico centro de convenciones, el nuevo Palacio de Congresos. En septiembre de 2007, en pleno desmelene del revisionismo histórico, Miguel Celdrán, alcalde del PP en Badajoz, propone sustituir el nombre de la calle Sinforiano Madroñero por el de Rodríguez Ibarra. Como se recordará, Madroñero era el alcalde de Badajoz en 1936 asesinado por los pistoleros de Falange. La argumentación que acompaña la propuesta de Celdrán tiene un repugnante regusto a chulería fascista: “fue un alcalde que sólo gobernó cuatro meses”. Y el tercero de los indicadores: a principios de 2009, el Ayuntamiento sustituye la histórica tapia del cementerio, cuyos agujeros de bala recordaban los fusilamientos, alegando motivos urbanísticos.
Quemados, en el cementerio.


En conclusión: el 14 de agosto de 1936 el fascismo ahogó en sangre el proyecto de transformación social más ambicioso que ha vivido Extremadura, el que representaba la reforma agraria y la Segunda República. Las consecuencias de ese genocidio han sido históricamente devastadoras y llegan hasta nuestros días. La permanencia del latifundismo, la sangría extrema de la emigración o la pervivencia de relaciones clientelares de poder están íntimamente vinculadas con aquella derrota histórica de las clases populares extremeñas y españolas. La matanza de Badajoz consiguió así su gran objetivo: inocular el miedo y la resignación en el subconsciente colectivo extremeño, trascendiendo las generaciones. Y la clase oligárquica en Extremadura, los grandes dueños de la tierra, asentaron un sólido dominio que, en gran medida, aún perdura.
El planificado olvido de la matanza de Badajoz  -cuando no su repugnante negación histórica- es la demostración de que, en las últimas décadas, ha prevalecido la memoria de los vencedores. Pero se equivocan de raíz los olvidadores y los olvidadizos, los que apuestan a vaciar la memoria del pueblo. Como dice Mario Benedetti: “Todo se hunde en la niebla del olvido, pero cuando la niebla se despeja, el olvido está lleno de memoria”. Tenemos memoria, tenemos lealtad a los luchadores del pueblo, tenemos conciencia de que sólo luchando venceremos.
14 de agosto de los años venideros: No cesará la alondra ensangrentada en su furioso canto. 

Manuel Cañada.
(Militante de los Campamentos Dignidad).
 Poner el cursor sobre el subrayado  La gran matanza de Badajoz, 14 de agosto de 1936  para ir al enlace que os lleva al vídeo.





domingo, 17 de julio de 2016

18 DE JULIO: 80 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO


Ochenta años desde aquel 18 de julio en que un grupo de militares se sublevó contra un gobierno legítimamente constituido: el de la Segunda República Española.
Ochenta años después, y todavía hay quien sigue hablando de "alzamiento nacional", todavía hay quien intenta, en vano, justificar lo injustificable, ignorando la verdad de la historia, y repitiendo, una y otra vez, las mismas falacias con las que durante los cuarenta años de franquismo se adoctrinaba desde las escuelas y desde los púlpitos a la juventud de un pueblo oprimido y sojuzgado, silenciado a su pesar, dominado por el terror...
Durante esa larga noche de nuestra historia, en que el pueblo español permaneció sumido en el mayor de los retrasos, en que al pueblo, mayoritariamente, se negó el acceso a la cultura, en que la palabra Libertad permaneció proscrita, el sistema dejó todo tan atado y bien atado, que aún hoy, cuarenta años después de la muerte del dictador, continuamos de manera mayoritaria sumidos en el pozo de la incultura, en el desconocimiento de la historia, en la mayor de las abulias... Seguimos siendo una sociedad en que la mayoría de la población no lee, que no valora las manifestaciones artísticas, no conoce la cultura de la participación... seguimos siendo una sociedad corrupta, heredera de aquella corrupción asumida por todos en la época dorada del estraperlo, que adopta ahora otros modos, pero que parte de la misma base corrupta de la que aquélla partió...
No podemos seguir siendo herederos del franquismo, no podemos continuar con sus usos y sus modos. Es precisa una renovación, es necesaria una nueva ética, y para ello precisamos fundamentarnos en una nueva educación.
Desde las asociaciones de Memoria Histórica, cuyo objetivo primordial es la reivindicación de los principios de VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN, llevamos también a cabo una labor, una tarea de tipo educativo, un intento de redescubrimiento de la historia a aquellos sectores que la desconocen, y nos acusan, por ello, de querer reabrir heridas.
No, no podemos reabrir unas heridas que no se han llegado a cerrar; permanecen abiertas, y abiertas continuarán hasta que se haga justicia a las víctimas del franquismo, hasta que se repare jurídicamente el daño que se les ha hecho, y hasta que la verdad de los hechos no sea conocida por la totalidad de la sociedad española. Sólo a partir de entonces las heridas se podrán cerrar.

martes, 14 de junio de 2016

FEDERACIÓN REGIONAL DE ASOCIACIONES MEMORIALISTAS

El proceso de unidad y coordinación comenzado hace dos años y medio a partir de una primera reunión entre varias asociaciones memorialistas de la Región de Murcia, se encuentra próximo a culminar en la constitución de la Federación Regional.

Desde 2014 se han llevado a cabo una serie de actuaciones conjuntas, en relación a nuestro proceso de retroalimentación interno y a la unidad en las reivindicaciones ante las instituciones regionales, que han dado lugar a concluir que, lo que en un principio comenzó como una coordinadora, llegue por fin a cristalizar en la citada Federación.
El día 16 del presente mes de junio tendrá lugar en Murcia  la asamblea constituyente de la futura federación.

martes, 7 de junio de 2016

LIMPIANDO LAS CALLES

El almirante Bastarreche es removido de su peana

Por fin ha comenzado el trabajo de retirada de simbología y
nomenclatura franquista de las calles del Municipio de Cartagena. Tras siete años de lucha, los mismos siete años transcurridos desde su constitución, la Asociación Memoria Histórica ve ilusionada el principio de los trabajos para el cumplimiento de los aspectos de
referentes a la retirada de la simbología y honores franquistas.


El 7 de junio pasará a ser recordado como el día en que, por fin, el Ayuntamiento de Cartagena comenzara la limpieza de los monumentos a los
golpistas asesinos, de los símbolos del régimen dictatorial, de las denominaciones de de as calles con los nombres de los insurrectos, de los golpistas, de los sanguinarios detentadores del poder bajo un régimen que, vergonzosamente, imperó en la España de la represión y el silencio.


El general López Pinto, también se retira

Se ha comenzado por retirar el busto del almirante Bastarreche, el asesino de la Carretera de la Muerte, y del general López Pinto, el carnicero responsable de la represión en Cádiz, entre otras provincias andaluzas.
Seguirán el monolito a la IV división Navarra y el yugo y las flechas de la plaza de la Iglesia de La Aljorra.
Más adelante, tan pronto como la comisión creada al efecto informe sobre la propuesta de nuevos nombres, irá desapareciendo gradualmente de nuestro callejero toda denominación de carácter franquista.
Celebremos, regocijémonos ante este triunfo de la Democracia.
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jueves, 12 de mayo de 2016

Conferencia sobre Carmen Conde, Antonio Oliver y La Universidad Popular de Cartagena.


El jueves 12 de mayo, la asociación Memoria Histórica de Cartagena, organizó una conferencia con el título "Carmen Conde, Antonio Oliver y la Universidad Popular de Cartagena", que fue impartida magistralmente por el doctor en Literatura Española y profesor de la Universidad Miguel Hernández, de Alicante, José Luis Ferris. 


 Con gran interés acogió el público la disertación del conferenciante sobre aspectos inéditos de la biografía de la primera mujer académica de la Lengua, una gran poeta cuya trayectoria poética no puede ser entendida en su globalidad sin descender a los aspectos concretos y los pormenores de su biografía. 


Cuando el escritor recibió del Ayuntamiento de Cartagena el encargo de la biografía de Carmen Conde, con motivo de la conmemoración de su centenario, y comenzó, a pesar de sus reticencias (pesaba sobre él el recuerdo del momento de su juventud en que conoció personalmente a la poeta cartagenera) a inspeccionar los archivos del Patronato Carmen Conde - Antonio Oliver, encontró una gran cantidad de material catalogado como secreto, pues se había legado por ella con la indicación de que esos documentos no se podían consultar. En el convencimiento de que si alguien no quiere que se consulte un material, lo habría destruido, atraído por la idea de que esa indicación de "no consultar" constituía, en realidad, una invitación a que sí que se quería que fuese consultado, puso como condición para llevar a cabo la tarea que se le quería encomendar, el poder inspeccionar dicho material.



Encontró en esos documentos una Carmen Conde a la que no se conocía, que no conocían sus familiares, que no conocía la gente más cercana a ella a lo largo de su vida. Encontró a la mujer que durante sesenta años de su vida vivió la verdad que justificaba la parte de su obra más importante. Sin conocer esa verdad no se podría entender nunca la obra poética de Carmen Conde. Se trata de su amor por Amanda Junquera.




Carmen Conde fue una representante de lo que llamamos el exilio interior, denominación bajo la que se agrupa a quienes quedaron en España durante el franquismo, no se exiliaron, pero su producción artística y cultural, contraria o ajena al régimen de Franco, convivía, sin embargo, con aquélla que lo ensalzaba.
José Luis se preguntaba acerca de quiénes había tenido que sufrir más, quienes
abandonaron su país por su ideología, o quienes hubieron de quedarse aquí viviendo tan agudas  contradicciones


Repudiada por su tierra natal por su condición republicana y despreciada por los antifranquistas por considerarla colaboradora del régimen, se manifestó esta contradicción en el momento de su candidatura a la Real Academia de la Lengua, al enfrentarse su candidatura a la de Rosa Chacel, representante del exilio exterior.



Carmen Conde no tuvo otra opción que mantener literariamente un complejo código de escritura, tanto por razones políticas como personales. La obra de Carmen Conde no se entiende si no se sabe cuál es la clave. La mejor poesía de Carmen Conde no está basada en su relación amorosa con un hombre llamado Antonio Oliver, y si ésa es una equivocación de partida, es imposible entender sus poemas. 


Tras una consulta exhaustiva de los archivos de Carmen Conde y Antonio Oliver, Ferris ha reconstruido su vida desde la niñez, ha puesto de relieve el afán de Carmen por destacar en el mundo de la Literatura y su manera de compaginar su fortísima vocación con otras inquietudes, como la  puesta en marcha de la Universidad Popular en Cartagena, o su lucha por la mejora de las condiciones pedagógicas en las escuelas murcianas  y su inequívoco apoyo a la República

El conferenciante nos habló sobre el matrimonio de Antonio y Carmen, de ese pacto por el que, a partir de la muerte de su hija, bajo la apariencia de un matrimonio había, en realidad, una relación materno-filial, y de la aparición, en el año 36, de Amanda Junquera en la vida de Carmen.

Tras esta introducción, que nos ayudó a internarnos en la auténtica personalidad de Carmen Conde, el conferenciante se extendió acerca de la Universidad Popular de Cartagena, cuyo proyecto empezó a tomar forma en julio de 1931, cuando Antonio Oliver vislumbró junto a Manuel Mas Gilabert y Ginés Arlés García la posibilidad de crear en Cartagena una UNIVERSIDAD PARA EL PUEBLO, que permitiera aproximar la cultura a las clases proletarias. Tras contacto con otras experiencias en otros lugares de España, se dedicaron a calentar el ambiente local a través de la prensa para sensibilizar el entorno. Hizo referencia al artículo de Antonio Oliver "La revolución por hacer", en el diario La Tierra, y a sus diferentes contactos con obreros e intelectuales, en la preparación del proyecto, de su petición de apoyo a la Universidad Popular a quienes quisieran liberar a sus hijos de la ignorancia y quienes quisieran incorporar Cartagena a la mejor España.
Antonio Oliver, poco a poco, fue dando detalles en sus artículos de cómo sería la Universidad Popular y consagrándose a esa tarea.
Carmen Conde dejó, desde el primer momento, clara su voluntad de entregarse como la primera a dicha Universidad Popular. La definió como el medio de unir la escuela del niño con el hogar y destacó el propósito de instruir a los adultos de la clase proletaria, haciendo que, junto al hijo, en plena edad escolar, el padre no fuera un analfabeto, una barrera, sino que se convirtiera en el mejor sostén espiritual del hijo.
En menos de un año, la Universidad Popular contó con bibliotecas infantiles y de adultos, con un fondo de más de 700 volúmenes, para empezar, y un número de lectores de 10.000!!! (en la Cartagena del año 31) que leyeron y sacaron libros de esa biblioteca. Se contó con un Archivo de la Palabra que registraba la voz de destacadas personalidades intelectuales del país y se creó el Cinema Educativo, una cátedra ambulante que los domingos y festivos visitaba pedanías y caseríos y organizaba conciertos, excursiones y viajes populares. Se creó la revista Presencia (cuaderno de afirmación de la Universidad Popular), de magnífica acogida en la ciudad.
En sus cuatro años y medio de vida, destacadas figura de la cultura y el medio académico pasaron por la Universidad Popular de Cartagena.
Se extendió Ferris en innumerables detalles sobre el funcionamiento de la Universidad Popular, siendo escuchado atentamente por un público que, ni por un momento, declinó su interés por el desarrollo de la conferencia, un público que había recibido, sorprendido, a su llegada, el obsequio de la biografía de Carmen Conde, que el Patronato Carmen Conde - Antonio Oliver nos había facilitado, y que había escuchado, más sorprendido aún, que, tras la presentación de ese libro en Madrid y Melilla, las otras dos ciudades en que la autora residió, no vino, como habría sido lógico, a ser presentado en Cartagena, su ciudad natal, y la que había encargado el trabajo de dicha biografía, sino que ésta había pasado desapercibida, sin que hasta nueve años después de su publicación, y una vez descatalogada la edición, haya venido el autor a manifestarse acerca de su trabajo en un acto público, la conferencia de la que estamos hablando, organizada por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena.


Lamentamos la ausencia del concenjal de Cultura, David Martínez, que a pesar de su voluntad de sentarse a la mesa en este acto, no pudo comparecer debido a una indisposición pasajera, y agradecemos la presencia de Ana Rama y Francisco Martínez, que como representantes de los grupos municipales Ciudadanos y Podemos, estuvieron acompañándonos en esta ocasión.

Nota: Quien lo desee puede recoger un ejemplar de la biografía de Carmen Conde en las oficinas del Patronato Carmen Conde y Antonio Oliver, ubicadas en el edificio del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, de Cartagena.  
   
    


martes, 10 de mayo de 2016

CARMEN CONDE, ANTONIO OLIVER Y LA UNIVERSIDAD POPULAR DE CARTAGENA


ASOCIACIÓN MEMORIA HISTÓRICA
DE CARTAGENA


Conferencia de José Luis Ferris

(Doctor en Literatura Española, escritor,
autor de “Carmen Conde. Vida, pasión y verso de una poeta olvidada)

CARMEN CONDE,  ANTONIO OLIVER
Y LA UNIVERSIDAD POPULAR
DE CARTAGENA



12 de mayo, 2016, 19,30 horas.
Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy


Con la participación de David Martínez Noguera, concejal de Educación, Cultura e Igualdad del Excmo. Ayuntamiento de Cartagena y de Josefa Martínez López, presidenta de la Asociación Memoria Histórica de Cartagena



lunes, 2 de mayo de 2016

CARMEN CONDE, VIDA, PASIÓN Y VERSO DE UNA POETA OLVIDADA


En 2006, por encargo del Ayuntamiento de Cartagena, José Luis Ferris llevó a cabo una investigación sobre Carmen Conde, la primera mujer académica de la lengua, a quien su ciudad, Cartagena, apenas recuerda, a pesar de ser una de las voces líricas más destacadas de la postguerra española.
Cuando en 2007, después de más de un año de investigación en el Patronato Carmen Conde, concluye su trabajo, al que tituló "Carmen Conde. Vida, pasión y verso de una poeta olvidada", se presentó en la Universidad de Murcia, en el café de Gijón, de Madrid, en la Casa de Cultura de Melilla, y en bastantes otros lugares... no se llegó a presentar en Cartagena.

Esta obra explora en profundidad la sorprendente vida de esta cartagenera, maestra, poeta, inspectora de estudios del orfanato de El Pardo, fundadora, junto con su marido, Antonio Oliver, de la primera Universidad Popular y de la revista Presencias, a quien la sociedad cartagenera no perdonó sus inclinaciones republicanas y que publicó con seudónimo en la década de los cuarenta (una de sus etapas más productivas), para continuar después encargándose de la asesoría literaria de la editorial Alhambra, en la sección bibliográfica del CSIC y en la sección de publicaciones de la Universidad Central de Madrid. Tras la publicación de sus obras poéticas más importantes (Ansia de la Gracia, Mujer sin Edén...) fue elegida académica de número de la Real Academia de la Lengua, ocupando el sillón k. "Poesía ante el tiempo y la modernidad" fue el título del discurso de ingreso de esta mujer, primera académica de la Lengua, pionera en el campo de la escritura para el público infantil de obras de teatro en radio y televisión y directora de revistas para niños. En Septiembre de 1992 redacta su testamento legando al Ayuntamiento de Cartagena, su ciudad natal, la totalidad de su obra y la de su marido. Los mandatarios de la escritora formalizaron un convenio para regular la donación de este legado cultural, en 1994. En este convenio, el Ayuntamiento de Cartagen se comprometió a crear el Patronato Municipal Carmen Conde - Antonio Oliver, con el objetivo de fomentar el conocimiento de las personalidades de Carmen Conde y Antonio Oliver, constituyéndolo en 1995, el mismo año en que inauguró el museo con el mismo nombre. 

José Luis Ferris, autor de la apasionante biografía de la poeta, disertará acerca de ella, de Antonio Oliver y de la Universidad Popular de Cartagena, el jueves, día 12 de mayo, a las 19,30 horas, en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy.

José Luis Ferris, licenciado en Filología Hispánica y doctor en Literatura Española, es autor de las siguientes obras:

Obra Poética:
     Piélago (Madrid, Hiperión, 1985) Premio de la Crítica Comunidad Valenciana
     Cetro de cal (Madrid, Rialp, 1985) Accésit del Premio Adonais 1984
     Niebla firme (Madrid, Hiperión, 1989)
     Poemas del agua y de la noche (Valencia, Alfons el Magnànim, 2010)
     Poesie dell’acqua e della notte  (Valencia, Alfons el Magnànim, 2012)

Obra Narrativa:
     Bajarás al reino de la tierra (Barcelona, Planeta, 1999) Premio Azorín de Novela 1999
     El amor y la nada (Barcelona, Planeta, 2000)
     La montaña herida (Alicante, ECU, 2009)
     El sueño de Whitman (Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2010) Premio Málaga de Novela 2009

Ensayo:
     Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta Madrid, Temas de hoy, 2002) Premio de la Crítica Comunidad Valenciana
     La vida entre los puños. Vida de José Hernández, el zurdo de Elche (Alicante, Diputación de Alicante, 2002)
     Maruja Mallo. La gran transgresora del 27 (Madrid, Temas de hoy, 2004)
     Miguel Hernández (Barcelona, booket, 2004)
     Carmen Conde. Vida, pasión y verso de una escritora olvidada (Madrid, Temas de hoy, 2007)
     Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta (Madrid, Temas de hoy, 2010) Edición corregida y ampliada.

Infantil:
     La isla de Tododelrevés (Madrid, Anaya, 2007)
     Las palabras del agua (Madrid, Anaya, 2008)
     L'illa de Capperavall (Madrid, Anaya, 2008)
     Gacela de amor y nieve (Alicante, ECU, 2008)
     Mi primer libro sombre Miguel Hernández (Madrid, Anaya, 2010)
     Miguel Hernández. Pastor de sueños (Madrid, Anaya, 2010)
     El diario de Miguel (Madrid, Oxford, 2011)
     Cinco ratones (Madrid, Anaya, 2016)

Ediciones críticas:
     GARCÍA LORCA, Federico. Antología poética. Edición, introducción y notas de José Luis Ferris. Alicante, Aguaclara, 1989.

Y ha recibido los siguientes premios:

PREMIOS
     1984. Accésit del Premio Adonais de Poesía
     1986. Premio de la Crítica (Poesía) de la Comunidad Valenciana
     1989. Premio Tertulia Arniches. Alicante
     2002. Premio Asociación de Libreros de la Provincia de Alicante
     2002. Premio Senderista del Año. Camino Poético. Fundación Cultural Miguel Hernández
     2003. Premio de la Crítica (Ensayo) de la Comunidad Valenciana
     2011. Premio de la Crítica (Narrativa) de la Comunidad Valenciana