jueves, 9 de febrero de 2017

MANIFIESTO DE LA PLATAFORMA LA CÁRCEL NO SE VENDE


Las asociaciones, entidades, agentes sociales y personas que integramos esta plataforma en defensa  de la conservación de la titularidad pública de la antigua cárcel de Cartagena situada en el Barrio de San Antón, MANIFESTAMOS:
·         Que nos hemos constituido para defender que la antigua cárcel de Cartagena situada en el Barrio de San Antón siga siendo de titularidad y utilidad pública, recuperándose como espacio cultural para toda la ciudadanía del municipio de Cartagena.
·         Nuestra exigencia al Excmo. Ayuntamiento de Cartagena que está dejando perder un bien de todos y todas para que pase a manos privadas.
·         La impasibilidad de nuestros gobernantes y, a su vez, el incumplimiento de sus promesas electorales, de las que se olvidan fácilmente:
En pleno de 29 de julio de 2013 el actual alcalde, entonces en la oposición, presentó una moción reclamando al equipo de gobierno que negociase con la Administración Central para que la cárcel de Cartagena tenga un uso, a través de cvnio o cesión, del que pueda disfrutar toda la ciudadanía de Cartagena.
En 12 de mayo de 2015, Ana Belén Castejón, actual vicealcaldesa, anunció públicamente que si se convertía en alcaldesa, proyectaría en la cárcel un espacio multicultural para los colectivos del barrio y ciudadanía de Cartagena.

·         Nuestra exigencia es el fiel cumplimiento de la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas (Ley 33/2003) donde se establece como principio fundamental en su Art. 6: Relativo a los bienes de dominio público en su apartado d) “La dedicación preferente al uso común frente al uso privativo”-
·         Que el actual equipo de gobierno y especialmente el Sr. Alcalde, como Presidente de la Corporación Municipal, debe velar por los intereses públicos y la transparencia, frente a los intereses privados, cumpliendo con la legislación vigente.
·         Que la mala gestión del equipo de gobierno municipal al desinteresarse por la adquisición de la antigua cárcel de Cartagena, situada en San Antón, perjudica los intereses sociales, culturales y patrimoniales del Municipio permitiendo la pérdida de un gran espacio público singular. Le recordamos que para su construcción, en 1933, el Excmo. Ayuntamiento de Cartagena aportó 107.257,62 pesetas.

·         La aplicación de los principios de justicia: igualdad de trato, no discriminación, transparencia y publicidad, son fundamento de la legalidad: cúmplala sr. Alcalde.
En abril de 2016, usted, el Concejal de Cultura y sus técnicos visitaron la cárcel, valorándose la posibilidad de la cesión, pero no estaba dispuesto a comprarla. En ese momento ya conocía la intención de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamiento Penitenciario, SME, S.A. de ponerla a subasta.
Sea sincero y honesto con la ciudadanía, NO se lamente en los medios, NO justifique su desinterés, NO busque excusas de negociación para darnos migajas, NO distraiga a la ciudadanía con cortinas de humo.
No nos mienta Sr. Alcalde, usted conocía y sabía que se iba a realizar la enajenación  y decidió no participar ni reclamar la cárcel para el Municipio.
Usted, como autoridad pública, debe gobernar para todos y velar por defender las propiedades públicas. Sus actuaciones no deben albergar  decisiones desacertadas tomadas unilateralmente, que signifiquen situaciones irremediables para la ciudadanía a cambio de reportar beneficios para unos pocos, para el sector privado. Usted tenía la oportunidad y el derecho preferente de adquirir ese espacio público para todos. La ley le amparaba.
·         Por el contrario, y en las mismas fechas del período de subasta de la cárcel, la Junta de Gobierno aprobó comprar, y por la misma cantidad, el Hotel Peninsular - ¡Qué casualidad! – (Usted decidió pagar esa cantidad a un particular por un espacio de menos metros de superficie, y que también necesita reformas, en lugar de pagarlo a la Administración Pública, por más del doble de la extensión) Absolutamente increíble, pero desgraciadamente cierto.
·         Nuestro rechazo a los comentarios del sr. Alcalde, que debe conocer y respetar las prescripciones de la ley, en este caso la Ley de Memoria Histórica. Debería saber que esta cárcel albergó  prisioneros políticos de muy diversas ideologías, y por consideración a la dignidad de esas personas, convendría no ser tan arbitrario en sus manifestaciones, que deben estar basadas en el respeto. Somos asociaciones y particulares muy diversos; no quiera dirigirse, para justificar su postura, a colectivos que tienen todo el derecho del mundo a pedir lo que consideren oportuno y cuyas peticiones se amparan en una ley. Recuerde que estamos en un estado de derecho.
·         Un edificio emblemático y singular no puede quedar convertido en un aparcamiento porque la consideración de esa parcela en el PGOU vigente no lo contempla.
·         Conforme a la ley y a las atribuciones jurídicas de la Administración Local, el ayuntamiento que usted preside puede hoy mismo recuperar y adquirir la cárcel. La cárcel no se vende, la cárcel tiene que ser por entero para los vecinos/as  y ciudadanos/as de Cartagena. Lo demás, son chapuzas y migajas. La cárcel es de la gente, tiene que ser para la gente y no para el Perpetuo Socorro.
·         Usted y su equipo de gobierno no han luchado; háganlo ahora, pueden hacerlo. Sirva como ejemplo que más de 30 municipios de España han recuperado para su patrimonio local el uso y disfrute de las cárceles situadas en sus términos municipales: Alicante, Ávila, Salamanca, Cáceres, Badajoz, Málaga. Murcia, etc… que se han convertido actualmente en Palacio de Justicia, , Museo de Arte Contemporáneo,  Archivo Histórico, Instituto de la Juventud, Museo Iberoamericano, etc…
Se lo está pidiendo la ciudadanía, es una cuestión de JUSTICIA y ustedes se lo están saltando a la torera. Háganlo. Si se quiere… se puede.

Cartagena, 5 de febrero de 2017.

lunes, 30 de enero de 2017

LA CÁRCEL DE CARTAGENA PARA ELPUEBLO DE CARTAGENA


La prisión de Cartagena fue obra de don Vicente Agustí Elguero, arquitecto de la Dirección General de Prisiones.
De gran valor arquitectónico, es una de las más pequeñas de España, considerada como la más segura del país, funcionó desde 1936 tanto para presos comunes como políticos, y tras la guerra estuvo abarrotada de presos políticos, convirtiéndose en 2002 en centro de acogida de presos de tercer grado, hasta 2010, desde cuando se encuentra en estado de total abandono.
A pesar de la orden del Ministerio de Interior de julio de 2010, que la convertía en Centro de Inserción Social de Cartagena, dependiente de la cárcel de Santomera, que la cedió al CIS Guillermo Miranda, y aunque estaba previsto un uso alternativo (sucursal administrativa de ese CIS y escuela taller), el SEPI (Sociedad Estatal de Estructuras Penitenciarias) la puso en venta.
Al contrario que otros ayuntamientos de España, que adquirieron un total de las treinta cárceles sacadas a subasta, la corporación presidida por Pilar Barreiro se desentendió por completo de este patrimonio de los cartageneros y cartageneras, un lugar en que hubo presos políticos, ideológicos o de creencia religiosa durante la Guerra de España y la dictadura.

Debido a su valor histórico, las administraciones públi-cas, lejos de desentenderse de este edificio, debían haber aunado sus esfuerzos para su recuperación y rehabilitación. Pero no se ha considerado la necesidad de hacerlo, y se ha abandonado como si no sirviese para nada.
Como muestra de su posible utilización para usos culturales, tenemos el ejemplo de la celebración del Manifesta 8, que lo tuvo como sede.
Las cárceles son espacios de la Memoria. Por eso la Asociación Memoria Histórica de Cartagena ha venido planteando la necesidad de que la antigua prisión se rehabilitara y acondicionara para usos culturales y sociales, estableciendo dentro de ella un espacio dedicado a fomentar la Memoria Democrática , espacio integrado y compatible con el uso cultural y social de este edificio, que debe ser señalizado convenientemente para que, desde el exterior, se pueda conocer el papel que representó en la memoria colectiva de nuestra ciudad.   


La cárcel es patrimonio del municipio. Así lo ha entendido el conjunto de organizaciones que integran la plataforma LA CÁRCEL NO SE VENDE, que está luchando para impedir que ésta pase definitivamente a manos privadas.



Esta plataforma, como parte de las acciones progra-madas, se manifestó el sábado ante el edificio de la antigua prisión de Cartagena, reivindicando que esta cárcel no se privatice, sino que, 
como patrimonio del pueblo de Cartagena, su propiedad sea del municipio y que este lugar emblemático para la ciudad se rehabilite y sea utilizado para uso público.  

En un acto simbólico, par
proteger el edificio ante las amenazas de ser expoliado, pasando a titularidad privada, se rodearon sus muros con precinto y colocaron múltiples carteles colgando de los barrotes de
la verja.

La Asociación Memoria Histórica de Cartagena forma parte de esta plataforma, coincidiendo sus reivindicaciones con las de ésta.
Recordemos que con motivo del primer encuentro de representantes de las asociaciones memorialistas de la Región de Murcia con la Presidenta de la Asamblea Regional, entre sus
reivindicaciones, figuraban las relativas a las prisiones de la región, demandando la intervención institucional, con carácter regional, en la rehabilitación de las prisiones de Lorca,
Cartagena y Murcia, edificios emblemáticos en nuestra historia reciente, para evitar que continuara el deterioro de éstos, que podía abocar a su desaparición y pedían que
fueran rehabilitados y dedicados a usos culturales y/o sociales, formando parte del patrimonio histórico de nuestra región, habilitando, en el interior de cada una de ellas, un espacio
permanente dedicado a Centro Documental de la Memoria Histórica.

Cuando la Asociación Memoria Histórica de Cartagena se entrevistó tanto con el alcalde como con la vicealcaldesa de Cartagena, recordando que los partidos políticos a que éstos pertenecen (MC y PSOE) habían recogido en su programa electoral la recuperación para Cartagena y rehabilitación de esta cárcel, expuso de nuevo su reivindicación.

Ahora, ante el inminente peligro de que esta muestra de nuestra historia se pierda para siempre, nuestra asociación, integrada en la plataforma, luchará con las demás organizaciones que la componen para impedir este expolio. 







      

miércoles, 25 de enero de 2017

CARTA ABIERTA A JOSÉ LÓPEZ, ALCALDE DE CARTAGENA



Carta abierta a don José López, alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Cartagena:

Sr. Alcalde:
En respuesta a lo expresado por usted durante el pleno municipal del 24 de enero de 2017, respecto a las intenciones de la Plataforma “La cárcel no se vende”, en cuanto a la oposición a que pase a ser propiedad privada la antigua prisión de San Antón, la Asociación Memoria Histórica de Cartagena considera necesario hacerle las siguientes aclaraciones:
 Al crearse por iniciativa de los vecinos y vecinas del barrio de San Antón la plataforma “La cárcel no se vende”, la Asociación Memoria Histórica de Cartagena se sumó a ella por considerar que lo objetivos que la movían coincidía totalmente con los nuestros.
Esta Asociación, tan pronto tomaron posesión de sus cargos el Alcalde y Vicealcaldesa de Cartagena y la Presidenta de la Asamblea Regional, les solicitó entrevista para plantearles sus reivindicaciones, y tanto en el caso de doña Rosa Peñalver y doña Mª Belén Castejón, que recibieron rápidamente a nuestros/as representantes, como de don José López, que lo hizo algo más de un año después, les planteó, entre otras, su reivindicación respecto a la antigua prisión.
Partimos de la premisa de que la cárcel de Cartagena es un espacio de la Memoria, lo mismo que lo son las antiguas prisiones de Lorca y Sangonera, y planteamos la necesidad del fomento de la Memoria Democrática a través de la rehabilitación y acondicionamiento de la memoria dentro de ella, puesto que en la antigua cárcel de San Antón hubo presos por motivos políticos, ideológicos o de creencia religiosa desde el principio de la dictadura franquista. En nuestra petición de que el Ayuntamiento de Cartagena asumiera la propiedad y rehabilitación de este testimonio de nuestra historia reciente, propusimos que se rehabilitara con fines culturales y sociales, reservando en ella un espacio dedicado a la Memoria.
No dijimos referirnos a la creación de un Museo de la Memoria Histórica, sino de un “espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos”, un espacio que debería quedar integrado y ser compatible con el uso social y/o cultural de ese edificio que pudiera ser punto de encuentro entre investigadores, represaliados y sus familiares y/o de cualquier persona interesada en informarse sobre los acontecimientos que tuvieron lugar en dicha cárcel durante la guerra civil y la dictadura, y que dispusiera de identificación visible sobre su identidad, bien en la fachada exterior, bien en la zona ajardinada. Esta solicitud se encuadra dentro del espíritu de la Ley 52/2007, conocida popularmente como “Ley de la Memoria Histórica”.
A la manifestación en el pleno de que a lo que se había ido era a conseguir que la cárcel fuera un museo para la Memoria Histórica y que “Ya está bien de Memoria Histórica. Dejen que otros pasemos páginas sobre “esa” memoria histórica” y que “muchos españoles de 18, 20 y 22 años están hasta las narices” de ella, tenemos que decir que, en esta ocasión, hay algo en lo que estamos totalmente de acuerdo con nuestro alcalde: Nosotros, nosotras, también queremos pasar página: Queremos pasar página después de haberla leído.
Porque las buenas lectoras, los buenos lectores, no pasan las páginas de un libro sin haberlas leído previamente. Es más, para quien no lo sepa, las buenas editoriales, incluyen una fe de erratas en las que se rectifican inexactitudes, errores u omisiones de las ediciones, inexactitudes, errores y omisiones que se rectifican en la edición posterior.
Y eso es lo que pretende la Asociación Memoria Histórica de Cartagena: que en la lectura de nuestra Historia se puedan rectificar, los errores, las falacias, las omisiones, las inexactitudes de que podamos adolecer… en otras palabras: que aquellas personas a quienes se les ha hurtado la verdad de nuestra historia puedan acceder a la verdad de ella, conozcan la verdad de los hechos que hasta ahora se les ha ocultado.
Eso es lo que pretende la Asociación Memoria Histórica de Cartagena, señor Alcalde, aunque usted no parezca haberse enterado.
Afortunadamente, no es la suya la postura de toda la Corporación Municipal. Otras sensibilidades se manifiestan entre los y las representantes de la ciudadanía y los trabajadores y trabajadoras del consistorio, y esto se hace patente en la colaboración mutua que en tantas actividades se ha demostrado entre nuestra asociación y el Ayuntamiento; exposiciones, recitales, conferencias, representaciones… organizadas por la Asociación Memoria Histórica de Cartagena han contado con la colaboración del Ayuntamiento.
A estas actividades han acudido muchas cartageneras y  cartageneros que no están hartos de la Verdad. Y no creemos que nadie, independientemente de que tenga 18, 20, 22 años… o que haya pasado ya de los 60, 70, 80… pueda estar harto de la verdad.
Y si, efectivamente, como usted afirma, señor Alcalde, hay alguien que pueda estar “hasta las narices de ella” tenemos que manifestar nuestra tristeza, nuestra compasión por aquellas personas tan exentas de humanidad como para no querer conocer la dignidad de la Verdad.






domingo, 22 de enero de 2017

LA CÁRCEL NO SE VENDE

Ante la posible venta de la antigua Cárcel de San Antón, la Asociación Memoria Histórica de Cartagena no puede quedarse de brazos cruzados, no puede callar ante la intención de que pase a manos privadas la propiedad de este testimonio de nuestra historia que es patrimonio de todos los cartageneros y cartageneras- Es por este motivo que forma parte de la plataforma “La cárcel no se vende”, porque no puede permanecer impasible ante la posibilidad de este expolio al pueblo cartagenero.



Cuando hace casi dos años se dirigió nuestra asociación, tanto a los grupos de la Asamblea Regional como a la alcaldía y vicealcaldía de Cartagena para plantear sus reivindicaciones, dedicó un apartado de ellas al tema de la antigua prisión de San Antón, basándose en la premisa de que las cárceles son espacios de la Memoria y  planteando la necesidad del fomento de la Memoria Democrática a través de la rehabilitación y acondicionamiento de un espacio de la memoria dentro de ella.
En la antigua cárcel de San Antón hubo presos por motivos políticos, ideológicos o de creencia religiosa, tanto durante la Guerra Civil como durante la Dictadura.
Esta Prisión fue obra de don Vicente Agustí Elguero, arquitecto de la Dirección General de Prisiones. De gran valor arquitectónico, era una de las más pequeñas de España, considerada como la más segura del país, y funcionó desde 1936, tanto para presos comunes como políticos y tras la guerra estuvo abarrotada de presos políticos, convirtiéndose en 2002 en centro de acogida para presos de 3er. Grado, hasta 2010.


Desde entonces se encuentra en total abandono, y en venta por el SEPI (Sociedad Estatal de Estructuras Penitenciarias), a pesar de la orden del Ministerio del Interior, de julio de 2010 por la que se había de convertir en Centro de Inserción Social de Cartagena. Dependió de la cárcel de Santomera, que la cedió al CIS Guillermo Miranda, y aunque estaba previsto un uso alternativo, (sucursal administrativa de ese CIS y escuela taller) no se llegó a llevar a cabo el proyecto.
Aún después de tiempo de estar en desudo, se le dio ocasionalmente un uso alternativo, y así, el Manifesta 8 tuvo su edificio como sede.


En oposición a lo ocurrido con la prisión provincial, el Ayuntamiento de Cartagena se desentendió totalmente de ésta, por no ser edificio de propiedad municipal.
Año tras año, el edificio se ha ido deteriorando, sin que nadie haga nada por remediarlo, a pesar de su valor histórico.
Desde la Asociación Memoria Histórica de Cartagena pensamos, y así lo hicimos patente tanto ante la cámara legislativa regional como el alcalde y la vicealcaldesa de nuestra ciudad, que las administraciones públicas, lejos de desentenderse de este edificio, debían aunar sus esfuerzos para su recuperación y rehabilitación.
En el programa del PSOE en las últimas elecciones municipales, figuraba la rehabilitación de la Cárcel de San Antón, pero no hemos visto por parte de su grupo municipal la mínima intención de llegar al cumplimiento de esta promesa. Desde nuestra asociación propusimos como ejemplo, salvando las distancias, la rehabilitación de la Escuela de Mecánica de la Armada en Argentina, mediante la creación  de un ente público denominado "Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos", como caso más paradigmático al que referirnos.


Nuestra propuesta es que la antigua prisión de Cartagena se rehabilite con fines sociales o culturales, reservando en ella un espacio permanente dedicado a la Memoria; punto fijo de encuentro entre investigadores, represaliados y sus familiares, asociaciones de la sociedad civil y/o cualquier persona interesada en informarse sobre los acontecimientos que tuvieron lugar en dicha  cárcel durante la Guerra Civil y la Dictadura.
Dicho "espacio de la memoria"  quedaría integrado y sería compatible con el uso social o cultural de este edificio. Si bien entendemos que, para que dicho espacio cumpla su función, ha de situarse en zonas accesibles y visibles para cualquier ciudadano (como por ejemplo: fachada exterior o zona ajardinada).
Basamos nuestra solicitud atendiendo al espíritu de la LEY 52/2007, también conocida como Ley de la Memoria Histórica.
No es admisible que, a día de hoy, conozcamos la lista (con nombres y apellidos) de murcianos deportados a campos de concentración nazis, mientras que desconocemos a los represaliados en nuestra propia tierra durante la Guerra Civil y la Dictadura. Ambos grupos se merecen un reconocimiento público para lo que la Ley les ampara y al que las administraciones públicas, recordemos, han de dar cumplimiento.

Nuestra petición cayó en saco roto. Nada se ha hecho por conservar y rehabilitar este emblemático edificio. La antigua cárcel situada en el barrio de San Antón está en peligro de desaparición- Este edificio de titularidad pública que tan beneficioso sería para el uso y disfrute de la ciudadanía cartagenera puede ser vendido a una empresa privada ante la impasibilidad de nuestro ayuntamiento.


Ante esto, distintos colectivos y asociaciones, entre ellas, la nuestra, se han agrupado y organizado en la llamada “PLATAFORMA LA CÁRCEL NO SE VENDE” para defender que este edificio de titularidad pública no pase a manos privadas, sino que revierta en beneficio de nuestro municipio y toda su ciudadanía.



domingo, 18 de diciembre de 2016

ENTRE ROJAS, ENTRE REJAS

 "Si ellos vencen,quienes más perderemos, seremos las mujeres"
En esta frase, declamada por May Ríos en su monólogo "Entre rojas, entre rejas" se resume la amarga realidad de la represión sobre las mujeres durante el franquismo.


En una tarde extremadamente lluviosa en Cartagena, con viento fortísimo y muchas vías inundadas, no creíamos que fuéramos a contar con mucho público. Mal día para organizar actividades. Hubo varias que se suspendieron a causa de la lluvia, como, por ejemplo, la manifestación de las Marchas de la Dignidad. Pero, a pesar de las condiciones climáticas, un número no despreciable de personas acudió al salón de la Asociación de Vecinos de Bº de la Concepción para asistir a la representación.

Partiendo del libro de Juana Doña "Desde la noche y la niebla", el magnífico guión de Joaquín Robledo en la magistral interpretación de May Ríos nos emocionó, nos sobrecogió, nos hizo empatizar con la experiencia de Juana, una experiencia que es, a su vez, la de multitud de mujeres que sufrieron bajo el franquismo, y cuyo valor no ha sido valorado en la medida de lo que debía haberlo sido.

La obra pone rostro a la frialdad de las cifras, aporta carnalidad a la realidad del dolor, de la angustia, de la esperanza y la desesperanza, en un alarde interpretativo sin igual.


La voz desgarrada de May Ríos se impuso al sonido cada vez más fuerte de la lluvia torrencial que discurría fuera de la sala, haciendo que durante un tiempo olvidáramos los avatares climatológicos, absorbiendo nuestra atención y concentrándola enteramente en la acción del escenario. En la acción y la pasión, porque la pasión puesta en la escena no podía dejar a nadie indiferente.



No resulta exagerada la manifestación, al término de la representación, de uno de los espectadores, expresando que esa obra nos había acercado más a la realidad de la represión durante nuestra historia reciente de lo que podía haberlo hecho cualquier conferencia. Y puestas a hablar sobre la impresión de quienes asistieron, recogemos la nota enviada al día siguiente por una de las espectadoras: "Gracias a todas las personas de Memoria Histórica de Cartagena por habernos traído esta representación aquí. Ha sido una obra cargada de emoción, de datos que hacen honor a la verdadera historia, la de la guerra y la de las mujeres como máximas sufridoras de todas las guerras. Una historia desgarradora increíblemente interpretada, y con una sencilla pero eficaz puesta en escena. Gracias a quienes lo habéis hecho posible".


El buen hacer de Joaquín Robledo y May Ríos nos muestran el duro aprendizaje que lleva a la libertad y trasladan la visión siempre subjetiva de una mujer en un momento concreto de nuestra historia a un montaje en el que las mujeres, no una sola mujer, acaparan el protagonismo.
En esta obra no aparece fortalecido el papel de la mujer como víctima, sino como sujeto que se rebela, que actúa, decide, propone y lucha.


En el texto, Juana Doña no es una mujer, Juana Doña es todas las mujeres que decidieron ser libres
y actuaron en consecuencia, fuese cual fuese el resultado.


 Las escenas se sitúan setenta años atrás pero son atemporales porque las luchas por la dignidad y la libertad continúan estando vigentes. 



May Ríos se dirigió a Joaquín Robledo para proponerle un proyecto que era, más que una obra de teatro, un grito contra el silencio, contra ese silencio impuesto sobre ciertas etapas de nuestra historia, esas etapas de la lucha por la Libertad y de la violencia por cercenarla, y que no aparece en nuestros textos escolares de Historia.


En los colegios no se cuenta hoy, a pesar de lo necesario del conocimiento de la Historia de lo imprescindible de ello para entender muchas de las cosas que ocurren en el presente, estos hechos que ocurrieron en nuestro país.


En este drama histórico se pone en valor la memoria de una mujer como referente de tantas, en un esfuerzo  por romper el muro en que se esconden aún muchos de los que se beneficiaron y lo siguen haciendo de esa tropelía.


El relato de las guerras lo escriben los vencedores, y es de justicia transmitir el relato de quienes siempre pierden.
De esto trata esta obra: de ejercer ese acto de justicia.


En el monólogo se entremezclaba la Poética,la Biografía y la Historia con un tono onírico y con el mensaje de que la tortura no es la de ella, sino la de todas las que han nacido con un sexo históricamente reprimido. Tal y como lo expresa May: "Ella misma lo dice en la obra; Siempre ha habido torturas que sólo se pueden inflingir en el cuerpo de una mujer" 
La tortura de Juana Doña funciona como un esquema narrativo para contar su vida, su lucha y la Historia; la historia de tantas mujeres, la la vida de tantas mujeres, la lucha de tantas mujeres...



May recreó anoche la tortura y la fuerza de todas las presas del franquismo en el personaje de Juana Doña. La tortura y encarcelamiento de mujeres de la República por parte del ejército franquista sirvió para poner de manifiesto el espíritu de lucha y la fuerza de voluntad de muchas de estas presas.



Las mujeres perdimos un terreno a lo largo de décadas de dictadura, que no se ha podido llegar a recuperar del todo.
Ojalá y seamos capaces de llegar a recuperarlo.


Gracias, mujeres de la República, por vuestro entusiasmo, vuestra lucha, vuestro tesón, gracias por vuestro ejemplo,








martes, 29 de noviembre de 2016

DESDE LA NOCHE Y LA NIEBLA

Juana Doña
“HAY QUE PASAR PÁGINA DESPUÉS DE HABER LEÍDO TODAS”
(MARCOS ANA)

Con esta cita del recientemente desaparecido poeta Marcos Ana, comienza Joaquín Robledo su reseña de la obra ENTRE ROJAS, ENTRE REJAS, adaptación de la obra "Desde la noche y la niebla", de Juana Doña, la que fue militante comunista, feminista, sindicalista y escritora, la presa del franquismo tantas veces salvajemente torturada y cuya vida fue salvada gracias a Eva Perón. Esta mujer que, una vez libre, marchó a Francia, donde entró en contacto con el PCE exterior, y permaneció desde entonces vinculada al movimiento feminista, esta militante, que falleció en 2003, a los 84 años de edad, que fundó el "Movimiento por la Liberación e Igualdad de la Mujer", escribió varios libros, entre los que se encuentra "Desde la noche y la niebla",  una obra integrada por testimonios que demuestran que las mujeres no han sido un grano de arena en la lucha de resistencia: miles de mujeres participaron, abnegadas, en todos los frentes, desde la guerrilla hasta la lucha clandestina. El libro es una reivindicación de la lucha de las mujeres contra el franquismo.

Una mujer está siendo torturada. La cabeza de Juana, entre paliza y paliza, recuerda el camino que la condujo allí. El viaje arranca el mismo momento en que se proclama la República. Las ilusiones, los anhelos y los miedos se mezclaban en aquella niña que empezaba a ser mujer poco después de conocer a Genio, el hombre que habría de ser su marido. Juana nos trasladará al Madrid que resistía al fascismo, al golpe de Casado; con ella viviremos el sentimiento de traición que produjo el golpe de casado, la angustia de una huida a ninguna parte, el pánico a perder a su hijo, a su marido, a su gente, a un país que se iba a sumergir en cuatro décadas de penumbra.
La historia de Juana y Genio es una más de tantas que no pueden caer en el olvido. Sus recuerdos son la memoria de la España que una dictadura quiso sepultar. Sobre ese silencio se pretendió edificar una democracia, como si nada hubiera pasado. Pero pasó y no conviene olvidarlo.

Juana Doña, con unas compañeras de prisión
 No vamos a guardar silencio porque tenemos memoria. El teatro es un arte de la memoria. Recordamos todas las guerras desde los griegos, todas las víctimas, cada una de ellas. Y todas ellas deben estar presentes hoy. Defendemos la necesidad ética y política de un teatro creador de memoria y de conciencia más allá de cualquier otro compromiso.

¿POR QUÉ?

A principios de año, la actriz May Ríos me propuso escribir un texto que permitiera llevar a un escenario teatral las vivencias y emociones que Juana Doña transmitía en su novela-relato Desde la noche y la niebla. Era un reto al que no me podía negar, poner voz a esa historia real de España que
La actriz May Ríos

sigue cubierta bajo un manto de silencio. Consideraba un privilegio poder colaborar en mostrar la memoria histórica sepultada en el silencio oficial. Más que eso, poner rostro a las frías cifras. El estímulo de imaginar a la propia May –con su enorme capacidad interpretativa– dando vida al texto anuló cualquier atisbo de miedo. Así que, por primera vez, me adentre en este terreno, el teatral, desconocido para mí. El reto no era pequeño: trasladar la visión siempre subjetiva de una mujer en un momento concreto de esa historia de España da pie para poner en marcha un montaje en el que las mujeres, por ella representadas, acaparen el protagonismo. En este caso, además, se pretende resaltar el aprendizaje, el duro aprendizaje, que lleva a la libertad y lo fácil que ha sido a lo largo de la historia torcer estos caminos. En este proyecto no aparece fortalecido el papel de la mujer como víctima sino como sujeto que actúa y se rebela, que decide, propone y lucha. Juana Doña es, en estas líneas, todas las mujeres que decidieron ser libres y actuaron en consecuencia, fuese cual fuese el resultado. Las escenas se sitúan setenta años atrás pero son atemporales porque las luchas por la dignidad y la libertad (por un mundo mejor) continúan estando vigentes. Pretendía, además, que el texto no se ciñera solo a los hechos sino que se adentrara en la vivencia personal de esos hechos en relación al terreno afectivo.

Escena de "Entre rojas, entre rejas"
¿PARA QUÉ?
Denunciar este silencio, poner en valor la memoria de una mujer como referente de tantas, servirá para sacar a la luz la historia que los libros nos robaron, la que no se cuenta en los colegios. Un silencio que sigue siendo el muro en el que se esconden aún muchos de los que se beneficiaron y lo siguen haciendo de aquella tropelía.
Acercar al público unos hechos que acontecieron aquí y que son, por tanto, parte de nuestra historia. Conocer estos hechos es, además, imprescindible para entender muchas de las cosas que hoy ocurren. Sabemos que el relato de las guerras lo escriben los vencedores, es de justicia, por tanto, transmitir el relato de quienes siempre pierden. Con esa idea se inició el proyecto y con esa voluntad se escribió.
JOAQUÍN ROBLEDO


La Asociación Memoria Histórica de Cartagena ha organizado para el sábado, día 17 de diciembre, la representación de "Entre rojas, entre rejas", el drama genialmente interpretado por May Ríos.
Os esperamos en el salón de actos de la Asociación de Vecinos de Barrio de la Concepción, a las 19,30 horas.
Entrada libre hasta completar aforo.