lunes, 28 de julio de 2014

Un centenar de personas asiste a la proclamación del cortijo del Marrufo como Lugar de Memoria Histórica de Andalucía

Luis Naranjo: “En Andalucía Occidental no hubo guerra, lo que hubo fue un golpe de Estado y un genocidio programado contra la población”

Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar 24.07.2014

Momento de descubrir el panelCerca de un centenar de personas ha participado este mediodía en el acto de proclamación del cortijo del Marrufo como Lugar de Memoria Histórica de Andalucía. Hijos, nietos y demás familiares de fusilados y desaparecidos, representantes de diferentes asociaciones culturales, políticas y sindicales, autoridades municipales de algunas localidades del contorno y militantes de organizaciones políticas como el PSOE o Izquierda Unida han asistido a la inauguración del panel informativo de la Junta de Andalucía que señala el Marrufo como lugar donde las tropas franquistas asesinaron a centenares de personas, habitantes y refugiados en el valle de La Sauceda que defendieron los valores de la República. Han estado presentes en el acto personas procedentes de Algeciras, Jimena, Ubrique, Cortes de la Frontera, San José del Valle, Algar, Jimera de Libar, San Roque, El Bosque y Jerez.
El director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Luis Naranjo Cordobés, ha afirmado que con este panel informativo el Estado español, a través de la Junta de Andalucía, reconoce oficialmente el Marrufo como un lugar en el que las tropas sublevadas contra el Gobierno legítimo de la República cometieron  crímenes contra la población. Naranjo ha afirmado que el compromiso de la Junta de Andalucía con la verdad, la justicia y la reparación es firme y que es su obligación sacar de las cunetas, los descampados y las tapias de los cementerios a las decenas de miles de andaluces que aún siguen desaparecidos y enterrados clandestinamente.El director general ha dicho que el compromiso de la Junta con la verdad es irrenunciable. “Y es una verdad muy clara que en este lugar, como en toda Andalucía occidental, no hubo guerra. Eso es falso. Aquí lo que hubo fue un golpe de Estado que triunfó y un genocidio programado contra la población”, añadió.
“Los que siguen diciendo que aquí hubo guerra faltan a la verdad y son los mismos que dicen que en Palestina hay guerra, cuando lo que hay es un pueblo que se defiende con piedras contra un Estado que tiene el mejor ejército del mundo”, agregó.
Momento del actoAndrés Rebolledo, presidente del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y de la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en el Marrufo y La Sauceda, ha afirmado que el acto de hoy es un paso más en un trabajo de años, y ha destacado la importancia y el valor simbólico de que el panel se haya inaugurado con la presencia de hijos y nietos de personas asesinadas en este cortijo hace ahora 78 años.
“Pero más allá del valor que este acto tiene para nuestras familias, quiero resaltar que nuestra lucha no se queda sólo en esto,  va más allá, que estamos comprometidos en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, con los valores que defendieron nuestros antepasados aquí asesinados”, ha añadido. Andrés Rebolledo ha agradecido el apoyo económico que a las exhumaciones y otras actividades del foro y la asociación ha dado el propietario del Grupo Festina, Miguel Rodríguez, nieto y bisnieto de personas asesinadas en este cortijo.
Momento del actoLuis Naranjo y Andrés Rebolledo  han descubierto, junto a la carretera y la cancela de entrada al cortijo jerezano, el panel informativo allí situado. Para ello han retirado la enorme bandera tricolor que lo cubría entre los aplausos de los asistentes, que han lanzado vivas a la República.
José Miguel López, presidente del Comité de Parados de Cortes, ha entregado luego al foro y a la  asociación una placa con los colores de la bandera republicana en el que expresan su agradecimiento a estas entidades por la labor que están realizando. También le han entregado una colección de libros de pensamiento marxista editados por la Fundación Federico Engels para que estén a disposición del público en la futura Casa de la Memoria que foro y asociación están construyendo en Jimena. López ha cerrado el acto con unas palabras claras y concisas: Hijos y nietos de los que mataron a nuestros padres y abuelos son los que ahora maltratan a los trabajadores y al pueblo a base de recortes en educación, sanidad o servicios sociales. “Contra esa agresión hace falta la memoria que nos da fuerza para luchar y construir el mundo nuevo que llevamos en nuestros corazones”, concluyó.

"El valle de los caídos me resultó dantesco. Nunca he visto nada igual"

ENTREVISTA CON JUAN MARTÍN FRESNEDA

EL SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS DE ARGENTINA LAMENTA “EL RETROCESO” DE ESPAÑA
“UN PAÍS QUE DEJA MORIR SIN JUSTICIA A SUS VÍCTIMAS NO CUMPLE CON SU DEBER”, ASEGURA
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Martín Fresneda, tras la entrevista. / SANTI BURGOS

“Cuando se recuperó la democracia, mis tíos nos sentaron a mi hermano y a mí y nos dijeron: ‘Vuestros padres no van a volver nunca. Los han matado los militares’. Yo tenía entonces 8 años”, recuerda Juan Martín Fresneda. “Durante toda la dictadura [de Videla, (1976-1983)] nos habian dicho que estaban de viaje. Pero nunca llegaban”. Tomás Fresneda y Mercedes Argañaraz habían sido secuestrados en julio de 1977 en la noche de las corbatas, llamada así porque entre las víctimas había muchos abogados laboralistas, como Tomás. Mercedes estaba entonces embarazada de cinco meses. Nunca se supo qué fue de aquel bebé. Martín Fresneda le sigue buscando. Desde 2012 es secretario de Derechos Humanos de Argentina. Acaba de participar en los cursos universitarios de Torres (Jaén) y antes de regresar a Buenos Aires, charló con EL PAÍS de memoria y de justicia.
El hijo de dos desaparecidos de la dictadura recorrió un doloroso camino antes de convertirse en secretario de derechos humanos de Argentina, dependiente del Ministerio de Justicia. “Yo escribía cartas y mandaba chocolates a los soldados por los que rezábamos en la escuela y que luchaban por las Malvinas. Descubrir que esos militares a los que admiraba eran los mismos que habían matado a mis padres me causó una confusión enorme”, recuerda. Se hizo abogado para continuar con el trabajo de su padre, participó en la fundación de Hijos, una organización dedicada a devolver la identidad de los niños robados durante la dictadura, y fue letrado de víctimas en varios juicios contra los represores, incluido el jefe de todos ellos, Videla, al que pidió, sin éxito, que dijera dónde están los desaparecidos.
— ¿Argentina es un país mejor porque Videla murió en la cárcel?
— Es un país mejor porque Videla tuvo que dar cuentas a la justicia. Su muerte no cambia nada, lo importante es que fue condenado y eso nos dignifica como pueblo ante las generaciones futuras, que agradecerán el coraje de condenar la barbarie. Argentina es por eso más democrática y tiene más garantías de que la historia no se repita”.
Habla de España con pena y admiración. Con pena porque, a su juicio, el país ha experimentado un “claro retroceso en materia de derechos humanos en los últimos años”, en alusión al carpetazo a la justicia universal y los tirones de orejas de Naciones Unidas por el desamparo de los familiares de más de 100.000 desaparecidos del franquismo. Y con admiración porque, recuerda, fue un juez español, Baltasar Garzón, el que facilitó que Argentina impulsara los juicios que acabaron con la impunidad de la dictadura.
“España ha tenido la gran virtud de llevar adelante la aplicación de la justicia universal, aunque no se lo aplicara a sí misma con los crímenes del franquismo”, explica. Renunciar a eso le parece un error. “Creo que pretenden evitar que existan más Baltasar Garzón, pero somos muchos los países que vamos a lamentar que los españoles se quiten de encima lo mejor que generaron en los últimos siglos. ¡Vaya paradoja que quienes impulsaron la aplicación de la justicia universal ahora puedan llegar a permitir un espacio libre de persecución de crímenes de lesa humanidad!”.
Durante su estancia en Andalucía ha charlado con la presidenta de la comunidad, Susana Díaz, sobre las víctimas del franquismo. “España está incumpliendo tratados internacionales que ratificó, como la convención internacional contra las desapariciones forzadas y ya ha sido interpelada por ello”, recuerda. “Las fosas son la evidencia del crimen, la historia oculta bajo la tierra. Pero los desaparecidos van a seguir siendo una cuenta pendiente porque son injusticias y la injusticia perdura en la historia de los pueblos. Un episodio tan trágico necesita indefectiblemente del Estado, del poder judicial, que ha de aclarar qué sucedió y reconocer a las víctimas. En España las heridas nunca cerraron, y el tiempo solo ha hecho que las víctimas se vayan a la muerte con dolor, sin justicia. No vale esconder la basura bajo la alfombra. Un país que deja morir sin justicia a sus víctimas no está cumpliendo con su deber”.
Fresneda ha visitado el Valle de los Caídos, la tumba de Franco y la mayor fosa común, pues en el mausoleo yacen casi 34.000 personas, entre ellas muchos republicanos enterrados sin consentimiento familiar junto al verdugo. “Nunca había visto nada igual. Es un mausoleo al dictador. Homenajea a los victimarios y somete a las víctimas a la desaparición eterna. Me resultó temerario, dantesco. Soy descendiente de españoles y me causó mucha tristeza ver que este pueblo tan querido está obstinado en olvidar”.
— ¿Por qué cree que España no ha reparado a las víctimas del franquismo tanto tiempo después?
— El silencio es miedo a la verdad. Se puede entender en un proceso de transición entre dictadura y democracia pero no en democracias consolidadas. Pero aunque España no quiera debatir sobre su pasado porque le genera dolor o porque piensa que va a despertar una disputa ya superada, el mundo entero se lo va a exigir porque las grandes matanzas afectan a toda la humanidad. Los españoles han de sentirse parte de ese drama nacional. No fue un problema de falangistas y comunistas o franquistas y republicanos”.
— La juez María Servini investiga ahora desde Buenos Aires los crímenes del franquismo. ¿Está devolviendo Argentina un favor a España? ¿Le recuerda la resistencia española a la que Argentina ofreció en su momento?
— Es una oportunidad de devolver un poquito del coraje de los españoles. Me avergonzaron las declaraciones del expresidente Eduardo Duhalde que, de visita en España, planteó que Argentina no tenía que ocuparse de los crímenes del franquismo. Argentina fue agradecida con Garzón. Espero que España sepa agradecer a la juez Servini que esté cumpiendo una responsabilidad que otros no quieren llevar adelante.
Martín Fresneda, tras la entrevista. / SANTI BURGOS

EN RECONOCIMIENTO A LAS 13 ROSAS Y A LOS 43 JÓVENES DE LA JSU FUSILADOS.


VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.

5 DE AGOSTO DE 2014 A LAS 11.00 HORAS EN EL CEMENTERIO DEL ESTE, PUERTA DE O´DONNELL

13-rosas-2014

Fue la primera víctima del franquismo en declarar ante el Tribunal Supremo.

Ha muerto sin lograr recuperar los restos de su madre.

María Martín, retratada ante la fosa de su madre para el documental "El silencio de los otros", de Almudena Carracedo y Robert Bahar. /ALMUDENA CARRACEDO


El País / NATALIA JUNQUERA / 25-07-2014
Fue la primera víctima del franquismo en declarar ante un tribunal. El escenario no era el que había imaginado, porque el juez al que había pedido ayuda era aquel día el acusado, pero el juicio contra Baltasar Garzón por su investigación de los crímenes de la Guerra Civil y la dictadura permitió a María Martín denunciar ante las togas del Supremo: “A mi madre la mataron en 1936 con 27 hombres y tres mujeres...”.
Era 1 de febrero de 2012. Tenía 81 años. Ha muerto esta semana, a los 83. Un problema de salud la hacía hablar en susurros con una voz ronca en la que cada palabra parecía un esfuerzo descomunal. Con esa voz angustiante, vestida de luto, resumió en 13 minutos aquel día ante el Supremo la triste historia de su vida.
Era la primera vez que les tenía delante, pero ya se había dirigido a los jueces por carta para explicarles por qué había acudido a la justicia: “Desde que mataron a su mujer hasta el 29 de marzo de 1977 en que murió, mi padre solicitó en Pedro Bernardo (Ávila) que le dejaran recoger los restos de mi madre, pero la única respuesta que recibió fue: ‘Tú te la llevarás al cementerio cuando las ranas críen pelo. No andes molestando no vayamos a hacer contigo lo que hicimos con ella’. Si fuera la madre de cualquiera de ustedes, habrían movido cielo y tierra para recoger los restos”, les escribió María. “Con todo mi dolor les envío un saludo de esta mujer que sigue esperando que las ranas críen pelo”, se despedía.
Tenía seis años, una hermana de 12 y otra de dos cuando fusilaron a su madre, Faustina. Antes de matarla, los falangistas le habían rapado la cabeza. “Todo menos un mechón en la coronilla que le ataron con un lazo rojo antes de hacerle pasear por el pueblo con un grupo de mujeres a las que habían hecho lo mismo”, recordaba. Su padre nunca se recuperó. María le siguió muchas veces hasta el lugar donde habían matado a su madre, y escondida, le veía llorar durante horas arrodillado en la tierra. “Agarraba un puñado de zarzas y tenía las manos tan duras de trabajar, que ni sangraba”, recordaba María. Su padre era segador. Su madre guisaba y limpiaba en casas de otros. “La mataron porque le pedían 1.000 pesetas, y no las tenía”, aseguraba su hija.
En el pueblo les hicieron la vida imposible. Había niños que la apedreaban cuando la veían pasar con su hermana y adultos que se divertían haciéndoles pasar un calvario que María se enorgullecía de haber logrado ocultarle a su padre, para que no sufriera más, y que describió por carta al juez Garzón muchos años después: “Nos llevaban atadas al cuartel de la Guardia Civil para obligarnos a comer aceite de ricino con guindillas. Un litro y 20 guindillas para las mujeres embarazadas y sin embarazar y para los niños como mi hermana, de 12 años y yo, de seis, medio litro y diez guindillas. Y yo me preguntaba: ‘¿Dónde está Dios?’ Porque este desaguisado lo hacían personas buenas de comunión diaria...”.
Al volver a su casa en La Ventura (Toledo) tras declarar aquel 1 de febrero de 2012 ante el Supremo, preguntaba: “¿Qué quieren? ¿Qué esperemos 75 años más?”. María, que decía que hubiera desenterrado a su madre de la fosa común “con las uñas” si hubiera podido, ha muerto esperando, sin haber logrado cumplir el encargo que su padre le había hecho antes de morir: intentar recuperar los restos de Faustina para enterrarles juntos. Pero hasta el último día estuvo peleando, pidiendo ayuda, y ni los años, ni los problemas de salud, ni los desengaños, lograron nunca que esta mujer menuda que siempre parecía exhausta se acomodara en la resignación.

domingo, 27 de julio de 2014

García Lorca y Machado vuelven a ser víctimas de la Guerra Civil en los libros de texto

La editorial Anaya reedita sus libros de texto corrigiendo los errores históricos que figuraban sobre la muerte de ambos poetas

García Lorca fue fusilado por el bando sublevado en la guerra civil


EFE Madrid 26/07/2014

Contar la historia de España puede tener muchas caras y recovecos. Hacerlo de la forma más fidedigna posible a veces resulta difícil, aunque no sea por un interés ideológico determinado, sino simplemente para intentar adecuarse a la comprensión de un niño de seis años.
El pasado mes de mayo saltó a los medios la polémica sobre cómo se explicaba en un libro de texto de Primaria el final de los poetas Federico García Lorca y Antonio Machado. El primero "murió cerca de su pueblo durante la guerra en España" y el segundo se fue con su familia a Francia y "allí vivió hasta su muerte", según se podía leer en las páginas del libro de Lengua del primer ciclo de Primaria de la editorial Anaya.
El director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Luis Naranjo,criticó públicamente el contenido del libro tras tener conocimiento del mismo por las quejas publicadas en redes sociales. "Hay que plantear los contenidos en un marco de comprensión adecuado al pensamiento concreto a los niños de esa etapa, pero hay formas honestas de hacerlo sin simplificar el discurso" porque ellos "entienden muy bien qué es el bien y el mal y lo que significa muerte violenta", destacó entonces Naranjo.
Anaya decidió rápidamente retirar el libro y publicar uno nuevo en breve, tal y como ha sucedido ahora. No obstante, fuentes de esta editorial señalaron que el libro retirado había estado desde 2011 en muchas aulas y cientos o miles de niños y colegios lo habían estudiado sin que hubiera habido polémica o queja desde docentes, asociaciones de padres y consejerías educativas.
Antonio Machado murió en el exilio en 1939
La información que se daba sobre los poetas citados en el libro retirado era "sucinta y sin ánimo de censurar ni quitar nada" y, además, es habitualmente el profesor que ha optado por ese material el que "amplía la información si lo considera necesario" en clase, en este caso sobre la Guerra Civil o el exilio, recalcaron las mismas fuentes. La nueva edición del libro que suscitó la polémica, editado por Anaya para el próximo curso, define a Machadocomo uno de los más importantes poetas de nuestro país y a Lorca como el poeta que se convirtió en el más popular de España.
Pero, asimismo, ahora sí recuerdan que "Federico García Lorca fue asesinado víctima de la guerra civil española a comienzos de esta". Y "Machado murió en el exilio en Francia a finales de la Guerra Civil". Los pequeños ya podrán conocer de esta forma más detalles sobre el triste desenlace de los inmortales autores de "Romancero Gitano" y "Campos de Castilla".

La memoria histórica que no gusta a la Iglesia

Los historiadores Francisco Espinosa y José María García publican 'Por la religión por la patria', un ensayo que analiza el papel de la jerarquía católica en el golpe de Estado franquista y detalla los excesos por parte del clero

Imposición a Franco en 1954 de la Orden Suprema de Cristo

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 27/07/2014

La Iglesia católica española nunca ha rehuido la memoria histórica. Al menos la propia. De hecho, la jerarquía eclesiástica ha dedicado un gran esfuerzo a honrar la memoria de sus mártires. Los fondos Biblioteca Nacional son prueba del afán de los religiosos en este aspecto. En concreto, cabe la pena resaltarlo una y otra vez, entre 1936 y 1939 fueron asesinados en España 6.629 religiosos, según la investigación del obispo Antonio Montero en la Historia de la persecución religiosa en España. Una cifra más que importante pero que, no obstante,sirvió para desmentir la propia propaganda franquista, que hablaba de 16.750 asesinatos.
La otra memoria histórica, la de los vencidos y la de los supuestos herejes ha gustado menos en la jerarquía católica, que continúa sin permitir el libre acceso de investigadores e historiadores a los archivos y expedientes personales de la época. Por ello, a día de hoy, continúan siendo necesarios libros como Por la religión y por la patria (Crítica), que acaban de publicar los historiadores Francisco Espinosa y José María García Márquez y que trata de poner luz en un asunto silenciado desde púlpitos, pasillos y despachos.
Entre 1936 y 1939 fueron asesinados en España 6.629 religiosos
"A nivel histórico ya es conocido que la Iglesia participó gustosamente en 'la cruzada'. Este libro, en cambio, permitirá al lector encontrar historias reales de curas en la Guerra Civil detallando en qué medida participaron, cómo lo hicieron y recopilando toda una serie de historias personales diferentes", señala a Público Francisco Espinosa, coautor del ensayo.
La obra busca, como señala el historiador Ángel Viñas en una reseña de su blog, mostrar al lector "la otra cara de la moneda" de la represión religiosa; "la participación activa, indecorosa, vil, de numerosos clérigos en el asesinato y persecución que efectuaron los militares, la Guardia Civil, la Policía, la Falange y las demás fuerzas en una operación destinada a sembrar el terror en los territorios bajo control de los sublevados y a liquidar físicamente a la anti-España".
En esta búsqueda, los autores establecen una tipología de las diferentes formas en la que los sacerdotes participaron en la Guerra Civil. Así, se dan ejemplos de aquellos curas que participaron directamente en la 'caza del rojo'; de los que dieron falso testimonio sobre el comportamiento de izquierdistas de cara a los consejos de guerra; los que alentaron desde los púlpitos y los micrófonos de radio a los que cometían barbaridades; y también da buena cuenta de otro grupo de religiosos que no dudaron en defender a la República y que también fueron castigados por las fuerzas sublevadas."En el libro se acredita que la Iglesia española colaboró con el fascismo y que formó parte importante de la represión de muy diferentes maneras. Hay un mosaico enorme que hemos podido documentar aunque sin duda alguna su papel más relevante fue su masiva intervención en la elaboración de informes sobre sus fieles", explica a este medio José María García Márquez, que afirma que la Iglesia actuó como una "verdadera policía político-social".

El Padre Vicente: "Le cazaste"

La obra busca mostrar al lector la otra cara de la represión religiosa 
Entre los numerosos casos documentados en la obra se encuentra el caso del navarro Padre Vicente, un capellán castrense de la Legión que fue descrito por el británico Peter Kemp como "el hombre más arrojado y sanguinario" que vio jamás en España. Kemp era un joven tory de ideas ultraconservadoras que luchó junto a los requetés y la legión y decidió publicar sus experiencias en 1937. El historiador inglés Southworth recuperó el relato de este combatiente que en su obra aludía al deseo de sangre del capellán, quien le apremiaba "con sus gritos a que disparara" contra los republicanos y cómo, aún después de alejarse de su lado, escuchaba al cura decir: "¡No le dejes que se escape! ¡No le dejes que se escape! ¡Dispara, hombre, dispara! ¡Le cazaste!".

"Es consolador ver cómo mueren muchos"

La obra recoge también el caso del jesuita Bernabé Copado, que fue capellán militar con la Columna Redondo, que adopta el nombre de su líder, "un fanático militar carlista que había dejado el ejército acogiéndose a la generosa Ley Azaña". Al cura pertenecen estas palabras que se recogen en la obra Con la Columna Redondo. Combates y conquistas. Crónica de güera (1937):"Es consolador ver cómo mueren muchos, mejor dicho, la totalidad. Todos se confiesan y algunas de las muertes han sido edificantes y sobremanera consoladoras. En Cortegana fueron fusilados en una noche seis, entre ellos estaba un médico, muchacho de veintiséis años, que hacía once meses se había casado y tenía un hijo de cinco días. Cuando llegamos al lugar del fusilamiento a las dos de la madrugada, los seis me abrazaron; recibieron de nuevo la absolución y el médico, en nombre de los demás, me dijo que morían consolados y con la esperanza de que habíamos de hacer una España grande, ya que los políticos y ellos la habían destrozado, y que por esto ofrecían sus vidas y su sangre".
Religiosos realizando el saludo fascista

El obispo de Madrid-Alcalá: Eijo Garay

"Habíamos de hacer una España grande" 
El 26 de junio de 1923 Eijo Garay fue nombrado obispo de Madrid-Alcalá y permanecería en el cargo durante cuarenta años. Suyas son estas palabras que se publicaron en la revista Martín Códax: "Dios está entre nosotros. Dios está con Falange. Y la Falange, que ayuda en los frentes a ganar la guerra y prodiga en la retaguardia la caridad cristiana, salvará a España". También se conoce de este obispo la contestación que dio a cuatro esposas de condenados a muerte en 1941 cuando éstas le pidieron clemencia.
"Muy señoras mías: En contestación a su carta, pidiéndome que intervenga a favor de sus familiares condenados a dar cuenta a Dios de sus culpas, siento mucho manifestar a ustedes, que no me es posible hacer otra cosa en su favor que rogar a Dios Nuestro Señor que les dé lo que más le convenga...", contestó el religioso.

viernes, 25 de julio de 2014

Personas de todo el Campo de Gibraltar rinden homenaje a las víctimas y represaliados por el franquismo en Los Barrios


Momento del acto de Los Barrios
Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar 24.07.2014
Más de medio centenar de personas participó en el homenaje celebrado en Los Barrios a las víctimas y represaliados por el franquismo en esta villa. Fue un acto emotivo en el que hubo discursos, descubrimiento de una placa y canción de autor. Había presentes personas de diferentes organizaciones sociales, culturales, políticas y sindicales procedentes de Los Barrios, Algeciras, La Línea, Gibraltar, San Roque y Jimena. El acto comenzó con puntualidad en la plaza Blas Infante, junto al alcornoque donde en julio de 1936 las tropas franquistas fusilaron a los vecinos barreños a los que consideraba desafectos a su nuevo régimen de terro
Manuel Molina, concejal de Cultura, se felicitó porque Los Barrios sea el primer municipio del Campo de Gibraltar donde se haya colocado una placa en recuerdo de las víctimas del franquismo. Le sucedió Andrés Rebolledo, presidente del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, quien destacó el valor simbólico del acto, pues fue un 23 de julio de 1936 cuando las tropas del Ejército sublevado contra el Gobierno legítimo de la República entraron a sangre y fuego en Los Barrios.  Y fue en el mismo lugar donde se celebraba la ceremonia de ayer donde los traidores a la República empezaron a cometer los asesinatos contra la población indefensa. Rebolledo recordó el amplio respaldo social que en Los Barrios y en todo el Campo de Gibraltar tenía la República. 
El Frente Popular, sostén del Gobierno republicano, había obtenido en el municipio más del 80 por ciento de los votos en las elecciones de febrero de 1936. El presidente del foro reiteró el empeño de esta organización en seguir luchando por la verdad, la justicia y la reparación para todas las víctimas del franquismo y también en la defensa de los valores de justicia social, libertad e igualdad que la República promovía.
Momento del acto de Los Barrios

El alcalde, Jorge Romero, recordó que la colocación de la placa bajo el alcornoque es una decisión aprobada por unanimidad en el pleno municipal de Los Barrios celebrado el pasado 14 de abril. Este texto dice así: “Este alcornoque es un símbolo de la represión franquista en el municipio. Fue testigo de los fusilamientos del verano de 1936. Frente a él, en las tapias del antiguo cementerio, fueron fusilados más de una docena de barreños por defender los valores de democracia y libertad que representaba la República Española”.
El alcalde recordó que en aquel mismo pleno se acordó la creación de una comisión de memoria histórica que comenzará a funcionar a partir de septiembre y en el que podrán estar representadas las organizaciones sociales que así lo desee, y en este caso hizo una invitación expresa al Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar. Romero dijo que una de las primeras labores de esa comisión será la de la eliminación total de los símbolos franquistas que aún pueden quedar en el municipio y el diseño de un plan local de trabajo para la recuperación de la memoria histórica. Tras sus palabras, el alcalde y el presidente del foro descubrieron la placa conmemorativa, momento que fue acogido con los aplausos de los presentes. El acto concluyó con la actuación del dúo de cantautores algecireños Julia Jiménez Caraballo y Manuel Báez, que ofrecieron una selección de  sus mejores poemas cantados.